Vaca Muerta

AOG: El IAE lanza en el Instituto Vaca Muerta un programa de formación para mandos medios

Empresas de Vaca Muerta afrontan "dolores de crecimiento" y el IAE lanunció en la AOG que lanza un programa para capacitar a sus mandos medios .

El crecimiento de Vaca Muerta transformó el mapa empresarial de la región. Las compañías de servicios que abastecen a las operadoras crecieron a un ritmo vertiginoso, y muchas todavía no formaron a sus mandos medios. Esa brecha motivó el primer programa del IAE Business School, la Escuela de Negocios de la Universidad Austral, para este segmento. En el marco de la Argentina Oil and Gas (AOG) Pattagonia 2026, Diego Bramajo, director comercial del IAE, detalló la propuesta.

El IAE alcanzó un convenio con la Cámara de Empresas Químicas, Petroquímicas y Afines de Neuquén. Según Bramajo, el acuerdo profundizó una tarea previa: explorar las necesidades de Neuquén y de la región tras el fenómeno de Vaca Muerta. “Detectamos espacios de necesidad de formación y capacitación para distintos segmentos y perfiles de compañías”, explicó en declaraciones a +e.

La escuela ya trabaja con la mayoría de las grandes empresas del sector. Muchos directores de las principales operadoras pasaron por sus aulas, y son graduados del IAE con sus MBA. Sin embargo, el directivo identificó otro público con necesidades propias: los mandos medios y la alta gerencia, en especial de las empresas proveedoras de las operadoras.

“Muchas lo hicieron mientras todo esto sucedía y no tuvieron tiempo de parar la pelota y de formar sus talentos, sus mandos medios, sus equipos”, señaló.

Finanzas, tableros e indicadores

El primer programa para este segmento arranca en noviembre en el Instituto Vaca Muerta. Combina dos jornadas presenciales a partir del 17 de noviembre con dos bloques virtuales de tres horas cada uno.

Los contenidos abarcan finanzas, tableros e indicadores, además de las posibilidades de eficiencia. El objetivo, según Bramajo, es que el trabajo tenga impacto y mejora en las distintas líneas del estado de resultados de las empresas.

La participación puede ser individual. Además, los socios de la Cámara reciben un beneficio por su condición. El programa apunta a quienes quieren formarse y corregir ineficiencias que, en el día a día, no tienen tiempo de analizar.

De los “dolores de crecimiento” al liderazgo

Bramajo prefiere hablar de “oportunidad de mejora” antes que de falencia. Describió a compañías que crecieron en medio de una vorágine y que hoy sufren lo que el IAE llama “dolores de crecimiento”.

Un ejemplo ilustra el fenómeno: un líder que manejaba un equipo de cinco personas hoy conduce, entre directos e indirectos, un equipo de 30. Y hay varios líderes en esa situación dentro de las organizaciones. En ese tránsito, a menudo no hubo tiempo de trabajar las competencias de liderazgo ni la toma de decisiones en contextos volátiles.

“Uno cuando toma una decisión no siempre tiene todo el tiempo que quisiera y muchas veces tampoco tiene toda la información que necesita”, planteó. Esas habilidades, aseguró, se trabajan y se entrenan.

Ponerle nombre a lo que pasa

Para Bramajo, el momento clave llega cuando el empresario reconoce que algo no marcha bien o que puede mejorar. Contó que muchos empresarios, después de cursar programas y sumar horas de formación, le dicen: “Ahora sé cómo se llama lo que me pasa”. Antes enfrentaban situaciones sin nombre. Ahora saben cómo se llaman y cómo se abordan.

El directivo también puso el foco en las segundas generaciones, es decir, en la gente que viene detrás de los fundadores. “Lo más difícil es lograr que sucedan las cosas a través de otros”, afirmó. Una persona muy talentosa puede llevar adelante todo lo que toca, pero si la organización crece, no puede estar en todo al mismo tiempo. Por eso, armar cuadros de reemplazo y detectar el mapa de talentos es un desafío que enfrentan todas las organizaciones.

Invertir en formación

Ante la duda de si formar al personal es un gasto o una inversión, Bramajo respondió con una conocida frase de Henry Ford: “Peor que invertir en formación y que la gente se vaya es no formarlos y que se queden”. Pidió asumir ese desafío.

Agregó que la capacitación funciona mejor junto con la contención dentro de la compañía. Si la empresa cuida sus valores, su mapa de talentos y a sus colaboradores en general, “la gente se va a quedar y va a rendir mucho mejor”. “A eso apuntamos”, concluyó.

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