Vaca Muerta: las pymes buscan financiar su crecimiento en el mercado de capitales
Casi 100 empresarios se reunieron en Cipolletti para conocer alternativas de financiamiento.
El crecimiento de Vaca Muerta abre oportunidades para cientos de pymes vinculadas directa o indirectamente al desarrollo energético, pero buena parte de esas empresas desconoce las herramientas que ofrece el mercado de capitales para financiar sus proyectos. Ese fue uno de los ejes centrales del encuentro que organizan Bull Road Investments (BRI) y Oxus Agente de Negociación en la sede de la Secretaría de Energía de Río Negro, en Cipolletti.
Ante casi 100 directores, dueños y CEOs de empresas, Gustavo Gardey, CEO de BRI y cofundador de Oxus, y Juan Martín Benítez, economista y cofundador de Oxus, encabezaron el primer panel, dedicado al análisis de las herramientas financieras disponibles para pymes y compañías vinculadas al ecosistema de Vaca Muerta. En un segundo panel expuso el economista Fausto Spotorno, quien analizó el escenario macroeconómico y las perspectivas para sectores como la minería y la producción energética.
El economista hizo foco en cuestiones macroeconomicas y aseguró que, al bajar el riesgo país también mejoran el financiamiento para financiar inversiones en Vaca Muerta “y para la inversión en general, que es lo que la Argentina más necesita”.
Por su parte, Gardey aseguró que en nuestro país "una emisión de una obligación negociable o una estructuración financiera más sofisticada parece quedar reservada para empresas como YPF, Telecom o Edenor. Sin embargo, son herramientas que están al alcance y deberían ser aprovechadas por las pymes más chicas”, explicó Gardey al inicio de la jornada.
Según el especialista, uno de los principales desafíos que enfrentan las pequeñas empresas vinculadas al boom de Vaca Muerta es el acceso a esos instrumentos para financiar inversiones, capital de trabajo y nuevos proyectos productivos.
De los cheques a los fideicomisos financieros
Durante la exposición, Gardey y Benítez repasan alternativas de corto, mediano y largo plazo: cheques, pagarés, obligaciones negociables, fideicomisos financieros y fondos de inversión. Desde BRI y Oxus Agente de Negociación destacan que la clave consiste en construir estructuras de financiamiento a medida de cada negocio, en lugar de forzar a las compañías a adaptarse a esquemas rígidos y predeterminados.
“Una empresa no tiene que adecuarse a un plan de financiamiento preestablecido con pautas rígidas. Las entidades financieras tienen que adaptarse a las pautas que esa compañía puede soportar de acuerdo con su futuro flujo de fondos”, planteó Benítez. Como ejemplo, el economista menciona a una pyme que necesita maquinaria y comienza a generar ingresos varios meses después: esa empresa puede estructurar su deuda según esos plazos y evitar que el financiamiento se convierta en una limitación para el proyecto.
El desafío de la baja inflación
Otro de los puntos que abordan los especialistas es el cambio que implica para las empresas operar en un escenario de menor inflación. “Durante años muchas compañías obtenían parte de sus resultados simplemente por mantener mercadería o activos cuyo valor aumentaba nominalmente. Hoy, con márgenes de rentabilidad más acotados, hace falta más eficiencia en todo. El mercado financiero puede aportar ese complemento que antes muchas empresas obtenían de la propia dinámica inflacionaria”, señaló Gardey.
“La administración financiera debe contemplar no solo cómo conseguir fondos, sino también cómo administrar de manera más eficiente el capital disponible y la estructura impositiva de las compañías. La toma de financiamiento no es algo negativo: puede ser muy positiva cuando se hace con estructuras sanas y una estrategia hacia adelante. Muchas veces el interés que se paga por financiamiento es menor al retorno que demanda el propio capital”, sostuvo Benítez.
Un ecosistema que va más allá de las petroleras
La discusión adquiere especial relevancia en Vaca Muerta porque el crecimiento de la actividad genera oportunidades que exceden ampliamente a las empresas estrictamente petroleras o energéticas. Constructoras, proveedores industriales, firmas de servicios, desarrolladores inmobiliarios, comercios y concesionarias acompañan la transformación de localidades como Añelo y de distintos puntos de Neuquén y Río Negro.
“El desarrollo de infraestructura, viviendas y servicios necesarios para una población que comienza a instalarse de manera permanente alrededor de la actividad energética amplía el universo de compañías que necesitan capital para crecer. Este proceso abre una oportunidad para que el mercado de capitales acompañe tanto a las grandes empresas como a las pymes que integran de manera directa o indirecta ese ecosistema productivo”, explicó Gardey.
Por su parte, el cofundador de Oxus agregó: “Hay que romper determinados paradigmas. El mercado de capitales es la herramienta por la cual se canaliza el ahorro hacia la inversión. Por eso, nuestro objetivo desde BRI y Oxus es que las compañías combinen instrumentos de distintos plazos y características según cada proyecto, desde necesidades inmediatas de capital de trabajo hasta inversiones productivas que requieren varios años para recuperar el desembolso inicial”.
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