Genneia confirmó el regreso de Jorge Brito a la presidencia de su Directorio.
La expansión de las energías renovables no solo es una buena noticia para el planeta, sino también para el mercado laboral.
La industria de energías renovables experimentó un auge sin precedentes en 2024, impulsada por inversiones históricas y una demanda creciente de soluciones limpias. Este impulso sentó las bases para una aceleración aún mayor en la capacidad instalada durante 2025, en un contexto donde la demanda de energía limpia supera la oferta, generando una competencia por llenar este vacío de recursos.
De acuerdo al informe "2025 Renewable Energy Industry Outlook", elaborado por la consultora Deloitte, durante los primeros nueve meses de 2024, casi el 90% de las nuevas construcciones y ampliaciones en generación a gran escala correspondieron a proyectos solares y eólicos, un salto significativo desde el 57% registrado en 2023.
La energía solar se destacó como la fuente primaria con mayor crecimiento, expandiéndose un impresionante 88% hasta alcanzar los 18,6 gigavatios (GW). Este dinamismo la posicionó como la cuarta fuente de capacidad instalada más importante en 2024, superando a la hidroeléctrica y la nuclear, y quedando solo detrás de la energía eólica.
Si bien las incorporaciones de capacidad eólica disminuyeron un 14% a 2,6 GW debido a desafíos en la cadena de suministro, financiación y permisos, la generación eólica logró un hito al superar a la generación a carbón en dos meses consecutivos. El almacenamiento en baterías también mostró un crecimiento notable del 64%, alcanzando los 7,4 GW, consolidándose como el segundo mayor componente en las nuevas adiciones de capacidad.
Las proyecciones de la Administración de Información Energética (EIA) anticipan que para fines de 2024, la capacidad eólica creció a 153,8 GW, la solar a 128,2 GW y el almacenamiento en baterías se expandió a 30,9 GW. A nivel distribuido, se espera que las instalaciones solares residenciales alcanzaron un ritmo récord de crecimiento del 25%, frente al 14% de 2023.
Se prevé que en 2025 el fuerte impulso hacia la energía limpia en EE.UU. continúe, respaldado por nuevas políticas de la administración estadounidense. Las industrias de fabricación de tecnología limpia, inteligencia artificial y carbono jugarán un papel crucial tanto en la demanda como en la oferta. Operadores de centros de datos, plantas de tecnología limpia y unidades de captura directa de aire (DAC) buscarán satisfacer sus crecientes necesidades de infraestructura con altos porcentajes de energías renovables.
Al mismo tiempo, estas mismas industrias contribuirán a superar las limitaciones en la cadena de suministro y acelerarán la innovación operativa a través de la inteligencia artificial. Esto se traducirá en cadenas de suministro nacionales más robustas y en la monetización de atributos de carbono que aportarán valor adicional a los proyectos emergentes.
Un análisis de Deloitte identifica cinco tendencias clave para 2025, focalizados sobre todo en EE.UU.:
El panorama para 2025 se presenta como una carrera para superar las limitaciones y cerrar la brecha entre la oferta y la demanda de energía limpia. Las ventajas tecnológicas de las renovables, combinadas con el apoyo político, el impulso de industrias estratégicas y la aceleración de la innovación, las posicionan para mantener su crecimiento y consolidarse como la opción dominante para satisfacer las crecientes necesidades energéticas de un mundo cada vez más descarbonizado.
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