El parque eólico Pomona cuenta con 29 aerogeneradores. Foto: gobierno de Río Negro
Con un histórico crecimiento y récords en capacidad y generación eólica en 2024, Argentina proyecta un 2025 aún más ambicioso, liderado por la Patagonia.
Argentina se encuentra entre los seis países con mayor constancia de viento a nivel global, con vastas extensiones de territorio que presentan vientos de la mejor clase internacional. Aproximadamente el 70% del país cuenta con velocidades de viento superiores a los 6 metros por segundo (m/s) a 80 metros de altura, con picos de hasta 12 m/s en algunas zonas de la Patagonia.
En este contexto, no sorprende el crecimiento histórico en energías renovables que alcanzó cifras récord en capacidad instalada y generación eléctrica en 2024. Este impulso, liderado por la energía eólica, proyecta una ambiciosa meta de superar los logros de 2024 en el presente año 2025, y el viento de la Patagonia se posiciona como el epicentro de esta transformación y hay un puñado de proyectos de gran envergadura en Río Negro y Neuquén.
La provincia se ha consolidado como una provincia estratégica en materia energética, posicionándose como líder en energía eólica en Argentina. El hito más destacado es el Parque Eólico Pomona, el único en operación actualmente en la provincia, ubicado en el Valle Medio.
Además de Pomona, Río Negro cuenta con varios proyectos eólicos en diferentes fases de avance:
En el corazón de Neuquén, la firma Akros ha iniciado la construcción del Parque Eólico "Las Campanas", catalogado como el más ambicioso de Argentina. Este proyecto, con una inversión de aproximadamente US$ 240 millones, se erigirá sobre 3.000 hectáreas en Picún Leufú.
El impresionante crecimiento de la energía eólica enfrenta un "cuello de botella" en la saturación de las líneas de transmisión, lo que frena nuevas inversiones si no se generan alternativas de consumo local o ampliación de capacidad.
Para abordar esto, CAMMESA, la compañía administradora del mercado eléctrico mayorista, realizará una prueba piloto con inteligencia artificial (IA) en la línea de 132 kV que conecta Comodoro Rivadavia (Chubut) con Pico Truncado (Santa Cruz). Este software de IA utilizará datos en tiempo real de vientos y disipación de calor para potencialmente ampliar la capacidad de despacho de la línea hasta en un 30%. Otro desafío crucial es la necesidad de un marco normativo estable y condiciones de mercado que permitan el financiamiento de proyectos.
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