Ley de glaciares: el debate argentino hace eco en España
El debate entre desarrollo minero y protección ambiental de Argentina, en torno a la reforma de la ley de glaciares, cruza el Atlántico y copa las primeras planas de Europa.
El debate sobre la reforma de la Ley de Glaciares (vigente desde 2010) en Argentina trasciende fronteras y genera preocupación en España. Medios como El País y El Salto destacan la pulseada entre el gobierno de Javier Milei y el ecologismo jurídico, representado por figuras como el abogado Lucas Micheloud, codirector de la Asociación de Abogados Ambientalistas.
Este especialista denuncia una "inversión de prioridades" donde los derechos económicos del capital extranjero priman sobre el acceso colectivo al agua y la preservación de ecosistemas.
España observa con atención este duelo de paradigmas. El país europeo enfrenta desafíos similares en gestión hídrica y minería de litio, clave para la transición energética del bloque. La reforma propuesta por Milei busca eliminar "trabas ideológicas" que, según la Casa Rosada, generan inseguridad jurídica y frenan inversiones.
El proyecto, enviado al Congreso en diciembre, redefine la protección: los glaciares y ambientes periglaciares solo se resguardan si cumplen "función hídrica efectiva", delegando evaluaciones a las provincias.
Desarrollo económico y federalismo
Desde el Ejecutivo argentino, la iniciativa responde a reclamos de provincias mineras integrantes de la Mesa del Litio y la Mesa del Cobre. El gobierno argumenta que la norma actual obstaculiza más de 300 proyectos extractivos, esenciales para generar divisas.
Fuentes oficiales insisten en que la reforma aclara interpretaciones vagas, fortalece el federalismo constitucional y compatibiliza protección ambiental con crecimiento productivo.
Esta postura resuena en sectores empresariales españoles con intereses en la región. Empresas europeas participan en exploraciones de litio y cobre, minerales críticos para baterías y energías renovables. La desregulación podría acelerar inversiones, beneficiando cadenas de suministro ibéricas.
Crítica ambiental: Subordinación al capital extranjero
Micheloud emerge como voz central de la resistencia. El abogado ambientalista alerta que la reforma vulnera derechos humanos básicos al subordinar el agua —recurso estratégico para millones— a intereses económicos. "Lo que estamos viendo es una inversión de prioridades: los derechos colectivos al agua y a la naturaleza quedan subordinados a los derechos económicos", declara Micheloud en entrevistas reproducidas en medios españoles.
Organizaciones internacionales y científicas respaldan esta visión. La modificación desplaza la prohibición absoluta de minería en zonas sensibles hacia evaluaciones provinciales discrecionales. En un contexto de crisis hídrica andina, esto arriesga reservas que abastecen cuencas vitales. Medios como El Salto califican la agenda de Milei como "ofensiva contra leyes medioambientales", orientada a minería y agronegocio.
En España, el debate evoca tensiones propias sobre extractivismo y transición ecológica. La prensa resalta cómo la reforma argentina podría sentar precedente en Latinoamérica, afectando seguridad climática regional.
Implicancias transfronterizas y protestas sociales
El contrapunto no permanece en despachos. En Argentina, protestas en provincias como Mendoza reviven consignas como "El agua no se negocia". Vitivinicultores y ambientalistas unidos rechazan megaminería de cobre. En España, la cobertura enfatiza impactos potenciales en empresas con socios locales, mientras cuestiona si el modelo mileísta prioriza capital extranjero sobre sostenibilidad.
El desenlace en el Congreso argentino —con debate postergado a febrero 2026— marcará rumbo para la región. Para España, representa espejo de dilemas entre desarrollo verde y presiones extractivas. El ecologismo jurídico, encarnado en Micheloud, defiende que glaciares no son obstáculos, sino reservas irremplazables en era de cambio climático.
Fuente: El País con aportes de +E - Fotos: La Nación
En esta nota











