Ubicado en San Juan, Los Azules se posiciona como un activo de cobre generacional con 22 años de vida útil inicial.
Tras un 2025 histórico, la compañía activa el plan para duplicar su producción global.
La minera canadiense McEwen presentó sus resultados operacionales y financieros correspondientes al cuarto trimestre (Q4) y al año completo 2025. La transformación es contundente: la firma reportó una utilidad neta de USD 38,1 millones (USD 0,70 por acción) en el último trimestre, revirtiendo la pérdida de USD 8,2 millones registrada en el mismo periodo de 2024.
Durante todo el ejercicio 2025, los ingresos alcanzaron los USD 197,6 millones por la venta de 58.552 onzas equivalentes de oro (GEO). Este desempeño financiero permite a la empresa proyectar un flujo de caja libre de USD 80 millones para 2026, lo que financiará su ambicioso objetivo de producir entre 250.000 y 300.000 GEO para el año 2030.
En la provincia de San Juan, el proyecto de cobre Los Azules —donde McEwen posee una participación del 46,3%— emerge como uno de los yacimientos de cobre sin desarrollar más grandes del mundo. Un hito fundamental fue la aprobación de su ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en septiembre de 2025.
"El RIGI cambia las reglas del juego para el sector minero argentino. Nos otorga 30 años de estabilidad regulatoria, acceso a arbitraje internacional, una tasa impositiva significativamente menor y la eliminación de controles de cambio", señaló Rob McEwen, CEO y principal accionista de la compañía, en un comunicado difundido en las ultimas horas.
Los datos del estudio de factibilidad publicado a finales de 2025 son robustos:
La empresa planea entregar la Decisión Final de Inversión (FID) a finales de 2026, con el objetivo de iniciar la construcción a principios de 2027.
El diseño de Los Azules no solo busca rentabilidad, sino liderar la minería verde. El proyecto consume una cuarta parte del agua que requiere una mina convencional y emite solo un décimo del carbono. Además, existe potencial para operar con 100% de energía renovable y se eliminó la necesidad de almacenamiento de colas convencional.
La mina San José, ubicada en la provincia de Santa Cruz y operada en conjunto con Hochschild Mining (McEwen posee el 49%), demostró un rendimiento excepcional en el cierre del año. La producción atribuible a la compañía en el Q4 fue de 18.492 GEO, un incremento del 23% respecto al trimestre anterior.
Gracias a la expansión de la planta de procesos y mayores tasas de extracción, los costos de producción bajaron a USD 1.940 por GEO. Según el reporte oficial, McEwen recibió un pago de dividendos de USD 8,8 millones en febrero de 2026 y espera recibir más de USD 50 millones durante el año, ya que la mina distribuirá el 90% de su flujo de caja libre a los socios.
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