Vaca Muerta

El instituto que entrena para trabajar en Vaca Muerta: cómo son las prácticas en un pozo escuela

El Instituto de Formación Técnica Vaca Muerta apuesta a una formación con entrenamientos en condiciones similares a las de un yacimiento. La experiencia de los alumnos.

A meses de su inauguración, el Instituto de Formación Técnica Vaca Muerta (IVM) ya muestra cómo funciona el modelo con el que busca formar técnicos para una de las industrias con mayor demanda de mano de obra especializada del país. La propuesta combina clases teóricas con entrenamientos sobre equipamiento que replica las condiciones de operación del upstream y prácticas en un pozo escuela donde los estudiantes comienzan a desenvolverse en escenarios similares a los del trabajo en campo.

La institución, impulsada por la Fundación YPF junto con empresas de la industria energética, nació para responder a una necesidad concreta del sector: contar con perfiles técnicos especializados para acompañar el crecimiento de Vaca Muerta. Tras el egreso de su primera camada, el instituto continúa desarrollando trayectos formativos orientados a perforación, producción, mantenimiento, instrumentación y plantas de tratamiento.

Instituto Vaca Muerta, del aula al pozo escuela

Uno de los diferenciales del IVM es que la práctica aparece desde las primeras etapas del cursado. Los estudiantes trabajan en laboratorios, simuladores y estaciones de entrenamiento antes de trasladar esos conocimientos a un entorno operativo controlado.

"Como parte de nuestra formación técnica en el IVM, realizamos una jornada de prácticas en el pozo escuela, consolidando en terreno lo trabajado en clase y diagramas de proceso", compartió el estudiante Benjamín Contreras en una publicación de LinkedIn.

Las prácticas en el pozo escuela del Instituto Vaca Muerta. (Imagen: LinkedIn/Benjamín Contreras)

Las prácticas en el pozo escuela del Instituto Vaca Muerta. (Imagen: LinkedIn/Benjamín Contreras)

Durante esa actividad, los participantes practicaron protocolos de seguridad (HSE), reconocimiento de instalaciones de superficie, identificación del árbol de Navidad (o árbol de producción), manifolds, valvulería, instrumentación y componentes del equipo de torre.

"Una experiencia para afianzar conceptos, entender la dinámica real de una locación y seguir sumando herramientas para el desarrollo profesional en la industria", escribió.

Cómo son las prácticas en el IVM

El instituto también incorpora entrenamiento en automatización industrial, una especialidad que gana protagonismo a medida que las operaciones incorporan mayor digitalización.

En el módulo de Sistemas de Control y SCADA, los estudiantes trabajaron sobre un banco didáctico de control de procesos que reproduce circuitos utilizados en plantas industriales.

Alumnos del Instituto Vaca Muerta realizaron prácticas en el pozo escuela de Río Neuquén para entrenarse en maniobras del upstream

Alumnos del Instituto Vaca Muerta realizaron prácticas en el pozo escuela de Río Neuquén para entrenarse en maniobras del upstream

Según relató Contreras, el entrenamiento incluyó el cableado completo de tableros de entradas y salidas digitales y analógicas, la puesta en marcha de bombas, el monitoreo de variables mediante sensores capacitivos, ultrasónicos y flotadores, además de la programación de lógica de control en PLC Siemens y la configuración de interfaces HMI para supervisión en tiempo real.

La lógica del IVM es que la tecnología que los estudiantes encuentran durante la formación sea la misma que luego deberán operar cuando ingresen a la industria.

Un modelo pensado para el upstream

El IVM funciona en el Polo Tecnológico de Neuquén, donde dispone de simuladores de perforación, fractura hidráulica y wireline, además de laboratorios de automatización, química aplicada y mantenimiento electromecánico. A esa infraestructura se suma el pozo escuela, destinado al entrenamiento de maniobras críticas en un entorno controlado.

La oferta de formación inicial está orientada a distintos perfiles operativos del upstream, entre ellos perforación, fractura hidráulica, producción, mantenimiento eléctrico y mecánico, instrumentación y operación de plantas de tratamiento de agua, crudo y gas. También dicta un curso específico de Seguridad Operativa en Yacimiento, diseñado para unificar los estándares de seguridad de quienes ingresan a trabajar en la actividad.

La próxima etapa de capacitación

Con la primera camada ya egresada, el instituto trabaja en ampliar su propuesta con una línea de formación continua destinada a trabajadores que ya se desempeñan en la industria y necesitan actualizar competencias frente a la incorporación de nuevas tecnologías.

Ese trayecto tendrá una duración prevista de dos meses e incluirá prácticas sobre simuladores operativos y equipos a escala. Entre los contenidos que se encuentran en evaluación aparecen perforación direccional, operación de equipos de fractura eléctricos, automatización industrial, mantenimiento avanzado, monitoreo remoto y herramientas digitales aplicadas a la producción.

Actualmente la última convocatoria ya cerró. Los próximos inicios de cursada están previstos para octubre y noviembre, con turnos mañana, tarde y noche.

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