Llegaron elementos claves para la Fase II del VMOS
La descarga de anclas y cadenas marca un hito en la diversificación operativa de Puerto Quequén. El VMOS sigue avanzando para convertir a Vaca Muerta en un polo exportador.
Vaca Muerta no solo transforma la balanza comercial del país, sino que impulsa el desarrollo de diferentes terminales del país. El Puerto Quequén es testigo de las mieles del shale ya que rompió su matriz cerealera con una operación vinculada al proyecto VMOS (Vaca Muerta Oil Sur).
El buque BBC Odesa arribó a la terminal marítima con componentes clave para el oleoducto. La maniobra se realizó en el Giro 10, donde se descargaron anclas y cadenas de gran porte que serán utilizadas en el tramo 2 de la terminal offshore de Punta Colorada.
Las autoridades del Consorcio de Gestión supervisaron el despliegue técnico junto a equipos especializados, y destacaron la complejidad de una maniobra que requiere precisión y coordinación entre múltiples actores del sistema portuario.
Un puerto que amplía su rol en la matriz energética
El presidente del Consorcio, Mariano Carrillo, señaló que la operatoria en Puerto Quequén refleja un cambio estructural en el perfil del puerto, históricamente asociado a la exportación de granos. La incorporación de este tipo de cargas abre una nueva etapa en su desarrollo.
“Estamos viviendo un día histórico. Esta operatoria demuestra que Puerto Quequén puede ir mucho más allá de su perfil cerealero y convertirse en un actor clave en la logística energética”, afirmó Carrillo durante la recorrida por el operativo.
Una operación de alta complejidad
El operativo implicó el manejo de piezas de gran dimensión y peso, diseñadas para instalaciones offshore. Cada ancla pesa cerca de 43 toneladas y mide aproximadamente 7,8 metros de largo, mientras que las cadenas alcanzan las 73 toneladas y los 400 metros de extensión.
El material permanecerá en el área logística del puerto, lo que consolida ese sector como un nodo clave para proyectos energéticos. Esta infraestructura permite gestionar cargas especiales y posiciona al puerto en un segmento de mayor valor agregado.
El esquema operativo prevé que el buque MV Skandi Hera traslade el equipamiento hacia Punta Colorada en dos etapas. En una primera instancia llevará parte de la carga y luego completará el traslado en un segundo viaje programado.
Diversificación productiva y nuevas inversiones
Desde el Consorcio destacaron que la diversificación de actividades en Puerto Quequén es uno de los ejes centrales de la gestión. La incorporación de cargas vinculadas a la energía representa un avance concreto en esa estrategia.
“Esto es la punta de un ovillo. No es un hecho aislado, sino el inicio de un camino en el que el puerto comienza a sumar nuevas actividades”, sostuvo Carrillo.
Asimismo, el puerto avanza con obras de infraestructura, entre ellas la mejora de accesos viales y estudios para mitigar la erosión costera. Estas inversiones apuntan a fortalecer la competitividad y acompañar el crecimiento de nuevas líneas operativas.
Un nuevo nodo en la logística energética nacional
La integración de Puerto Quequén al desarrollo de Vaca Muerta refuerza su proyección como un eslabón clave dentro de la logística energética argentina. La articulación entre el sector público y privado resulta central para sostener este tipo de iniciativas.
Además del impacto económico, la operación genera empleo y dinamiza la cadena de valor, ampliando las oportunidades para la región. La incorporación de nuevas cargas también permite reducir la dependencia del negocio cerealero.
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