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Pymes: petroleras les quieren pagar 20% menos y a 90 días

Las empresas de servicios especiales tratan de negociar quitas en la deuda que mantienen con empresas neuquinas, que recibieron ATP para pagar los sueldos.

Adriano Calalesina - adrianoc@lmneuquen.com.ar

El anuncio del precio interno del barril de petróleo a 45 dólares trajo un aire fresco a la industria, en medio del ahogo económico que está dejando la pandemia, a pesar de que la noticia aún no es la solución completa para las cientos de pymes neuquinas que hoy tienen grandes dificultades para sobrevivir, pagar sueldos y cancelar las abultadas deudas con proveedores. Al mismo tiempo, sobrellevan un escenario de negociaciones con las empresas de servicios especiales que, a los atrasos de 60 y 90 días ahora promueven negociar quitas del 20% en esos montos, en un contexto con la cadena de pagos virtualmente rota.

En lo que va de la cuarentena por el COVID-19, hay 61 empresas pymes que pidieron una ayuda financiera al gobierno nacional, en el régimen del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) con una masa salarial de unos 500 millones de pesos.

El ATP es un aporte que se gestiona a través de la AFIP donde Nación paga hasta el 50% de los salarios de algunas empresas que manifiesten tener dificultades financieras.

Desde CEIPA (Cámara Empresarial Industrial Petrolera y Afines de Neuquén) y Capespe Cámara Patagónica de Servicios Petroleros sostuvieron que fueron 61 empresas las que pidieron ese beneficio (55 de CEIPA y 6 de Capespe), pero aún quedan dos meses duros (junio y julio) en los cuales se entirá aún más el impacto del desplome de la actividad, por el corte de la cadena de pagos en todas las empresas.

A este intento de salvataje en medio de la tormenta del desplome del Brent y el parate del coronavirus se le suma los 2200 millones de pesos que otorgó el Banco Provincia de Neuquén (BPN) no sólo a empresas de servicios petroleros, sino también a comerciantes neuquinos -afectados por el parate- para poder afrontar el pago de salarios de abril.

Toda esta crisis se hizo en medio de negociaciones con empleados, algunos arreglos particulares por indemnizaciones y más de 20.000 trabajadores en stand by, que cobran el 60% de su salario para estar en la casa.

“La situación sigue siendo difícil porque si bien el precio interno del barril es un incentivo para reactivar la industria, esto no se va a dar de un día para el otro. La cadena de pagos está rota y las empresas de servicios especiales no sólo están demoradas entre 60 y 90 días en cancelar los pagos, sino que además están pidiendo el 20 por ciento de descuento para abonar lo adeudado”, explicó a +e Gonzalo Etchegaray, vocero de CEIPA.

Sostuvo que si bien “hay que ajustarse a las nuevas condiciones comerciales”, donde los ajustes se sabe que los nuevos contratos con las operadoras “post pandemia” serán con servicios recortados y menos caja.

El escenario que esperan las pymes sigue siendo dramático a pesar de que un precio interno del barril a 45 dólares puede sostener parte de las actividades y la vuelta progresiva de los 29 equipos de perforación que tiene la cuenca neuquina.

Es que se espera que el regreso de la actividad, precisamente, se produzca justo en el peor momento del financiamiento de las pymes, debido a que muchas que no pudieron facturar servicios durante los meses de confinamiento en marzo y abril. En ese momento, las empresas se sostuvieron en parte por los pagos cobrados con atraso (de servicios desde diciembre a febrero) y también con parte del programa de ATP.

Desde la industria calculan que recién a mediados de agosto las pymes podrán cobrar algunos de los servicios que empiecen a facturar en breve, después de la reactivación que impulsa el precio sostén. Es decir que habrá dos meses de mucha incertidumbre.

“Gracias al diputado nacional Darío Martínez, y al ministro Matías Kulfas (de Desarrollo Productivo de la Nación), el decreto (488/20) incluye la cadena de valor y las empresas de la región, por lo que ahora nos queda todos juntos el desafío de monitorear conjuntamente con el ministerio y las empresas asociadas, el cumplimiento de este decreto”, añadió Etchegaray.

Un drama que tiene historia: la crisis pyme no vino sólo con la pandemia de marzo

  • Tasas e inflación. A finales de 2017, el gobierno de Macri no pudo lograr las metas de inflación y se vio obligado a subir las tasas interés en los bancos.
  • Sin financiamiento. Las pymes no tenían chances de financiarse uy las operadoras comenzaron a dilatar los pagos. Fue el principio de una crisis grande.
  • El congelamiento de los combustibles. En agosto de 2019, tras las PASO, M_acri congeló por tres meses el precio de las naftas.
  • El parate de vaca muerta. Con el precio interno más bajo que el internacional, las operadoras suspendieron sus proyectos de desarrollo masivo en Vaca Muerta. Sólo en dicimebre hubo una luz de esperanza en la reactivación.
  • Brent, COVID-19 y seguidilla de malas. En febrero, una guerra internacional de precio del crudo hizo desplomar el Brent en un 40%. Se encendió al alarma en Vaca Muerta y el mundo. Después vino el coronavirus con el parate.

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