Crisis en BP: removieron al presidente del directorio por "problemas inaceptables"
La petrolera británica BP desplazó de forma inmediata a Albert Manifold tras detectar cuestionamientos vinculados con estándares de gobernanza y conducta corporativa.
Este martes, la petrolera británica BP quedó en el centro de una turbulencia corporativa. El directorio decidió remover de manera inmediata a Albert Manifold de la presidencia de la compañía tras detectar problemas vinculados con controles internos y normas de conducta.
La salida del ejecutivo ocurre apenas meses después de su desembarco al frente de la gerencia y en plena redefinición estratégica de la corporación, que en el último tiempo volvió a priorizar el negocio de petróleo y gas frente a sus planes de transición energética.
Desde la empresa evitaron precisar cuáles fueron los hechos que derivaron en la decisión. En un comunicado, desde BP se limitaron a señalar que surgieron “serias preocupaciones” relacionadas con estándares de gobernanza y supervisión dentro de la compañía.
Amanda Blanc, directora independiente senior del grupo, sostuvo que el directorio actuó tras conocer situaciones consideradas “inaceptables”. “Albert ayudó a darle foco y velocidad a la transformación de BP”, afirmó. Sin embargo, agregó que la compañía quedó “sorprendida y decepcionada” por los problemas detectados.
Cambios en el directorio de BP
De acuerdo a información de Reuters, la salida de Manifold, quien estaba al frente de la firma desde julio de 2025, se suma a una secuencia de crisis internas que sacuden a BP desde hace varios años. La empresa encadenó reemplazos de ejecutivos, disputas con accionistas y debates sobre el rumbo de su negocio en medio de la transición energética global.
En 2023, el entonces CEO Bernard Looney dejó el cargo luego de admitir que ocultó información al directorio sobre relaciones personales con empleados de la firma. Ese episodio abrió una nueva etapa de inestabilidad dentro de la empresa.
Luego, Murray Auchincloss también abandonó la conducción de la empresa en una salida inesperada y sin mayores explicaciones públicas. Durante su gestión, BP llevó adelante un cambio de estrategia orientado a enfocar sus inversiones en hidrocarburos y moderar parte de sus objetivos vinculados con energías renovables.
En ese contexto, Manifold había quedado como una figura importante dentro del directorio y participó del nombramiento de Meg O’Neill, ex CEO de Woodside, para liderar la nueva etapa operativa de la compañía.
Presión y tensión por la agenda climática
La gestión de Manifold ya arrastraba tensiones con parte de los accionistas de BP. En la asamblea anual realizada en abril, su continuidad como presidente recibió un respaldo más bajo de lo habitual para este tipo de cargos dentro de grandes compañías, indicó Reuters.
Detrás de ese malestar aparecieron críticas vinculadas con la estrategia climática de la petrolera. La firma asesora Glass Lewis recomendó votar contra Manifold luego de cuestionar una decisión del directorio de BP vinculada con el tratamiento de una propuesta presentada por el grupo ambientalista Follow This.
Según la consultora, el directorio limitó el avance de una resolución impulsada por accionistas que reclamaban mayores compromisos de la empresa en materia de transición energética y reducción de emisiones.
Finalmente, Manifold consiguió cerca del 82% de apoyo en la votación, un porcentaje que igualmente quedó lejos de los niveles cercanos al 100% que suelen registrar este tipo de designaciones en petroleras internacionales.
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