Puerto Rosales acelera las exportaciones con una doble carga de crudo de Vaca Muerta
El aumento de producción en Vaca Muerta exige mayor eficiencia logística. Dos buques cargaron shale oil en simultáneo rumbo a Estados Unidos.
Vaca Muerta consolida una tendencia de crecimiento en Puerto Rosales. La terminal portuaria es la principal vía de exportación para el shale oil y registró otro movimiento extraordinario para la industria hidrocarburífera.
En Puerto Rosales cargaron dos buques con crudo de la roca madre con destino a Estados Unidos. La operatoria se llevó adelante en el muelle de Otamérica, donde operaron los buques TP Promise y Monique Glory en las posiciones OTA 1 y OTA 2.
El TP Promise, de bandera de Noruega, transportó cerca de 100.000 toneladas, mientras que el Monique Glory, con bandera de Bahamas, completó unas 90.000 toneladas. Ambos cargamentos de crudo Medanito tuvieron como destino el mercado estadounidense.
Una operación que marca el ritmo
Según informó Argenports, la carga simultánea no es un hecho menor dentro de la operatoria portuaria. Requiere sincronización entre múltiples actores, desde prácticos hasta remolcadores y equipos de amarre, además de una infraestructura capaz de sostener operaciones en paralelo.
Este tipo de maniobras permite mejorar la eficiencia del sistema, reduciendo tiempos de espera y optimizando las ventanas de carga. En un contexto de alta demanda, la logística se convierte en un factor clave para sostener el crecimiento.
La repetición de estas operaciones empieza a delinear un cambio estructural en el funcionamiento del puerto, donde la simultaneidad deja de ser excepcional para integrarse al esquema habitual de trabajo.
El impulso de Vaca Muerta
Detrás de este avance aparece el crecimiento sostenido del shale oil, que incrementa la necesidad de evacuar mayores volúmenes de crudo hacia los puertos de exportación.
El petróleo argentino, especialmente el Medanito, encuentra en Estados Unidos un destino competitivo. La exportación petrolera a Estados Unidos responde tanto a condiciones de mercado como a la compatibilidad con las refinerías del Golfo de México.
Este escenario obliga a fortalecer la infraestructura logística y portuaria, en línea con el ritmo de producción que viene registrando la cuenca neuquina.
Rosales se posiciona como nodo clave
En este contexto, la infraestructura energética se consolida como un eje central del sistema exportador. Las ampliaciones en curso, incluida una tercera posición en el muelle, apuntan a sostener el incremento de operaciones.
La articulación con proyectos como el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) refuerza el rol del puerto, que comienza a operar con mayor fluidez y encadenamiento de cargas, elevando su productividad.
La posibilidad de operar dos buques en simultáneo no solo amplía la capacidad de despacho, sino que ubica al puerto en un nivel acorde a las exigencias del mercado internacional.
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