GeoPark acelera en Loma Jarillosa Este.
Con cinco pozos en fractura en Loma Jarillosa Este, GeoPark busca cerrar el año con hasta 6000 barriles diarios. Su producción local todavía ronda los 1400.
GeoPark volvió a Vaca Muerta en 2025 al comprarle a Pluspetrol el 100% de la participación operada en Loma Jarillosa Este y Puesto Silva Oeste por 115 millones de dólares. Son más de 12.300 acres brutos en la ventana de petróleo negro, con recursos recuperables estimados en 60 millones de barriles. Sobre esa base, la compañía colombiana armó su plan de crecimiento más ambicioso.
El 22 de marzo arrancó la perforación en Loma Jarillosa Este. Para esa campaña sumó a más de 30 contratistas con 40 acuerdos comerciales. El presupuesto para 2026 va de 80 a 100 millones de dólares, con una meta concreta: pasar de unos 1500 barriles diarios a entre 5000 y 6000 hacia fin de año.
“Es el activo que está redefiniendo nuestra escala como compañía”, dijo Ignacio Mazariegos, country director de GeoPark en la Argentina. La empresa abrió oficina en Neuquén, ya tiene cerca de 30 empleados locales y aportó 250.000 de dólares al programa de Becas Gregorio Álvarez.
En mayo llegó el anuncio más fuerte. Junto con Gas y Petróleo (GyP) del Neuquén, GeoPark pidió ingresar al RIGI con una inversión de más de USD 1000 millones. El plan integra ambos bloques en un único vehículo de proyecto, con perforación en modo factoría y una planta de procesamiento central en Puesto Silva Oeste.
El objetivo es llevar la producción de GeoPark en Vaca Muerta de 1500 a 20.000 barriles diarios en tres años. Hacia 2028, el plan contempla entre 50 y 55 pozos nuevos y una inversión bruta de entre 500 y 600 millones de dólares.
Mientras tanto, el bloque producía 1430 barriles equivalentes diarios en el primer trimestre. La empresa arrancó la ampliación de la estación de recolección, que pasará de 6000 a 10.000 barriles por día, y el 15 de abril superó la audiencia pública de la Evaluación de Impacto Ambiental.
Entre abril y junio, GeoPark invirtió 76,4 millones de dólares, y el 64% fue a Vaca Muerta: perforación, completaciones e infraestructura de evacuación. “Seguimos avanzando en el mayor programa de inversiones de nuestra historia”, dijo el CEO, Felipe Bayón, al presentar los resultados del segundo trimestre de 2026.
En el campo, la producción todavía es chica: unos 1400 barriles diarios. Lo que cambió fue el ritmo de obra. En el Pad 1030 terminó de perforar tres pozos horizontales, con un promedio de 14,2 días por rama y laterales de 2450 metros.
A fines de junio, la fractura hidráulica de los cinco pozos del pad llevaba 119 de las 218 etapas previstas. Ese mismo mes quedó aprobada la Evaluación de Impacto Ambiental del bloque, que habilita toda la perforación futura sin trámites puntuales.
El dato más concreto del trimestre fue el contrato con Helmerich & Payne: un equipo de perforación dedicado durante tres años para Loma Jarillosa Este y Puesto Silva Oeste. El primer pozo con ese rig arrancaría a fines del cuarto trimestre, sin depender de un mercado de equipos que en Neuquén suele estar ajustado.
En paralelo, firmó acuerdos con Pan American Energy para procesamiento y exportación de crudo hasta fines de 2027, con opción de extenderlos. El convenio le da acceso a las terminales de Puerto Rosales y Punta Colorada.
La empresa también busca más superficie. En una licitación provincial, obtuvo el mayor puntaje provisional por el bloque Corralera Noreste, cuyas adjudicaciones estaban previstas para octubre.
“Mientras atravesamos este período de máximas inversiones, seguimos enfocados en ejecutar cada proyecto de manera segura y eficiente, asignando el capital con disciplina”, afirmó Bayón.
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