Vaca Muerta

Adolfo Storni: "El pozo argentino cuesta 50% más que en Estados Unidos"

Adolfo Storni, presidente de CAPEX, señala que el costo de los pozos en Vaca Muerta es un 50% superior al de Estados Unidos, impactando la inversión extranjera.

HOUSTON. CAPEX aprovechó su paso por Houston —en el marco de la misión argentina a la Offshore Technology Conference (OTC) 2026— para mostrar dos caras de un mismo plan: una agenda de expansión que combina tres adquisiciones recientes en Río Negro, un programa de perforación no convencional y un parque solar de 105 MW en Neuquén; y, en paralelo, un diagnóstico crítico sobre la estructura de costos del shale argentino.

“El pozo argentino cuesta hoy 50% más que en Estados Unidos. Mientras los operadores americanos tengan pozos por hacer en su país, no van a venir masivamente a Vaca Muerta”, planteó Adolfo Storni, presidente de la compañía, en diálogo con +e, en el stand de Argentina.

Costos en Vaca Muerta: arena, fletes y equipos

La diferencia entre subsuelo y superficie fue el eje del análisis sectorial de Storni. “La roca de Vaca Muerta es mejor que la del Permian: está prácticamente toda inexplotada, llevamos perforado apenas el 10%”, remarcó. El problema, dijo, está en la cadena de servicios y de logística que rodea al pozo.

Allí enumeró los desfasajes: faltan equipos de perforación, la arena de fractura cuesta entre US$ 200 y US$ 350 la tonelada cuando en Estados Unidos vale US$ 30 (cinco veces más), los fletes son más caros, los equipos requieren más personal y la oferta de proveedores es más restringida que la del shale norteamericano. La conclusión la planteó como un objetivo de industria: bajar el costo del pozo es lo que va a permitir acelerar el ritmo de desarrollo.

A este panorama, Storni sumó una variable financiera que pocas veces aparece en los discursos del sector: la tasa de interés real en dólares de la economía argentina, calculó, ronda hoy el 20%, producto de un tipo de cambio planchado y una inflación todavía alta. “Eso te mata cualquier negocio que no genere flujo en dólares. La actividad petrolera se salva porque la producción y la exportación tienen precios dolarizados, sobre todo en Neuquén. Pero el resto de la economía está pagando una tasa real altísima”, planteó.

La consolidación en Río Negro

Bajo esa lectura, la empresa cerró en abril la compra del 15% que la Corporación Financiera Internacional (IFC), del Banco Mundial, mantenía en las áreas convencionales Loma Negra y La Yesera, en Río Negro. La operación se firmó por US$ 3,5 millones (US$ 1,6 millones por Loma Negra y US$ 1,9 millones por La Yesera) y elevó la participación de CAPEX al 52,5% en ambos bloques.

Sumó, además, un compromiso de inversión de US$ 35 millones —con un potencial adicional de US$ 30 millones— como contrapartida por la extensión de las concesiones. En paralelo, la compañía adquirió el 10% que EDHIPSA, la empresa hidrocarburífera provincial de Río Negro, mantenía en el yacimiento Puesto Zúñiga, mediante un esquema de regalía sobre la producción (1,2% del volumen total durante los primeros cinco años, escalando al 2,5% desde el sexto y hasta el vencimiento de la concesión). Con esa operación, CAPEX pasó al 90% en Puesto Zúñiga y terminó de redefinir el mapa convencional rionegrino.

Cinco Saltos Norte y Aguada del Cajón

Sobre la jugada de mediano plazo, Storni ratificó que la empresa apunta al primer trimestre de 2027 para perforar su primer pozo exploratorio no convencional en Cinco Saltos Norte, el área que la provincia le adjudicó por iniciativa privada y donde ya se completó el reprocesamiento sísmico 3D.

La elección no es casual: “Cinco Saltos está pegado a Confluencia, donde el vecino —Vista— tuvo los mejores pozos del shale en los últimos dos años. Lo que tenemos que hacer es validar si la continuidad de la formación mantiene esas características”, explicó. La inversión total comprometida en ese plan es de unos US$ 6,85 millones e incluye un pozo de 2.700 metros de profundidad con una rama horizontal de 1.500 metros.

En Neuquén, la firma terminó de armar en torno a su yacimiento Agua del Cajón un enclave que combina pozos de gas convencional, petróleo no convencional (con 9 pozos perforados y 3 más previstos para junio), una central térmica de ciclo combinado de 670 MW, una planta de gas licuado y, ahora, un parque solar de hasta 105 MW adjudicado por CAMMESA bajo el régimen MATER. “Son 30 MW iniciales, una ampliación de 57 MW y otros 18 que vamos a desempatar. Si todo sale bien, vamos a tener un parque solar de 105 MW en Neuquén”, detalló Storni.

La estrategia a 10 años

Mientras la actividad de la feria empezaba a apagarse, Storni dijo que para el horizonte largo CAPEX combina dos pies. Por un lado, el negocio convencional: “secundaria, terciaria, eficiencia energética y bajos costos” —siendo, además, operador de bajo costo en sus cuatro yacimientos de Chubut, con unos 30 pozos anuales—.

Por el otro, el no convencional, donde la apuesta es Cinco Saltos Norte y la continuidad de la actividad en Agua del Cajón. A ese esquema, la compañía suma la energía renovable como un eje transversal: el parque solar y un portafolio que la firma proyecta ampliar a más de 400 MW en desarrollo.

La condición para que ese plan se acelere, repitió, es la misma con la que abrió la entrevista: “Tenemos que aprender a hacer pozos a costos mucho más bajos. Ojalá veamos esos valores materializados en cinco años. Es nuestra preocupación como empresa y como industria”.

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