Gasoil

El truco de YPF con el gasoil que frenó los costos de los camiones, pero es temporal

El mecanismo de YPF contuvo el Índice de Costos de FADEEAC en mayo, pero el gasoil ya acumula un 33% de suba en 2026 y hay incertidumbre por los impuestos.

El termómetro no para de subir. En mayo de 2026, el Índice de Costos del Transporte (ICT) marcó un incremento de 1,91%, un ritmo aparentemente moderado si se lo compara con el desborde de marzo, cuando el indicador trepó 10,15% en un solo mes, el mayor salto registrado en los últimos dos años.

Pero la calma superficial de los últimos dos meses esconde una realidad que preocupa a todo el sector: entre enero y mayo, la suba acumulada alcanza el 20%, casi el doble del 11,2% registrado en el mismo período de 2025, y supera con holgura las proyecciones inflacionarias para todo el año.

Los datos provienen del relevamiento que realiza la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), auditado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. El estudio mide 11 rubros con incidencia directa sobre los costos operativos de las empresas de transporte de cargas de todo el país, y funciona como referencia técnica para la actualización de tarifas en el sector.

El freno de YPF y el efecto "buffer"

La desaceleración de mayo no es casualidad. El mecanismo conocido como "buffer", implementado por YPF, mantiene congelado el precio de referencia de los combustibles en el mercado local, y la extensión de ese esquema por 45 días adicionales contribuyó a moderar uno de los principales componentes del costo del transporte. Sin ese amortiguador, el número de mayo probablemente se parecería más al de marzo que al de abril.

Sin embargo, el alivio es parcial y, sobre todo, provisorio. El precio del gasoil acumula una suba cercana al 33% en lo que va de 2026, con una incidencia que ningún freno temporal logra neutralizar por completo. Además, la aplicación plena de la actualización de los impuestos a los combustibles, contemplada en los Decretos 302/26 y 405/26, continúa diferida: el esquema de postergación, vigente desde mayo de 2024, seguirá durante junio de 2026, lo que agrega un factor de incertidumbre sobre la evolución futura de los costos. Nadie en el sector sabe con exactitud cuándo llegará el ajuste completo, ni cuánto pegará cuando llegue.

Dónde golpearon los aumentos en mayo

El rubro que más creció en mayo fue Gastos Generales, con una suba del 11%, impulsada por los ajustes en energía eléctrica y otros servicios vinculados a la operación diaria de las empresas. Un dato que habla de algo más profundo: la presión de los costos energéticos no se limita al combustible que mueve los camiones, sino que atraviesa toda la estructura operativa del sector.

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El gasoil sube 33% en el año; el mecanismo

El gasoil sube 33% en el año; el mecanismo "buffer" de YPF modera pero no neutraliza el impacto.

En segundo lugar se ubicó Material Rodante, con un incremento del 2,23%. Le siguieron Reparaciones con 1,79% y Personal (Conducción) con 1,7%, este último asociado a la entrada en vigencia de la tercera cuota del acuerdo salarial establecido en el Convenio Colectivo de Trabajo 40/89, que prevé actualizaciones mensuales entre marzo y agosto de 2026. El impacto de ese ajuste salarial no se limita a la línea de personal: se expande sobre otros rubros vinculados a la operación cotidiana.

El renglón de Combustible registró en mayo una suba de 1,67%, moderada en términos relativos pero con el segmento mayorista mostrando variaciones superiores al promedio. Neumáticos subió 0,54%, mientras que Peajes y Costo Financiero aportaron cada uno un 0,18%. El resto de los componentes —Lubricantes, Seguros y Patentes y Tasas— no registró variaciones respecto del mes anterior.

El peso del deterioro vial

Hay un factor que aparece con insistencia en los reportes del sector y que no siempre recibe la atención que merece: el estado de las rutas. El aumento en el rubro Reparaciones no refleja únicamente la inflación de los repuestos o la mano de obra mecánica. Refleja el desgaste acelerado que produce circular por caminos deteriorados. La falta de mantenimiento de la infraestructura vial se traduce en un costo concreto para cada empresa que mueve cargas por el territorio nacional, y ese costo sigue creciendo.

En términos interanuales, la variación del ICT alcanza el 48%, un número que resume con dureza el escenario que enfrentan las empresas del sector.

Una ecuación cada vez más difícil

A la presión de los costos se suma una señal que complica el horizonte: la economía real muestra signos de desaceleración, lo que impacta sobre los niveles de actividad del transporte de cargas. Menos movimiento de mercaderías, más costos operativos y una infraestructura que no acompaña: la ecuación se vuelve cada vez más difícil de cerrar para los operadores del sector.

El ICT de mayo no es una mala noticia aislada. Es un capítulo más de una historia que lleva meses escribiéndose: la historia de un sector que soporta aumentos de costos muy por encima de la economía general, con herramientas de contención temporarias y desafíos estructurales que ningún "buffer" resuelve.

FUENTE: Noticias Argentinas

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