GeoPark Busca llegar a 6.000 barriles diarios
La compañía puso en marcha su primer pad de desarrollo y espera triplicar hacia fin de año el volumen que recibió al asumir la operación de Loma Jarillosa Este y Puesto Silva Oeste.
GeoPark aceleró el desarrollo de sus activos en Vaca Muerta y ya duplicó la producción que tenían cuando asumió su operación, en octubre de 2025. La compañía espera alcanzar entre 5.000 y 6.000 barriles diarios hacia fines de este año y mantiene como objetivo llegar a los 20.000 barriles por día en 2028.
Así lo afirmó el director de GeoPark en la Argentina, Ignacio Mazariegos, durante el panel Ongoing & Future Developments II, realizado este jueves en Houston como parte del encuentro Shale in Argentina: Unleashing Vaca Muerta to the World.
Mazariegos, que integró el panel con Ana Simonato, Country Manager de Chevron Argentina, recordó que la petrolera de capitales colombianos tomó el control de Loma Jarillosa Este y Puesto Silva Oeste el 16 de octubre del año pasado. Desde entonces, realizó campañas de intervención de pozos, instaló seis sistemas de levantamiento artificial y comenzó a perforar sus primeros pozos horizontales.
“En marzo ya estábamos perforando en Vaca Muerta, donde como compañía no teníamos experiencia operativa directa”, señaló Mazariegos. GeoPark completó los tres pozos restantes de un pad de cinco, que posteriormente fue fracturado y puesto en producción.
“Ese pad ya entró en producción y hasta el momento permitió duplicar la producción de los activos. Esperamos triplicarla hacia fin de año, con una guía de entre 5.000 y 6.000 barriles diarios”, afirmó.
El crecimiento estará acompañado por nuevas instalaciones de superficie. La empresa trabaja en la ampliación de su capacidad de procesamiento, desarrolló conexiones para utilizar infraestructura de terceros y proyecta construir una planta central con capacidad para tratar hasta 20.000 barriles diarios.
El programa completo contempla inversiones por más de US$1.000 millones y la perforación de entre 50 y 55 pozos en los dos bloques, a un ritmo previsto de 12 a 14 pozos por año. GeoPark también aseguró por tres años un equipo de perforación de alta especificación de Helmerich & Payne (HP) para avanzar con una campaña de tipo factoría.
“El plan está asegurado y la idea es aumentar la producción hasta alcanzar, hacia fines de 2028, alrededor de 20.000 barriles diarios. Es un volumen muy significativo para la compañía”, sostuvo Mazariegos.
La iniciativa fue presentada el 15 de mayo para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El proyecto integra los dos bloques, la perforación de los pozos, la futura planta de procesamiento y la infraestructura compartida de transporte y evacuación.
Para GeoPark, el ingreso como operador a Vaca Muerta representa además una transformación de su cartera regional. La estrategia de la compañía, explicó el ejecutivo, tiene dos componentes: preservar la generación de caja de sus activos en Colombia y recuperar el crecimiento a través de la Argentina.
“En algún momento habíamos dejado de crecer, habíamos alcanzado un techo, y la Argentina es la que nos proporciona ese crecimiento”, aseguró. Según Mazariegos, alcanzar los objetivos previstos implicará multiplicar por diez la producción que tenían los bloques cuando fueron adquiridos.
La operación también permitió reemplazar más del 400% de las reservas de la compañía y elevar su índice de vida de reservas a casi 13 años. “Vaca Muerta se está convirtiendo en un proyecto transformador para GeoPark y en un motor de crecimiento”, definió.
La apuesta se refleja en la distribución del capital de la petrolera. La firma pasó de no realizar inversiones en la Argentina a proyectar para el próximo año un nivel similar o incluso superior al destinado a Colombia.
Mazariegos remarcó que la intención es convertir a la empresa, que cotiza en la Bolsa de Nueva York, en una vía para que los inversores accedan al crecimiento del shale argentino dentro de una cartera regional diversificada.
El ejecutivo reconoció que los primeros meses de operación significaron un aprendizaje acelerado para la compañía. Uno de los primeros desafíos fue conformar un equipo con experiencia en operaciones no convencionales. GeoPark reunió un grupo de alrededor de 40 personas, de las cuales unas 30 trabajan en Neuquén, con más de 125 años de experiencia combinada dentro y fuera del shale.
“El conocimiento local es lo que permite impulsar las cosas de una manera ágil”, indicó Mazariegos. La empresa también comenzó a negociar la contratación de equipos y servicios antes de completar la adquisición de los activos de Pluspetrol, para poder iniciar rápidamente su primera campaña horizontal.
Según el ejecutivo, la anticipación resulta determinante en una industria donde numerosos equipos y componentes tienen plazos prolongados de contratación y entrega. “Si una compañía empieza a pensar hacia adelante y asegura los servicios con anticipación, obtiene una ventaja”, explicó.
Mazariegos destacó además el ecosistema desarrollado alrededor de Vaca Muerta y la posibilidad de aprovechar capacidad disponible de otras compañías mientras GeoPark construye su propia infraestructura.
“Nos nutrimos del ecosistema. Hay compañías que tienen capacidad o servicios disponibles y nuevos actores como nosotros pueden aprovecharlos para que todos avancemos más rápido”, afirmó. También consideró que un mayor intercambio de conocimiento entre las empresas permitiría elevar los estándares y reducir los costos de la cuenca.
A eso sumó la necesidad de mantener una coordinación permanente con las autoridades nacionales, provinciales y municipales, además de las comunidades. “Hay mucho trabajo que debemos hacer juntos, incluida la licencia social. Si no se participa diariamente de esas conversaciones, es muy difícil avanzar”, sostuvo.
La superficie de la cuenca es un activo a desarrollar, según explicó Mazariegos. El riesgo geológico de Vaca Muerta dejó de ser el interrogante central. Los desafíos pasan ahora por la disponibilidad de trabajadores, servicios, infraestructura, tecnología y financiamiento.
“El recurso está allí. Eso ya no está en discusión”, aseguró. En cambio, advirtió que el crecimiento de la actividad generará una demanda considerable de personal en operadoras, compañías de servicios y constructoras. Algo en lo que coincidió con Simonato: resolver la demanda futura de RRHH capacitados es urgente.
También señaló que será necesario acompañar el incremento de la producción con suficiente capacidad de tratamiento y transporte para acceder a los mercados internacionales. En ese escenario, consideró indispensable contar con reglas estables que permitan planificar inversiones de largo plazo.
“Las compañías necesitan poder mirar hacia adelante y saber bajo qué reglas van a operar, cómo funcionará el régimen impositivo y qué ocurrirá con el mercado cambiario”, afirmó.
Mazariegos cerró su exposición con una comparación que, según dijo, escuchó hace algunos años y que ahora resume la experiencia de GeoPark: “Vaca Muerta es como un tren: uno puede quedarse parado mirándolo o puede subirse. Pero, una vez arriba, tiene que moverse a la velocidad del tren, porque ese es el ritmo al que está creciendo toda la industria”.
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