Una por una de las empresas que buscan quedarse con los nuevos bloques en Vaca Muerta
La licitación de GyP reunió ofertas por 8 bloques. Hay 10 empresas en carrera para quedarse con nuevos activos en Vaca Muerta. Hay petroleras que ya producen shale oil, compañías que acaban de desembarcar en la cuenca y nuevos jugadores que buscan convertirse en operadores.
La nueva ronda de áreas de Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) dejó mucho más que una lista de ofertas. También mostró el mapa de empresas que quieren ganar espacio en la próxima etapa de crecimiento de Vaca Muerta.
La Ronda 1/2026 recibió propuestas para ocho de los 15 bloques licitados, con diez grupos oferentes y una marcada concentración sobre las áreas con potencial petrolero.
Hay perfiles muy diferentes. Algunas compañías ya tienen producción no convencional y equipos trabajando en la roca madre. Otras compraron activos recientemente para desembarcar en Vaca Muerta. Y también aparecen empresas que todavía no tienen antecedentes como operadoras de shale neuquino.
Phoenix y Continental, por seis bloques
El dato más sobresaliente vino de la mano de Phoenix Global Resources y Continental Resources. El gigante estadounidense anunció este jueves que adquirió el 50% de PGR para incrementar el desarrollo y expansión de la compañía en Vaca Muerta.
Asimismo, las compañías fueron las más agresivas en la licitación ya que presentaron ofertas por Corralera Noreste, Corralera Noroeste, Corralera Sur, La Tropilla I, Águila Mora Noreste y Santo Domingo II.
Phoenix es actualmente uno de los productores independientes que más rápido está creciendo en Vaca Muerta. La compañía, que ahora es contrada 50% por Mercuria y 50% por Continental Resources, lleva su producción hacia los 25.000/26.000 barriles diarios y tiene como principal desarrollo a Mata Mora, donde incorporó un segundo equipo de perforación y amplió su capacidad de procesamiento.
Además, anunció un programa de inversiones por unos 6.000 millones de dólares que pretende encuadrar en el RIGI y que apunta a acelerar el desarrollo de sus activos en Neuquén y Río Negro.
Continental, en tanto, protagonizó uno de los desembarcos más relevantes de una petrolera estadounidense en Vaca Muerta durante el último año.
La compañía fundada por Harold Hamm compró a Pluspetrol el 90% de Los Toldos II Oeste y asumió la operación del bloque. El ingreso fue aprobado por Neuquén mediante el Decreto 1761/2025. GyP conserva el 10%.
También acordó incorporarse como socia minoritaria en activos de Pan American Energy y ya recibió en Río Negro la autorización para adquirir un 13% de Loma Guadalosa.
A eso sumó una iniciativa privada para avanzar sobre La Huella, un bloque de 506 kilómetros cuadrados ubicado en el sector rionegrino de Vaca Muerta.
El objetivo de seguir creciendo
GeoPark también busca seguir creciendo en el no convencional argentino. La compañía ofertó por Corralera Noreste y Corralera Noroeste y lo hace en el marco del crecimiento de sus operaciones en el shale oil.
La firma colombiana regresó a la Argentina con la compra a Pluspetrol de Loma Jarillosa Este y Puesto Silva Oeste por U$S 115 millones y comenzó rápidamente una campaña de desarrollo no convencional.
Los activos incorporaron 36,7 millones de barriles equivalentes de petróleo de reservas 2P netas y se transformaron en la plataforma de crecimiento de GeoPark en Vaca Muerta.
La petrolera proyecta llevar su producción argentina hacia los 5.000 a 6.000 barriles equivalentes diarios hacia fines de 2026. Su participación en la ronda muestra que la compra realizada el año pasado fue apenas el primer paso.
PCR busca dar el salto al shale
Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) presentó propuestas por La Tropilla I, Águila Mora Noreste y Santo Domingo II.
La empresa argentina tiene una extensa trayectoria en producción convencional y generación renovable, pero todavía no opera desarrollos no convencionales en Vaca Muerta. Su aparición en tres bloques la coloca entre las compañías más activas de la compulsa.
PCR llega además con mayor respaldo financiero. En julio debutó en los mercados internacionales con la colocación de un bono por U$S 400 millones, a ocho años y una tasa anual del 8,5%. La operación recibió ofertas cercanas a U$S 1.000 millones.
La apuesta petrolera de Central Puerto
Patagonia Energy ofertó por Corralera Noroeste. La compañía quedó este año bajo el control de Central Puerto, que busca ampliar su negocio desde la generación eléctrica hacia el upstream.
Su plataforma está formada por las áreas Aguada del Chivato y Aguada Bocarey, además de infraestructura de tratamiento vinculada con Puesto Hernández.
El objetivo declarado del grupo es avanzar progresivamente desde los campos convencionales hacia el shale oil.
Expandirse en el shale
Patagonia Resources fue una de las cuatro empresas que compitieron por La Tropilla I, el bloque que recibió mayor cantidad de interesados.
La compañía, anteriormente denominada Neuss SA, posee activos petroleros en Chubut y Santa Cruz y busca ahora desembarcar en la Cuenca Neuquina. A diferencia de otros competidores de la ronda, todavía no tiene antecedentes operativos en Vaca Muerta.
El peso del no convencional
JPM Energía ofertó por Pampa de las Yeguas. Es uno de los jugadores nuevos del mapa petrolero argentino y está presidida por Gustavo Nagel, expresidente de GyP.
La compañía comenzó a construir rápidamente su cartera con activos adquiridos a Pluspetrol, entre ellos participaciones en Los Toldos I Sur y Pampa de la Yegua I, y anunció inversiones iniciales para avanzar sobre esas áreas.
Su modelo apunta a tomar campos que ya cuentan con infraestructura y producción para luego acelerar su desarrollo.
En busca de convertirse en operadora
Aldyl Argentina fue otro de los protagonistas de la ronda. Presentó ofertas por Corralera Sur, La Tropilla I y Águila Mora Noreste.
La compañía tiene una larga trayectoria vinculada con infraestructura y sistemas de cañerías para la industria energética, pero ahora busca dar un salto hacia el upstream.
Tras la apertura de ofertas, Aldyl explicó que su objetivo es convertirse en operadora de Vaca Muerta.
Como antecedente muestra su actividad en Venezuela, donde su filial trabaja sobre el campo Morichal Pesado. La compañía asegura haber elevado allí la producción desde unos 700 hasta picos de 11.900 barriles diarios y puso en marcha un nuevo programa de perforación.
La ronda de Neuquén representa su primer movimiento importante para trasladar esa estrategia al upstream argentino.
De Mendoza al shale
Ingeniería Multipiping se presentó por Pampa de las Yeguas. La compañía mendocina nació vinculada con la construcción de infraestructura y ofrece servicios de ingeniería, EPC y EPCM para proyectos de energía.
Su participación representa otro de los casos en los que una empresa proveniente de los servicios petroleros intenta avanzar hacia una posición directamente vinculada con áreas hidrocarburíferas.
Volver a la Cuenca
Selva María Oil fue la única oferente por Chasquivil Sur. La compañía ya tiene antecedentes como operadora de áreas convencionales y cuenta además con presencia en Neuquén.
En 2023 obtuvo Bajo del Toro Este en una compulsa realizada por GyP, por lo que su participación en la nueva ronda representa una continuidad de su estrategia dentro de la provincia.
Bentia vuelve a apostar por Neuquén
La lista se completa con Bentia Energy, que presentó una propuesta por Santo Domingo II.
La compañía es uno de los actores que ingresaron recientemente al upstream neuquino a partir del proceso de salida de YPF de campos maduros. Está encabezada por Javier Iguacel y actualmente opera un conjunto de áreas convencionales provenientes del Proyecto Andes.
Su estrategia está basada en bajar costos, recuperar producción de campos maduros y financiar el crecimiento principalmente con el flujo generado por sus propios activos.
Una ronda que mostró dos tipos de jugadores
La apertura de ofertas dejó una primera señal clara. Por un lado, aparecen compañías que ya están desarrollando shale y quieren ganar escala, como Phoenix, Continental y GeoPark. Por otro, empresas como PCR, Aldyl, Patagonia Resources o Multipiping ven en la licitación una puerta para ingresar o profundizar su participación en el upstream neuquino.
Ahora GyP deberá analizar la documentación técnica y económica (sobres B) antes de avanzar hacia las adjudicaciones.
Pero la primera conclusión ya está sobre la mesa: aun con siete bloques sin ofertas, la ronda consiguió atraer tanto a productores consolidados como a nuevos jugadores que quieren quedarse con una porción de la próxima expansión de Vaca Muerta.
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