Futaleufú

El gobierno prorroga la central hidroeléctrica Futaleufú hasta diciembre

¿Qué ocurre con una central hidroeléctrica clave para Chubut cuando su concesión vence y la licitación no está lista?

La concesión original de la Central Hidroeléctrica Futaleufú llegó a su fin después de 30 años de operación continua el 15 de junio de 2025. Sin embargo, la turbina siguió girando. El Estado argentino no podía permitirse el vacío en una planta que abastece de energía a uno de los complejos industriales más importantes de la Patagonia. Así comenzó un período de transición que ahora tiene fecha de vencimiento renovada: el 15 de diciembre de 2026.

La Secretaría de Energía de la Nación formalizó la extensión mediante la Resolución 130/2026 del Ministerio de Economía, publicada en el Boletín Oficial de la República Argentina. La medida no es un mero trámite administrativo: es el puente entre una concesión agotada y el nuevo proceso competitivo que el Estado impulsa para definir quién operará la central en las próximas décadas.

Para entender la urgencia de la prórroga, basta mirar quién depende de esa energía. Aluar, la empresa productora de aluminio primario más grande del país, tiene su complejo industrial en la provincia de Chubut y figura entre los principales clientes de la central. La producción de aluminio es uno de los procesos industriales de mayor consumo energético que existe: una interrupción del suministro no se mide en horas de inconveniencia, sino en millones de dólares de pérdidas y en el riesgo de daño irreversible a los equipos.

Esa dependencia convierte a Futaleufú en una pieza estratégica del entramado energético patagónico, y explica por qué el Gobierno optó por extender la operación antes de convocar a un nuevo concurso.

Las condiciones de la extensión

La prórroga no es gratuita ni incondicional. La normativa establece que la concesionaria actual debe presentar una carta de adhesión en un plazo de siete días para formalizar la extensión. Sin ese paso, el acuerdo no prospera.

Además, la empresa tiene la obligación de actualizar la garantía de cumplimiento de contrato por un monto no inferior a US$1.500.000. Esta cifra no es caprichosa: representa el respaldo financiero mínimo que el Estado considera necesario para asegurar que el operador cumpla con sus compromisos durante el período extendido.

La resolución también es explícita respecto de las obligaciones heredadas. La concesionaria deberá "cumplir con la totalidad de las obligaciones de su respectivo Contrato de Concesión" iniciado en 1995, lo que incluye el pago de regalías a la provincia de Chubut y la presentación de inventarios trimestrales. En otras palabras, la prórroga no implica un relajamiento de las reglas: las condiciones originales del contrato siguen vigentes en su integridad.

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El Estado convocará una licitación pública nacional e internacional para la nueva concesión.

El Estado convocará una licitación pública nacional e internacional para la nueva concesión.

Supervisión del Estado y participación provincial

El Gobierno nacional no delegó el control de la transición. Durante todo el período de extensión, el Estado mantiene la figura de un veedor oficial con presencia activa en la operación de la planta. Esta supervisión directa busca garantizar que la infraestructura se conserve en condiciones óptimas para cuando asuma el nuevo concesionario.

Al mismo tiempo, la resolución invitó a la provincia de Chubut a designar un representante propio para colaborar en el proceso de transición. La iniciativa reconoce el peso político y económico que la central tiene para la región: Futaleufú no es solo un generador de energía, es parte del tejido productivo e institucional de la Patagonia.

La licitación, el horizonte definitivo

La fecha del 15 de diciembre de 2026 funciona como límite máximo, pero la normativa contempla un escenario más optimista. La empresa podrá finalizar su operación antes de esa fecha "hasta el perfeccionamiento de la Licitación Pública Nacional e Internacional", es decir, en el momento en que el nuevo concurso quede formalmente cerrado y el nuevo operador asuma el control.

El Estado Nacional ratificó su intención de convocar a ese proceso competitivo. La licitación tendrá alcance tanto nacional como internacional, lo que abre la puerta a operadores extranjeros con experiencia en grandes complejos hidroeléctricos. La decisión de ampliar el universo de postulantes refleja la magnitud de la apuesta: quien gane la concesión de Futaleufú asumirá la responsabilidad de operar una infraestructura crítica durante años o décadas.

Una central con historia y futuro incierto

La Central Hidroeléctrica Futaleufú comenzó su operación bajo concesión privada en 1995, en el marco de las reformas estructurales del sector energético argentino de los años noventa. Durante 30 años, la planta funcionó como parte esencial del sistema eléctrico patagónico, con un régimen hídrico basado en el río homónimo que le da nombre, en la cordillera de los Andes.

Hoy, mientras los técnicos preparan los pliegos de la nueva licitación y la concesionaria actualiza sus garantías, las turbinas siguen girando. Para Aluar, para Chubut y para el sistema energético nacional, ese zumbido constante no es un detalle menor: es la demostración de que, a veces, la continuidad vale más que la velocidad del cambio.

FUENTE: Noticias Argentinas

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