Las arenas de fractura bajaron 4,8% interanual en julio, aunque acumulan una suba de 1,1% en el año.
Las arenas para fracking retroceden en julio pese al récord de producción no convencional. ¿Qué explica la caída?
La extracción de arenas, canto rodado y triturados pétreos, insumo clave para la actividad de fractura hidráulica en yacimientos no convencionales, mostró en julio de 2026 un comportamiento a contramano de la expansión general de Vaca Muerta. Así lo indica el Índice de Producción Industrial Minero (IPI minero) que difundió el INDEC.
Según el reporte, el rubro "Extracción de arenas, canto rodado y triturados pétreos" alcanzó un índice de 174,8 puntos, con una baja de 4,8% respecto a igual mes de 2025. Sin embargo, el acumulado enero-julio de 2026 muestra un signo positivo: un aumento de 2,4% frente a igual acumulado del año anterior. La incidencia de esta categoría sobre el nivel general del IPI minero fue de -4,8 puntos en julio.
Dentro de este grupo, el rubro más relevante para la industria de los hidrocarburos no convencionales es el de "Arenas de fractura (fracking)". Este segmento registró un índice de 1.415,3 puntos, la baja interanual fue de 4,8%, en línea con el comportamiento de toda la categoría, mientras que el acumulado del año presenta una suba de 1,1% respecto a igual período de 2025. Su incidencia negativa fue de -2,4 puntos dentro del total de arenas y triturados pétreos.
El resto de los productos de la categoría tuvo comportamientos dispares. La "Arena común para construcción" subió 5,3% interanual y 19,3% en el acumulado, con una incidencia positiva de 0,2 puntos. Las "Arenas industriales y arenas y gravas silíceas" bajaron 4,3% interanual y 3,3% en el acumulado, con una incidencia de -0,6 puntos. Las "Rocas para triturados pétreos sin clasificar" tuvieron la mayor caída interanual del grupo, con un 8,9% menos, aunque el acumulado del año es positivo, con 2,9%.
En sentido contrario, el "Canto rodado, granza y/o ripio" creció 9,0% interanual y 17,9% en el acumulado, con una incidencia de 0,2 puntos. El "Resto" de la categoría —que incluye roca o piedra caliza para construcción, dolomita para cal y cemento, y áridos sin clasificar— subió 0,6% interanual y 14,4% en el acumulado.
Las arenas de fractura son un insumo central para completar los pozos de shale oil y shale gas en Vaca Muerta, donde la actividad no convencional continúa en expansión: la producción de petróleo crudo no convencional creció 26,1% interanual y la de gas natural no convencional subió 3,8%, según el mismo informe del INDEC.
La caída puntual de julio en las arenas de fractura, sin embargo, no revierte la tendencia acumulada positiva del año, que se ubica en 1,1%, y convive con niveles de índice que multiplican por más de catorce veces el valor de referencia de 2016.
El comportamiento mensual de este insumo suele reflejar la dinámica de completación de pozos, que no siempre coincide en el tiempo con los picos de extracción de hidrocarburos, lo que explica parte de la brecha entre ambas series.
El dato de julio de 2026 abre un interrogante que el propio informe del INDEC no responde, ya que el organismo publica índices de producción y no las causas de sus variaciones. Para indagar posibles explicaciones de la baja, conviene revisar un conjunto de variables muy distintas entre sí.
Por un lado, puede existir un desfasaje entre perforación y completación. La extracción de arena no acompaña en tiempo real a la extracción de hidrocarburos, sino a la etapa de completación de los pozos: el momento en que se fractura la roca para iniciar la producción. Un mes de menor actividad de completación —incluso con niveles altos de perforación— puede traducirse en una caída puntual de la demanda de arena, sin que ello implique una desaceleración del desarrollo del yacimiento.
Por otro lado, la variación interanual compara julio de 2026 con julio de 2025, un mes que pudo haber concentrado una actividad de fractura particularmente intensa. Cuando la base de comparación es elevada, incluso un nivel de actividad sostenido puede arrojar una variación interanual negativa. El acumulado del año, positivo en 1,1 %, parece confirmar esta lectura.
Otra variable clave es la logística y la estacionalidad. El transporte de arena hacia boca de pozo depende de la disponibilidad de camiones, de las condiciones climáticas en la Patagonia durante el invierno y de la programación de las operadoras. Estos factores pueden generar cuellos de botella puntuales y afectar el ritmo mensual de extracción sin alterar la tendencia de mediano plazo.
Finalmente, resulta central la eficiencia en el uso del insumo. La industria de no convencionales viene incorporando técnicas de fractura que optimizan la cantidad de arena por pozo o por etapa. En algunos casos, esto permite sostener —o incluso aumentar— el número de pozos completados con un menor volumen de arena utilizada.
FUENTE: INDEC
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