Marín define el nuevo mapa de Vaca Muerta: El rol estratégico de Bahía, Neuquén y Río Negro
¿Puede Argentina ser potencia energética sin Bahía Blanca? Horacio Marín revela el plan maestro de YPF para los tres grandes polos que parten de Vaca Muerta.
La industria energética argentina atraviesa una transformación estructural que redefine las funciones de sus principales centros operativos. En este marco, Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, trazó una hoja de ruta clara para las próximas décadas, donde la sinergia entre la producción, la industrialización y la exportación resulta fundamental. Según Marín, el esquema nacional se apoya en tres pilares geográficos: Neuquén (Vaca Muerta), la zona de Río Negro y Bahía Blanca.
Esta visión estratégica busca maximizar el potencial de Vaca Muerta mediante una especialización funcional de cada región. Mientras el corazón de la cuenca neuquina garantiza la extracción, los nodos costeros se dividen la tarea de procesar para el mercado interno y abrir las puertas hacia los mercados internacionales.
Bahía Blanca, corazón petroquímico del gas
Tras las dudas sobre el destino de los grandes proyectos de GNL, Marín despejó incertidumbres al ratificar a Bahía Blanca como el principal centro de agregado de valor. Según Marín, la ciudad bonaerense mantiene su hegemonía como polo industrial.
“Yo siempre considero que Bahía Blanca va a ser el polo petroquímico del gas de mercado interno. Sin ninguna duda es el polo que le va a dar valor agregado al gas”, afirmó Marín durante la inauguración de las obras de Compañía Mega, que se llevó a cabo esta semana.
La reciente inversión de 260 millones de dólares en un nuevo tren de fraccionamiento permite a la planta incrementar un 50% su capacidad de procesamiento de líquidos del gas natural.
El futuro bahiense se vincula directamente a la transformación de moléculas en productos esenciales como el LPG y la urea para el sector agropecuario. Marín anticipó que el crecimiento de la producción en la cuenca impulsará nuevas expansiones y proyectos de magnitud similar a los previstos en el sur rionegrino.
Por otro lado, la infraestructura portuaria y el sistema universitario local consolidan una ventaja competitiva difícil de igualar en otras regiones.
El horizonte exportador de Río Negro
En el esquema de YPF, Río Negro asume un rol de terminal de salida masiva. La zona de Punta Colorada se especializa como el nodo exportador de energía, petróleo y gas natural licuado (GNL).
Este desarrollo se apoya en iniciativas críticas como el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que proyecta ampliar su capacidad a 700.000 barriles diarios para despachar un superpetrolero cada tres días.
Marín enfatizó que este nuevo polo no compite con las instalaciones existentes, sino que las complementa. “Eso no quiere decir que en Bahía Blanca no se continúe exportando petróleo. Todo lo que se exporta hoy va a seguir siendo exportado”, aseguró, subrayando que ambos nodos funcionan como un bloque continuo.
Impacto macroeconómico y el rol de las pymes
El desarrollo simultáneo de estos tres polos trasciende el sector energético e impacta en toda la cadena de valor industrial argentina. La escala de los proyectos en marcha requiere una red sólida de proveedores, contratistas y pequeñas y medianas empresas de todo el territorio nacional.
Para la conducción de YPF, la inversión en estos centros operativos representa la herramienta principal para resolver problemas macroeconómicos históricos. Al generar valor en origen, el sistema energético produce las divisas y los puestos de trabajo necesarios para estabilizar la economía nacional. “Los argentinos lo que tenemos que hacer es invertir para generar valor”, concluyó Marín.
En esta nota









