Emiratos Árabes acelera un oleoducto para evitar el paso por el estrecho de Ormuz
La obra permitiría aumentar los envíos de petróleo desde la costa del Golfo de Omán. Buscan evitar el principal cuello de botella que hoy enfrenta el comercio energético.
La guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel sigue alterando el tablero energético del mundo y ahora Emiratos Árabes Unidos decidió acelerar una obra estratégica para proteger sus exportaciones de petróleo. El gobierno emiratí informó que adelantará la construcción de un nuevo oleoducto hacia el puerto de Fujairah, sobre el Golfo de Omán, con el objetivo de duplicar su capacidad de exportación fuera del Estrecho de Ormuz antes de 2027.
De acuerdo a información de Reuters, la decisión quedó formalizada durante una reunión del comité ejecutivo de Abu Dhabi encabezada por el príncipe heredero Sheikh Khaled bin Mohamed bin Zayed, quien instruyó a la petrolera ADNOC a acelerar el desarrollo del proyecto West-East Pipeline. Según señaló la Oficina de Medios de Abu Dhabi, la infraestructura ya se encuentra en construcción y comenzaría a operar el año próximo.
El estrecho de Ormuz, cada vez más tensionado
Desde el inicio del conflicto, Teherán fue firme en su postura sobre el control del Estrecho de Ormuz y amplió el área marítima que considera bajo supervisión militar. A comienzos de mayo, la Guardia Revolucionaria iraní difundió un mapa que extiende su “zona operativa” sobre gran parte de la costa emiratí del Golfo de Omán.
Esa definición coincidió con ataques con drones sobre un buque tanque vinculado a ADNOC y con bombardeos contra instalaciones petroleras en Fujairah. Emiratos calificó esos episodios como una “extorsión económica” y una “agresión inaceptable”.
Días atrás, la Guardia Revolucionaria volvió a ampliar el alcance de esa zona estratégica y describió al estrecho como un “área operacional extendida” de hasta 482,8 kilómetros de ancho.
En los hechos, el conflicto redujo drásticamente la circulación normal de petróleo por Ormuz, un paso clave para cerca de una quinta parte del suministro global de crudo. El impacto sobre los precios internacionales ya empezó a sentirse en distintos mercados y varios países activaron medidas de para controlar la distribución de los combustibles.
El nuevo oleoducto para evitar Ormuz
El plan del nuevo oleoducto apunta a consolidar el rol de Fujairah como principal alternativa logística para las exportaciones emiratíes fuera del Golfo Pérsico.
Actualmente, Emiratos cuenta con el ducto Abu Dhabi Crude Oil Pipeline (ADCOP), también conocido como Habshan-Fujairah, que transporta hasta 1,8 millones de barriles diarios desde los campos de Abu Dhabi hacia la costa del Golfo de Omán, evitando el paso por el estrecho de Ormuz.
En el Golfo, solamente Emiratos y Arabia Saudita disponen de infraestructura terrestre capaz de exportar crudo sin atravesar Ormuz. Kuwait, Irak, Qatar y Bahréin dependen casi por completo de esa vía marítima para colocar su producción en los mercados internacionales.
Por su parte, en las últimas semanas, la petrolera saudita Aramco también reforzó la utilización de su oleoducto East-West, considerado una infraestructura crítica para sostener los envíos desde el Mar Rojo. Su CEO, Amin Nasser, aseguró que la compañía logró elevar la capacidad del sistema hasta 7 millones de barriles diarios.
Fuera de la OPEP
La aceleración del proyecto llega además pocas semanas después de la salida de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP.
El gobierno emiratí ya había anticipado que podía elevar su capacidad productiva hasta 6 millones de barriles diarios si el contexto internacional lo requería. Por otro lado, ADNOC mantiene el objetivo de alcanzar 5 millones de barriles diarios de capacidad durante 2027, una meta que adelantó tres años respecto del cronograma original.
Antes de la guerra, Emiratos producía alrededor de 3,4 millones de barriles diarios. Sin embargo, el deterioro de la seguridad marítima en Ormuz obligó a recortar parte de esa producción por dificultades logísticas y riesgos operativos, según informó Reuters.
A su vez, Fujairah y el puerto cercano de Khor Fakkan pasaron a ocupar un lugar central para el comercio petrolero y para abastecimiento del país, que depende en gran medida de las importaciones de alimentos y bienes.
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