Por la guerra, los proyectos de Argentina LNG podrían sufrir retrasos y aumento de costos
Proyectos de GNL argentinos podrían enfrentar retrasos y suba de costos debido a la competencia global por componentes, exacerbada por la guerra en Medio Oriente.
Si bien todos los analistas sostienen que la guerra en Medio Oriente fortaleció a los proyectos de GNL argentinos por la necesidad global de diversificar proveedores, ahora muchos señalan que también podría traer efectos negativos como el aumento de costos y hasta el retraso de algunos proyectos.
“El daño en la infraestructura energética mundial va a generar una fuerte competencia entre las plantas de GNL que habrá que reparar y los nuevos proyectos que estaban pensados construir desde cero como los de Argentina. Habrá una sobre demanda de ciertos componentes y servicios que va a generar cuellos de botella y suba de precios”, destacó una importante fuente de la industria que supo ser el CEO de una de las mayores petroleras locales.
Competencia global por componentes de GNL
Un informe de Rystad Energy que publicó +e señala que el daño en infraestructura de Oil & Gas superaría los 50.000 millones de dólares, más del doble de lo que se pensaba hasta hace pocas semanas.
“Es una prueba de estrés para la cadena de suministro energético global. El mismo equipo y los mismos contratistas necesarios para la reconstrucción ya están comprometidos con una serie de proyectos de GNL y plataformas marinas aprobados desde 2023. Las reparaciones no crean nueva capacidad; redirigen la capacidad existente, y esa redirección se notará en retrasos en los proyectos y en la inflación mucho más allá de Oriente Medio”, explicaron.
La principal limitación no sería la disponibilidad de capital, sino el acceso a equipos, contratistas y logística. Especialmente en equipos de ingeniería, astilleros y personal de obra. “Las actividades de ingeniería y evaluación avanzan con relativa rapidez, pero el cronograma general depende en gran medida de la adquisición y fabricación de equipos críticos. En consecuencia, los plazos de recuperación dependen menos de la ejecución in situ y más de la rapidez con que los operadores puedan asegurar el acceso a las cadenas de suministro limitadas”, sostienen en Rystad.
“Existe una clara superposición entre los trabajos de expansión y las actividades de reparación dentro del mismo clúster industrial. Lo que está surgiendo no es tanto un programa de reconstrucción, sino más bien una competencia por el acceso: acceso a equipos, contratistas y capacidad logística. Quienes actúen con anticipación asegurarán la capacidad y acortarán los plazos, mientras que otros podrían enfrentar retrasos que se extienden mucho más allá del alcance físico de los daños”, agregan.
El impacto bélico en el GNL de Qatar
En esa cuenta, Qatar es uno de los países más perjudicados con daños de elevada complejidad técnica que se centran en la Ciudad Industrial de Ras Laffan, donde se han visto afectadas varias plantas de GNL, además de las interrupciones en la planta de conversión de gas a líquidos Pearl.
Para la Argentina, el mayor desafío será para los proyectos que lidera YPF que todavía no iniciaron su construcción y pujarán por esos componentes. En tanto, los dos barcos de SESA se encuentran en una fase más avanzada, especialmente el Hilly Episeyo que solamente necesitará algunos trabajo de mantenimiento antes de llegar al país en septiembre del año próximo.
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