San Juan busca replicar el Instituto Vaca Muerta para formar la mano de obra que demanda la minería
La Cámara Minera de San Juan analiza junto a referentes de Vaca Muerta la creación de un instituto de formación para responder a la creciente demanda de mano de obra de la minería.
El crecimiento de los grandes proyectos de minería en San Juan abrió un debate que hasta hace poco parecía reservado al desarrollo de Vaca Muerta: cómo formar trabajadores y proveedores al ritmo que exige una industria en expansión. Con ese objetivo, la Cámara Minera de San Juan comenzó a trabajar en un proyecto inspirado en el Instituto Vaca Muerta, una iniciativa que busca reducir la brecha entre la demanda de personal calificado y la oferta disponible.
La propuesta apunta a construir un esquema de capacitación permanente que no solo prepare a quienes ingresarán directamente a una operación minera, sino también a toda la red de empresas que forman parte del ecosistema productivo. La intención es adaptar una experiencia que ya comenzó a implementarse en Neuquén y que surgió como respuesta a la falta de perfiles especializados.
"En Vaca Muerta vos tenés un instituto; nosotros estamos hablando con la gente de Vaca Muerta para ver desde la Cámara Minera cómo hicieron ellos este instituto, que tiene seis meses de creación debido a la demanda de mano de obra especializada que ellos tienen y que no encuentran", explicó Sandra Barceló, directora ejecutiva de la Cámara Minera de San Juan, en diálogo con Código Minero.
El modelo que busca replicar San Juan
Según explicó Barceló, el interés no pasa solamente por replicar una estructura educativa, sino por incorporar un sistema que acompañe a los trabajadores incluso después de finalizar la capacitación. Ese seguimiento es uno de los aspectos que más llamó la atención de la entidad sanjuanina durante las conversaciones con los responsables del proyecto neuquino.
"Este instituto es exclusivamente para 1.000 personas que egresan al año y no solamente egresás y tenés, por ejemplo, simuladores, parte teórica y parte práctica, sino que también tenés un acompañamiento para saber cómo saliste de esa capacitación", sostuvo.
La directora ejecutiva remarcó que el desafío excede al sistema educativo y requiere un compromiso compartido entre el Estado y el sector privado. A su entender, el crecimiento de la industria minera obliga a pensar una política de formación sostenida que involucre a operadoras, proveedores e instituciones.
"Estamos hablando de esto de educación de una forma ya para tomar decisiones y comprometer a todos, porque no es responsabilidad nada más del Estado, también es responsabilidad de las empresas privadas operadoras y proveedores. Y así lo vio Vaca Muerta, así lo está implementando y nosotros estamos hablando para poder copiar ese modelo", subrayó.
La capacitación también alcanza a los proveedores mineros
Para Barceló, uno de los principales aprendizajes que deja la experiencia de Vaca Muerta es que la capacitación no puede limitarse al personal que trabaja dentro de una mina. El crecimiento de la actividad también demanda empresas proveedoras con estándares técnicos cada vez más altos.
"No es capacitar nada más la gente que va a trabajar en forma directa con la minería, es capacitar también a la gente que va a trabajar como proveedor y como parte de la cadena de proveedores de esa compañía minera, que todos deben estar especializados", aseveró.
En esa línea, explicó que la Cámara Minera busca desarrollar herramientas concretas para que quienes quieran incorporarse al ecosistema minero puedan acceder a un proceso de formación acorde con las necesidades reales de las compañías.
"Estamos tratando de accionar para prontamente tener herramientas para brindar y que quienes quieran trabajar en el ecosistema minero tengan un proceso de formación. El proveedor minero es un socio estratégico también de la compañía", consideró.
La dirigente consideró que esa mirada integral permitirá mejorar la competitividad del sector y facilitar el cumplimiento de los estándares que exigen las empresas que desarrollan proyectos de gran escala en la provincia.
El desafío de cumplir con la Ley de Desarrollo Local
La creación de un instituto de estas características también aparece vinculada a la Ley de Desarrollo Local, que fija compromisos de contratación de trabajadores y proveedores locales a medida que avanzan los proyectos mineros.
"San Juan puede soñar porque lo amerita, porque la actividad lo amerita, porque lo necesitamos y porque vamos a trabajar para que así sea. Estamos desde la Cámara trabajando en ese proyecto y hablando con la gente que hizo lo mismo en Vaca Muerta para nosotros poder adaptarlo a lo que es la minería", afirmó.
Barceló sostuvo que disponer de un sistema de capacitación permitirá que las empresas encuentren personal preparado dentro de la provincia y evitar que la falta de perfiles especializados se convierta en un obstáculo para cumplir con las exigencias previstas en la normativa.
"La ley da un cumplimiento en etapas y según el desarrollo del proyecto. Por eso tenemos que tener ese instituto y las capacitaciones necesarias para poder dar cumplimiento a la ley y no entrar por el lado de la exhibición diciendo: 'No tengo gente para tomar'. Queremos ayudar y queremos estar dentro del ecosistema preparando a la gente", ponderó la directora ejecutiva de la Cámara Minera de San Juan.
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