AOG Patagonia

Lo que dejó la semana de la AOG Patagonia: consenso político, sed de infraestructura y un gigantesco salto a otra escala

La exposición más importante de la industria petrolera bajó la persiana en Neuquén con un mensaje que indica que el sector está listo para duplicar su tamaño en breve.

La edición 2026 de la Argentina Oil & Gas (AOG) Patagonia puso en manifiesto la potencia de una industria que decidió pisar el acelerador a fondo. Durante cuatro jornadas de ebullición corporativa, la denominada "Semana de la Energía" operó como un termómetro del momento histórico que atraviesa Vaca Muerta, y que el salto de escala de la actividad petrolera está a la vuelta de la esquina.

Con la presencia de más de 590 empresas expositoras y una Plaza de Máquinas que logró duplicar su superficie respecto a la edición de 2024, el evento demostró que el shale neuquino ya no es un proyecto en fase de prueba, sino una realidad industrial de escala global.

El pulso de la feria estuvo marcado, desde el primer minuto, por un alineamiento político pocas veces visto. La inauguración oficial contó con el desembarco del presidente de la Nación, Javier Milei, acompañado por una comitiva de primera línea que incluyó a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y al jefe de Gabinete, Diego Santilli.

En sintonía con el anfitrión, el gobernador Rolando Figueroa, el mensaje de la política ratificó que Vaca Muerta es el pilar para equilibrar la macroeconomía.

Las cifras que enmarcaron este respaldo son contundentes. Durante la exposición se celebró que, gracias a las exportaciones de petróleo, el superávit la balanza comercial energética superará este año los 10.000 millones de dólares mensuales en exportaciones y se encuentra a un paso de romper la histórica barrera del millón de barriles diarios de producción.

Para sostener este ritmo, la infraestructura asoma como el gran desvelo y, al mismo tiempo, la gran solución. En los auditorios resonaron las confirmaciones de obras monumentales, como el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, valuado en unos 3.000 millones de dólares, y un acuerdo de financiamiento con Estados Unidos por 7.000 millones de dólares para infraestructura crítica como el megaproyecto Argentina LNG, que lidera YPF junto a sus socias la italiana Eni y la emiratí XRG. El aval internacional a este proceso quedó sellado con la recorrida por los pabellones del embajador de los Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas.

El consenso corporativo

Si algo caracterizó a los encuentros gerenciales a lo largo de la exposición, fue la decisión de dejar de hablar de "potencial" para empezar a hablar de "ejecución". Las principales operadoras del país coincidieron en que el ecosistema va hacia una nueva dimensión, proyectando alcanzar los 2 millones de barriles diarios en el mediano plazo, cifra que supera a los 1,5 o 1,7 millones de barriles que se proyectaban hasta el año pasado.

El clima de negocios reflejó un sector del midstream (transporte y logística) que está mutando aceleradamente. Las compañías dejaron claro que su objetivo es dejar de ser meras transportistas para convertirse en empresas integrales de energía. Proyectos clave como "Duplicar Norte" prometen habilitar su capacidad de manera temprana para este mismo mes de diciembre, para alcanzar su funcionamiento definitivo en febrero de 2027.

A esto se suma la articulación de la Reversión del Norte y el nuevo Gasoducto Manuel Belgrano, obras diseñadas no solo para abastecer el mercado interno, sino para exportar de forma directa al norte de Chile, Bolivia y a Brasil.

El Gas Natural Licuado (GNL) fue el otro gran protagonista en las rondas de debate. El consenso entre las operadoras es que el megaproyecto de exportación requiere del esfuerzo conjunto de toda la industria, aprovechando el contexto geopolítico actual que posiciona a la Argentina como un proveedor seguro, confiable y a largo plazo.

El impulso del nuevo Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) sobrevoló cada panel como la herramienta clave para apalancar estas inversiones, acelerar los desarrollos de Vaca Muerta y acortar la brecha de competitividad con otras cuencas del mundo más desarrolladas.

El desafío del talento y la competitividad

Pero no todo es fierros y caños en el horizonte de Vaca Muerta. A medida que la demanda global de energía sigue creciendo, la industria se enfrenta a cuellos de botella internos. Uno de los más urgentes planteados durante la feria es el capital humano.

Las operadoras lanzaron una fuerte advertencia: de los 500 jóvenes ya capacitados y certificados por el Instituto Vaca Muerta, la industria apenas ha absorbido al 3%. El llamado de atención fue generalizado: si el sector no acelera la contratación y la formación de nuevas generaciones, la falta de mano de obra calificada será el límite del crecimiento.

Para las pequeñas y medianas empresas, el desafío pasa por el financiamiento y la previsibilidad. Los paneles económicos concluyeron que, para desarrollar plataformas industriales de largo plazo, el país necesita generar confianza contractual. Los representantes del sector bancario destacaron al leasing como uno de los instrumentos financieros más dinámicos para que la cadena de valor local pueda modernizar sus equipos y subirse a la ola expansiva.

El cierre de la AOG Patagonia 2026 dejó flotando en el aire la certeza ineludible de que los recursos están, la tecnología sobra y el mercado mundial espera. Si la política y la macroeconomía logran sostener el rumbo, la matriz productiva argentina está a punto de cambiar para siempre. Pero también entra en discusión la licencia social para operar en las comunidades afectadas por la industria, y la necesidad de desarrollar infraestructura como rutas y servicios básicos en una provincia donde se radican 30 mil perosnas al; año y fortalecer la cadena de valor local y el empleo neuquino.

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