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Cómo impacta en Argentina la caída del crudo de EE.UU.

El desplome del barril estadounidense es un indicador de la crisis del mercado mundial. Hoy el Brent, petróleo de referencia para el país, no experimentó un derrumbe tan extremo, si bien cayó 60% en un mes.

FERNANDO CASTRO - fcastro@lmneuquen.com.ar

El nuevo derrumbe histórico del precio del petróleo en Estados Unidos le pone un número aún más preocupante a la industria del crudo a nivel mundial. Con los mercados inundados de barriles y sin chances para almacenar la producción, los principales puntos de venta entendieron que si una petrolera quería llevar un barril a un destinatario debía pagarle para que lo aceptara. No había pasado nunca.

La conjunción de millones de barriles acumulados y la falta de compradores exacerbada por el freno económico a escala global por el impacto del coronavirus pusieron al crudo estadounidense en uno de sus peores días de la historia.

El WTI, West Texas Intermediate, es un precio que actúa como referencia para grandes porciones del mercado mundial, con Estados Unidos a la cabeza.

El otro precio de referencia de peso es el del crudo Brent, el petróleo del Mar del Norte, al que Argentina tiene como parámetro desde la reforma de la ley de hidrocarburos.

Si bien ese valor se desplomó en el último mes, con caídas totales desde marzo en torno al 60% (valía unos 55 dólares y hoy cotiza en 26/28), se sigue manteniendo por encima del precio parámetro para Estados Unidos, una brecha habitual que hoy se amplió por la caída del barril norteamericano.

Por lo pronto, el nuevo derrumbe del WTI no tiene un impacto directo en áreas de todas las cuencas argentinas, ya que no es su valor de referencia. Pero sin duda que es un nuevo dato significativo respecto de la situación global del sector petrolero, con una extrema volatilidad de precios, de la que el Brent no está exenta.

En definitiva, la producción mundial de crudo, omnipresente en cuanta industria se tome, recibe los embates de la pandemia, y ese es el denominador común que hoy se puede trazar para todos los tipos de crudo del mundo.

Respecto del mercado argentino, cabe señalar que si bien el Brent hoy está por encima del WTI, a los actuales valores, producir crudo en Argentina es todo un desafío. Por un lado, por los costos: la brecha de 20/30 dólares configura un escenario de pérdidas, solo abordado por quienes necesiten flujo de fondos para atender circunstancias puntuales. Es decir, aceptar perder vendiendo un barril con el que no se salvarán costos en las áreas productoras, para poder cubrir la necesidad de fondos para funcionamiento.

Si pudieran producir a estos valores, el otro desafío para las petroleras es la falta de mercado.

Las ventas de petróleo en Argentina se realizan en buena medida dentro del país. Se podría decir que el país produce crudo para tener sus propios combustibles y tratar de apuntar a no depender de mercados externos.

Pero la pandemia del conronavirus implicó un impacto durísimo en ese escenario: la demanda del petróleo que compran las refinadoras para producir combustibles está en plena caída en sintonía con la baja del consumo interno de las naftas, en torno al 80 por ciento, como en el caso de YPF, la principal proveedora del país.

Es el correlato de los coches estacionados frente a las viviendas de cada dueño, el sistema de transporte diezmado y el tráfico aéreo con escasos vuelos.

La opción de exportar, también asoma como muy complicada. Como se menciona más arriba, en el mercado internacional hay una abundancia tal de crudo que colocar un barril en el exterior resulta poco menos que una quimera. Así y todo las petroleras ya solicitaron permisos para vender al exterior por encima de los 10 millones de barriles y los tanques de almacenamiento hacia el Atlántico están en pleno proceso de saturación. Una vez agotado el stock de almacenamiento, lo que viene es cerrar pozos, algo que las petroleras ya están haciendo, tal como lo adelantó +e.

Fuentes del sector consideran que esas exportaciones, al menos por ahora, podrían encontrar mercados marginales o demandas puntuales a las que por motivos de logística les convendría comprar el crudo argentino. En buena medida, podrían ser operaciones en el Cono Sur de América.

Como se puede apreciar, es el tipo de necesidades y restricciones que sobrelleva en buena medida el mercado estadounidense, el que está regido por el precio del WTI, que hoy experimentó su derrumbe histórico.

El valor sostén para el barril argentino

En Argentina, al mismo tiempo, el gobierno nacional, a demanda de las provincias productoras, trabaja en un proyecto para instrumentar un precio sostén. ¿Qué significa una variable así? Básicamente acordar un valor de venta por encima del que rige para el mercado doméstico, el del Brent, para preservar las fuentes de empleo ante el recorte de los márgenes de ganancias de las productoras.

También, así se busca garantizar ingresos frescos a las golpeadas economías provinciales, si bien lo principal en los próximos meses será el tipo de demanda (de consumo de crudo) que habrá en el mercado argentino.

La doble vía de actividad en caída y empleos en riesgo, podría encontrar así algo de ayuda en medio de los meses duros que quedan de la pandemia. Esta transferencia de recursos sería vía regalías y en función del mayo importe de la recaudación. Resta, con todo, saber el tipo de impacto que tendrá en medio de una crisis que se extiende incluso a la transición entre el anterior y el actual gobierno nacional.

Sería una forma dar respuestas, en medio de la peor crisis de la que se tenga memoria en mucho tiempo.

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