Continental Resources: "Vaca Muerta recién empieza, le falta un 90%"
Ross Stuart, de Continental Resources, compara Vaca Muerta con el Permian y destaca su enorme potencial de desarrollo, asegurando que está en sus inicios.
HOUSTON. Continental Resources, la operadora independiente fundada en 1967 por Harold Hamm en Oklahoma y conocida en la industria como una de las pioneras del fracking aplicado al petróleo, eligió la cumbre de la Cámara de Comercio Argentina-Texas (ATCC) en Houston para explicar por qué desembarcó en Vaca Muerta.
El argumento que desplegó Ross Stuart, vicepresidente de Land & Business Development de Continental Resources, fue numérico y optimista. La medida que usó para mostrar el potencial de la cuenca neuquina fue la cantidad de pozos horizontales acumulados: Vaca Muerta lleva perforados unos 3.000; las cuencas estadounidenses donde Continental ya opera —Williston superó los 30.000 y el Permian alcanzó cifras parecidas en su pico de actividad—.
Es decir, la cuenca neuquina apenas perforó alrededor de un 10% de los pozos que perforaron los grandes plays norteamericanos para llegar a la madurez. “No es comparable cuánto recorrido tiene por delante Vaca Muerta. Recién está empezando”, resumió Stuart.
Vaca Muerta recién empieza: potencial de desarrollo
La frase abrió un paralelismo entre la formación neuquina y los grandes plays norteamericanos, que Stuart desarrolló durante la entrevista que moderó Marcelo Gioffré, VP de Supply Chain & Security de Pan American Energy (PAE), en el panel “Building the Vaca Muerta - Permian Bridge: A Strategic Partnership”.
Continental produce alrededor de 500.000 barriles equivalentes por día, tiene 1.400 empleados —900 en su sede central de Oklahoma City— y opera unos 5.000 pozos, de los cuales 3.000 son horizontales. Tiene posiciones en la cuenca Anadarko (Oklahoma, formación Woodford y los plays SCOOP/STACK), en Williston (Bakken y Three Forks, entre Dakota del Norte y Montana), en Powder River Basin (Niobrara, alrededor de 400.000 acres) y en Permian (cerca de 100.000 acres adquiridos a Pioneer Natural Resources en 2021, sumados a 80.000 que ya tenía).
La compañía estuvo 50 años operando exclusivamente en Estados Unidos. Su primera salida fue una asociación en Turquía con la estatal TPAO, en etapa exploratoria, hace nueve meses. La Argentina es el tercer país en el que invierte. “Hace cinco décadas estábamos en uno; hoy estamos en tres”, resumió Stuart.
La química con PAE: la roca, el regulatorio y la familia
El acercamiento con PAE empezó por el subsuelo. “Cuando uno mira la roca de Vaca Muerta, es impresionante. Es uno de los mejores reservorios de shale del mundo, si no el mejor”, definió Stuart. Pero el cierre vino por otros lados: la apertura de la familia Bulgheroni para compartir información sobre marco regulatorio, tiempos operativos, capacidad de evacuación y potencial de crecimiento.
“La cultura entre las compañías ayudó. Somos privadas, con fuerte rol familiar. Cuando nos sentamos a una mesa, en Buenos Aires o en Oklahoma, parece que tendríamos que habernos conectado hace tiempo”, graficó.
Continental ingresó en enero de 2026 a cuatro bloques operados por PAE —Coirón Amargo Sureste, Bandurria Centro, Aguada Cánepa y Loma Guadalosa— con un 20% non-operating. Semanas antes había cerrado con Pluspetrol la compra de Los Toldos II Oeste, el único bloque que operará por su cuenta.
Una porción de torta
La definición política la dejó cuando le consultaron por las pymes locales y los proveedores de servicios. “Los necesitamos”, dijo Stuart. Y desplegó la metáfora que se llevó los aplausos: “Hoy todos miran lo que tienen como porción del pastel. Pero ese pastel va a crecer. Si yo tengo el 10% de US$ 100, no me voy a tirar de un puente; pero si tengo el 5% de un millón, esa sí es la oportunidad. Tener una porción de un pastel que crece”.
La receta para que ese pastel se agrande, agregó, es la del manual del shale: aprender rápido y fallar rápido, escalar por iteración tecnológica, ejecución consistente y colaboración entre operadoras y servicios. “La roca es la roca; lo que hay que definir es cómo se la desarrolla”.
Logística, arenas y la curva del Permian
Stuart fue específico al describir los desafíos del play. “El Permian, antes de explotar, era considerado el campo de petróleo menos económico del mundo. Estamos viendo un patrón parecido en Vaca Muerta”. Y enumeró los frentes a resolver: infraestructura, rutas, logística del agua, transporte de químicos y equipos, ferrocarril y calidad de la arena de fractura.
“La calidad de la arena importa cuando completás un pozo, y mover ese producto va a ser uno de los grandes puntos de discusión”, advirtió, en alusión particular al norte de Vaca Muerta y a la zona oeste de Río Negro.
Sobre las capacidades técnicas que aporta Continental, recordó que la compañía perfora pozos horizontales en el sur de Oklahoma a 12.000 pies (cerca de 3,7 kilómetros) de profundidad y con laterales de dos a tres millas. “En el Williston, donde tenemos 30.000 pozos horizontales, todavía pensamos que perforamos demasiado por unidad”, señaló, anticipando la curva de aprendizaje que aún tiene por delante Vaca Muerta.
Roca, RIGI, Figueroa y la DFC
El cierre fue para los inversores estadounidenses presentes en el Petroleum Club. Stuart enumeró cuatro respaldos que, a su juicio, alinean a la Argentina como destino: la calidad de la roca; el respaldo del Estado nacional —“el RIGI es un gran ejemplo: ponen las cosas para decir sí, no para decir no”—; el respaldo provincial, “hay un claro apoyo del gobernador Figueroa”; y el respaldo desde Estados Unidos, a través de la Development Finance Corporation (DFC), la agencia financiera del gobierno norteamericano que está colocando seguros para inversiones en varios países, incluida la Argentina. “Las aseguradoras no aseguran lo que no creen que vaya a funcionar”, remató.
Y reservó un mensaje en clave de venta interna a sus pares: “Hay un pastel. Alguien se va a quedar con un pedazo. Nosotros estamos adentro y vamos a seguir adentro”.
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