Foto de archivo de un trabajador minero en la mina de Chuquicamata en Calama, Chile
Febr 6, 2024. REUTERS/Pablo Sanhueza
¿Puede la minería, tradicionalmente masculina, convertirse en líder de igualdad de género en Argentina? El nuevo convenio CAEM-ASIJEMIN responde con un rotundo sí.
En un hito sin precedentes para el sector productivo argentino, la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y la Asociación Sindical del Personal Jerárquico, Profesional y Técnico de la Actividad Minera Argentina (ASIJEMIN) firmaron el 18 de noviembre de 2025 un convenio colectivo que transforma radicalmente las licencias por tareas de cuidado con perspectiva de género.
Este instrumento no solo amplía derechos existentes, sino que incorpora nuevas licencias alineadas con los convenios 156, 183 y 190 de la OIT y con la Ley 26.485 de protección integral contra la violencia de género. El objetivo central: promover la corresponsabilidad familiar y garantizar que la maternidad, la paternidad o situaciones de vulnerabilidad no frenen el desarrollo profesional.
El acuerdo establece cambios estructurales que superan ampliamente la Ley de Contrato de Trabajo:
La Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y la Asociación Sindical del Personal Jerárquico, Profesional y Técnico de la Actividad Minera Argentina (ASIJEMIN) firmaron un convenio colectivo. Foto: CAEM
Roberto Cacciola, presidente de CAEM, subrayó: “Estas medidas permiten ampliar derechos. Esperamos que su puesta en marcha pueda servir de inspiración para que más sectores productivos se sumen”.
Alejandra Cardona, directora ejecutiva de CAEM, conectó el acuerdo con el futuro del sector: “La minería argentina proyecta duplicar sus puestos de trabajo en los próximos diez años, pasando de 100.000 a 200.000. Hoy tenemos un 12,5% de participación femenina, frente al 25% de Suecia. Este convenio es un paso hacia espacios laborales más equitativos”.
Marcelo Mena, Secretario General de ASIJEMIN, fue contundente: “Nuestro deber es generar condiciones para que las compañeras puedan desarrollarse profesionalmente sin que la maternidad sea un obstáculo. Romper esquemas machistas es clave para construir una industria inclusiva”.
El convenio trasciende lo laboral y se inserta en el debate global sobre transición justa. En un sector que será clave para la transición energética (litio, cobre), la inclusión de género deja de ser un accesorio para convertirse en condición indispensable de sustentabilidad.
La presencia en el acto de WIM Argentina (Women in Mining) y del estudio Carpani & Faedo Pérez, especializado en derecho laboral con perspectiva de género, refuerza el carácter técnico y comprometido del proceso.
La minería argentina acaba de demostrar que es posible combinar desarrollo productivo de escala mundial con derechos laborales de vanguardia. Este convenio no solo beneficia a los más de 100.000 trabajadores actuales del sector, sino que envía un mensaje claro al resto de la industria nacional: la igualdad de género no es un costo, es una inversión en talento, productividad y legitimidad social.
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