Recursos sobran, lo que falta es previsibilidad: el diagnóstico para América Latina
La previsibilidad, la competitividad y el respeto a las reglas de juego se consolidan como factores decisivos.
Mientras Argentina y Brasil comienzan a mostrar resultados en materia de inversiones energéticas, otros países de la región enfrentan dificultades para generar condiciones de previsibilidad. Esa fue una de las principales conclusiones que dejaron los representantes de asociaciones empresarias de América Latina durante la Conferencia Arpel 2026.
En el panel dedicado al presente y futuro de la industria, realizado este miércoles en Buenos Aires y en el que estuvo presente +e, los referentes del sector pusieron el foco en la necesidad de contar con marcos regulatorios estables, seguridad jurídica y políticas energéticas sostenidas en el tiempo para transformar el potencial de la región en proyectos concretos.
La previsibilidad, el principal factor para atraer inversiones en América Latina
Uno de los consensos más marcados del encuentro fue que la incertidumbre política y regulatoria continúa siendo uno de los mayores frenos para el desarrollo energético regional. Frank Pearl, presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo y Gas (ACP), señaló que “la soberanía nacional se define en gran parte por la soberanía energética” y advirtió que “en algunos países habíamos perdido la pelea de la narrativa política”, en referencia a los debates que atraviesan al sector en distintos mercados de la región.
Por su parte, Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas, indicó que la incertidumbre que enfrentan las compañías está directamente relacionada con las reglas de juego y con la capacidad de los países para sostener marcos regulatorios estables en el tiempo.
Desde Brasil, Roberto Ardenghy, CEO del Instituto Brasileiro de Petróleo, Gás e Biocombustíveis (IBP), destacó la fortaleza de la industria energética regional y remarcó que la transición energética debe analizarse desde una perspectiva tanto ambiental como económica, considerando sus impactos sobre la competitividad y el desarrollo.
Argentina y Brasil, los casos que muestran resultados
Dentro del panel surgió también una comparación entre los países que llegaron a consolidar señales favorables para las inversiones y aquellos que todavía enfrentan mayores dificultades para generar confianza. El presidente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), Ernesto López Anadón, planteó que la clave pasa por construir un entorno competitivo para el capital privado.
“Tenemos que ser extremadamente competitivos”, afirmó, al tiempo que destacó que "el respeto al inversor" constituye uno de los factores centrales para sostener proyectos de largo plazo en Argentina, una actividad caracterizada por elevados niveles de inversión y horizontes de recuperación extensos.
Desde Perú, en cambio, los representantes del sector expresaron preocupación por la falta de definiciones estratégicas. Felipe Cantuarias, presidente de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH), sostuvo que la inestabilidad política continúa afectando el desarrollo de nuevas inversiones, mientras que Raúl García Carpio, gerente de Hidrocarburos de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), advirtió que “desde 2010 no se actualiza la política energética nacional”.
Crecen los desafíos mundiales
Durante el panel de asociaciones globales, los expositores remarcaron que la seguridad energética volvió a ocupar un lugar central en la agenda internacional y que los países deberán garantizar inversiones suficientes tanto en hidrocarburos como en nuevas tecnologías para sostener la demanda futura. Carlos Garibaldi, secretario ejecutivo de Arpel, cuestionó visiones simplificadas sobre la transición energética y afirmó que “la reducción no es solución”, en referencia a las estrategias que buscan resolver los desafíos energéticos únicamente mediante restricciones a la producción o al consumo.
Por su parte, Elizabeth Komiskey, representante de la International Association of Oil and Gas Producers (IOGP), planteó la necesidad de adoptar una mirada más pragmática enfocada en garantizar el acceso a la energía para la población.
La importancia de la seguridad energética
La presidenta de SPE International, Jennifer Miskimins, advirtió que “estamos experimentando el riesgo ahora mismo”, al describir un escenario global marcado por una creciente inestabilidad política, económica y geopolítica.
Andrea Stegher, presidente de la International Gas Union, reclamó regulaciones realistas para acompañar el desarrollo energético y defendió la sostenibilidad como una herramienta para impulsar el crecimiento económico y “reducir la pobreza a través de la energía”.
A su turno, Brian Sullivan, CEO de la británica Ipieca, alertó sobre la volatilidad política que afecta a una serie de mercados y subrayó la necesidad de recalibrar las estrategias de inversión para adaptarse a un escenario cambiante. Finalmente, remarcó que el papel de la energía sigue siendo esencial para el desarrollo económico y social.
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