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"Estamos haciendo todo lo necesario para garantizar la provisión de gas"

El presidente Alberto Fernández afirmó anoche que el Gobierno busca garantizar el gas para el invierno.

El presidente Alberto Fernández afirmó anoche que el Gobierno "está haciendo todo lo necesario para garantizar la provisión de gas" en la próxima temporada invernal, en un escenario de fuerte incremento de los precios internacionales por la guerra entre Rusia y Ucrania.

El primer mandatario lo afirmó en declaraciones a la TV Pública, y ratificó que "acordamos que las tarifas no pueden aumentar más del 80% del coeficiente de variación salarial, y para los que tienen tarifa social no más de 40%".

Añadió que "queremos terminar con lo más ineficiente que es subsidiar al más rico. Por eso el primer decil (de la sociedad) termina de recibir subsidios".

Fernández aseguró que se busca garantizar el suministro de gas en el invierno, cuando el país debe afrontar costosas importaciones de gas natural licuado (GNL) para hacer frente al pico de demanda estacional. El año pasado el Estado gastó 1.100 millones de dólares para comprar los cargamentos que se regasifican en las terminales de Escobar y Bahía Blanca, a un precio promedio de 8,33 dólares el millón de BTU. Para 2022 se esperaba que esa cifra se triplicara, ya que el escenario de precios esperados previos a la guerra rondaba entre 20 y 25 dólares el MBTU.

Sin embargo, el conflicto en Ucrania disparó aún más los precios del GNL, que en la actualidad superan los 33 dólares. La semana pasada la estatal IEASA licitó nueve cargamentos de GNL para mayo y junio, compulsa que dará un termómetro real de los precios a los que accederá la Argentina.

A ese escenario se suma la aún irresuelta negociación por el gas de Bolivia, país que ya planteó la intención de enviar menos volúmenes en este invierno a precios más caros, y la baja hidraulicidad de las represas por la sequía.

El año pasado, Argentina gastó casi 3.240 millones de dólares en importación de GNL, gas de Bolivia y combustibles líquidos. Antes de la guerra, se esperaba que la cuenta ascendiera al menos a 6.000 millones de dólares, en un contexto de fuerte escasez de divisas en el Banco Central. Por eso es que la aplicación de cortes de gas a las industrias para privilegiar el consumo doméstico es muy probable este invierno.

En ese contexto, y ante los condicionamientos del acuerdo con el FMI, el gobierno dispuso la realización de nuevas audiencias públicas para definir adecuación de tarifas y reducción de subsidios a los sectores más ricos.

Los aumentos para los usuarios residenciales se definirán en base al coeficiente de variación salarial (CVS), como lo establecía la Ley N° 27.443, frustrada por el veto del gobierno de Mauricio Macri.

La segmentación para el bienio 2022-2023 contempla tres niveles:

a) usuarios que dejarán de ser beneficiarios de subsidio al consumo energético en función de su plena capacidad de pago;

b) usuarios beneficiarios de la tarifa social, para quienes el incremento total en su factura para cada año calendario será equivalente al 40% del CVS del año anterior,

c) para el resto de los usuarios el incremento total en la factura para cada año calendario será equivalente al 80% del CVS correspondiente al año anterior.

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