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Argentina negocia la compra de gas a Israel

Israel es una de las alternativas que se baraja para garantizar el suministro en el invierno. Ya hubo contactos pero se deben evaluar condiciones y volúmenes.

El gobierno nacional evalúa opciones para garantizar el suministro de gas y evitar cortes a la demanda en el invierno que se avecina, en un contexto de altos precios internacionales por la guerra entre Ucrania y Rusia. Ahora, aparece Israel como uno de los posibles proveedores para la Argentina.

Según informaron a +e fuentes gubernamentales, funcionarios de la Secretaría de Energía de la Nación se reunieron con actores de Israel que se mostraron interesados en vender gas al país, al asegurar que cuentan con la capacidad para hacerlo. Las autoridades argentinas aún son prudentes y buscan evaluar las condiciones, volúmenes y compromisos de esas posibles ofertas.

Israel tiene importantes yacimientos gasíferos offshore. De hecho, por la guerra, se reflotó el proyecto de construir un gasoducto submarino desde Turquía hasta Leviatán, el mayor yacimiento israelí en alta mar, para abastecer al sur de Europa, y suplir parte del gas ruso. A su vez, tiene planes de utilizar la capacidad de licuefacción de Egipto para exportar GNL.

El gas de Medio Oriente es una de las opciones que se barajan en la carrera a contrarreloj para atender el pico de demanda doméstica en los meses más fríos del año.

Mañana se conocerán las ofertas por los primeros 9 cargamentos de gas natural licuado (GNL) que licitó la empresa estatal IEASA para mayo y junio. Esa compulsa arrojará luz sobre los precios reales que deberá pagar el país para abastecer las terminales regasificadoras de Escobar y Bahía Blanca.

El año pasado se importaron 57 cargamentos a un promedio de 8,33 dólares el millón de BTU, y demandaron 1.100 millones de dólares. Hoy en los principales mercados globales la cotización ronda los 33 dólares por el conflicto entre Rusia y Ucrania, es decir entre tres y cuatro veces más. El contexto es desfavorable para la Argentina ya que el GNL es una de las principales opciones que tiene Europa para reducir su dependencia del gas ruso, lo cual generará presión sobre la demanda y por ende en los precios.

Otras de las opciones que evalúa el gobierno es realizar un intercambio con Chile de GNL por gas de Vaca Muerta. Como adelantó +e, actores importantes del negocio del GNL a nivel global, que también tienen intereses en Vaca Muerta, propusieron a las autoridades locales realizar un swap con Chile este invierno.

Como la capacidad de transporte desde la Cuenca Neuquina hacia los grandes centros de consumo del país estará al tope, se darán las condiciones para exportar gas de Vaca Muerta hacia el país vecino en los meses fríos.

Las principales compañías gasíferas que operan en el shale pueden incrementar su producción más allá de los compromisos asumidos en el Plan Gas.Ar, que garantiza el suministro a la demanda prioritaria de las distribuidoras y generadoras.

También existe la posibilidad de que Chile inyecte gas regasificado en su planta de Quintero hacia el Norte de la Argentina, y reciba producción desde Neuquén.

A su vez, el jueves próximo vencerá el plazo pautado para renegociar la adenda del contrato de compra de gas a Bolivia. El país vecino quiere enviar un 30% menos de gas a la Argentina en relación al año pasado, es decir unos 10 millones de m3 diarios.

El año pasado, Argentina gastó casi 3.240 millones de dólares en importación de GNL, gas de Bolivia y combustibles líquidos. Antes de la guerra, se esperaba que la cuenta ascendiera al menos a 6.000 millones de dólares, en un contexto de fuerte escasez de divisas en el Banco Central. Con los precios internacionales actuales, los montos será mucho mayores.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, aseguró que el incremento de la cotización de los cereales que exporta país hará que el efecto de los costos de la energía importada en la balanza de pagos sea neutral.

Sin embargo, hay una gran preocupación sobre la disponibilidad del gas este invierno, y la posible ampliación de cortes a la demanda, sobre todo la industrial que es la que primero sufre restricciones sn épocas de escasez.

El presidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja, se reunió hoy con funcionarios nacionales para evaluar el tema. Algunas fábricas ya trabajan en planes de contingencia como adelantar producción antes de que sufran los cortes, pero la mayoría de las industrias no tiene esa capacidad de maniobra.

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