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Quién es el inversor del shale que llega a Neuquén

Detrás del desembarco de JPM Energía aparece un perfil poco habitual para la Argentina: no es una major ni un fondo financiero, sino un empresario formado en el corazón del shale estadounidense.

El accionista mayoritario es Jon McCreary, CEO de JMAC Energy Services, una compañía de servicios petroleros con base en Estados Unidos y operaciones ligadas al desarrollo no convencional, especialmente en la formación Bakken, en Dakota del Norte y con actividad en la cuenca neuquina.

McCreary no proviene del mundo tradicional del upstream, sino del negocio que sostiene al shale: infraestructura, logística, movimiento de suelos, agua para fractura, servicios ambientales y construcción de locaciones. Su empresa creció al ritmo del boom del no convencional norteamericano, pasando de una pequeña contratista a una compañía con cientos de empleados y más de 100 millones de dólares de facturación anual.

Su historia es representativa de este modelo: en 2007 compró una pequeña empresa de servicios en el inicio del boom petrolero en Dakota del Norte y, en pocos años, la expandió agresivamente acompañando el crecimiento de la actividad.

Además, participó en negocios vinculados al suministro de insumos críticos para la fractura hidráulica, como arena (frac sand), y en proyectos industriales asociados a la cadena de valor del no convencional.

La pata local: conocimiento de la cuenca y operación

El otro pilar del proyecto es el equipo local, que explica por qué JPM no es sólo capital extranjero desembarcando en la cuenca, sino una estructura con fuerte raíz neuquina.

La conducción está en manos de Gustavo Nagel, presidente de la compañía y con trayectoria en la industria regional y de breve paso por la administración publica neuquina. Su perfil combina conocimiento técnico, experiencia operativa y, sobre todo, manejo de los factores no técnicos del negocio: relación con la provincia, comunidades, superficiarios y actores de la cadena.

En el plano operativo aparece Ricardo Livieres, con experiencia directa en desarrollo de activos y gestión de operaciones en la cuenca, incluyendo estándares de seguridad y eficiencia propios del no convencional.

El equipo se completa con perfiles clave para sostener el desarrollo de un proyecto shale, donde la operación es tan importante como la estructura de costos:

Eugenia González en administración y finanzas, enfocada en control de gestión y planificación económica.

Damián Ciaccia en servicios generales, con foco en supply chain, contrataciones y logística, un área crítica en proyectos no convencionales.

A esto se suma un dato relevante: varios de los integrantes del equipo tienen pasado en compañías como Exxon y Pluspetrol, lo que implica conocimiento directo de las áreas que ahora pasan a operar.

Un modelo híbrido: shale estadounidense + ejecución neuquina

Lo que se configura es un esquema poco habitual en Vaca Muerta:

  • Capital y experiencia del shale de Estados Unidos
  • Equipo técnico y operativo formado en la cuenca neuquina
  • Activos con infraestructura existente pero subdesarrollados

Es, en esencia, el modelo de los operadores independientes del shale norteamericano, pero esta vez, aplicado a la Argentina.

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