auto eléctrico

Advierten que cargar un auto eléctrico es como prender 8 aires acondicionado

BYD ingresó 6.000 autos eléctricos al país. Un experto de la Universidad Austral analiza qué significa este hito para la industria y los desafíos para el 2026.

Hace unas semanas, el puerto argentino fue testigo de un desembarco histórico: 6.000 vehículos híbridos y eléctricos de la firma china BYD. Si bien estas unidades representan menos del 1% del parque total del país, la cifra es impactante cuando se mira bajo otra lupa: equivale al 26% de todo lo que se vendió en la categoría electrificada durante el año pasado.

En este contexto, Alejandro Emilio Sureda, director de la Maestría en Gestión de la Industria Automotriz de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Austral, analizó en diálogo con Radio Mitre Rosario los desafíos y las paradojas que trae esta "ola silenciosa".

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Alejandro Sureda analiza los retos de infraestructura ante el avance de los autos eléctricos. Foto: El Cronista

Alejandro Sureda analiza los retos de infraestructura ante el avance de los autos eléctricos. Foto: El Cronista

La brecha de infraestructura: ¿CABA o el país?

Para Sureda, el primer obstáculo es la falta de una estructura federal. Actualmente, el 70% de los puntos de carga se concentran en CABA, dejando al resto del territorio nacional en una zona gris. "El uso de estos autos hoy está pensado para quienes viven en las principales ciudades; no son el medio adecuado para largas distancias en un país con nuestra superficie", explica.

Aquí es donde los vehículos híbridos ganan la partida en el corto plazo. Al cargarse mediante el frenado y contar con un motor de combustión de respaldo, permiten reducir un 50% el uso de combustible sin que la falta de cargadores en las rutas sea un impedimento.

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Fuente: Universidad Austral

Fuente: Universidad Austral

El "talón de Aquiles" eléctrico

Una de las reflexiones más crudas del especialista apunta a la red de distribución urbana. El problema no es la falta de generación de energía, sino los cables que llegan a nuestras casas. "Si hoy todos enchufáramos el auto al mismo tiempo que encendemos nuestros aires acondicionados, veríamos fuegos artificiales en los transformadores de cada esquina", advierte Sureda.

Cargar un auto eléctrico demanda una potencia equivalente a 8 equipos de aire acondicionado funcionando en simultáneo. Teniendo en cuenta que nuestra red fue diseñada hace tres décadas, la adopción masiva requiere una actualización urgente de la distribución eléctrica.

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El plan oficial es importar un cupo total de 50.000 vehículos híbridos y eléctricos que ingresarán al país sin pagar aranceles.

El plan oficial es importar un cupo total de 50.000 vehículos híbridos y eléctricos que ingresarán al país sin pagar aranceles.

Potencia en el campo y barreras económicas

Sin embargo, no todo son obstáculos. Sureda destaca que el motor eléctrico es ideal para el trabajo rural por su entrega inmediata de fuerza (torque). Además, la tecnología Vehicle to Road permite que la batería del auto alimente herramientas eléctricas, convirtiendo al vehículo en un taller móvil en medio del campo.

En este punto, resulta evidente que el ritmo de adopción está atado a la economía. Mientras que en países como México la carga impositiva es del 15%, en Argentina escala al 56%. Esto, sumado a un parque automotor con una antigüedad promedio de 15 años —un indicador de un mercado "envejecido"—, sugiere que la transición será más lenta que en el resto del mundo.

Fuente: Facultad de Ingeniería, Universidad Austral.

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