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EE.UU. El fracking pasa del COVID-19 a los huracanes

Las empresas tienen dos opciones: o ajustan sus presupuestos o enfocan creativamente sus negocios con un barril de WTI a u$s 40.

El nivel de actividad relacionado con el fracking en Estados Unidos logró su primera alza en lo que va de la pandemia. El desplome de la cantidad de pozos con intervenciones de este tipo fue de más de la mitad en abril y llegó a apenas 250 en julio, de acuerdo con el relevamiento de Rystad Energy.

Permian, la gran cuenca y motor del shale estadounidense, mostró signos de recuperación más acelerados que el resto de la actividad en el país. Su tasa de actividad de fractura cambió de 15 a 20 pozos por semana en mayo y junio, a 40 a 45 pozos por semana en las primeras tres semanas de julio.

Las previsiones de los analistas señalan que Permian tiene más condiciones para la recuperación en esta etapa de la pandemia, mientras que en el resto de las cuencas de América del Norte todavía reina la incertidumbre y las secuelas de los precios negativos vividos a fines de abril para el West Texas Intermediate (WTI).

“Anticipamos que la perforación petrolera horizontal a nivel nacional se mantendrá relativamente estable, ya que algunos operadores continúan implementando ajustes modestos a la baja, mientras que otros han comenzado a restaurar las operaciones de perforación en el entorno actual de precios del WTI a u$s 40”, indicó el jefe de investigación de shale de Rystad Energy, Artem Abramov.

En las cuencas petroleras Bakken, Eagle Ford, Anadarko y Niobrara las estimaciones sugirieron que la actividad del fracking sería de alrededor de 35 a 40 pozos por semana desde principios de julio. Y se fracturan entre 20 y 25 pozos de gas por semana, un nivel de actividad significativamente reducido en comparación con los niveles observados a principios de año.

El stock de petróleo en Estados Unidos retrocedió a 507,8 millones de barriles en agosto, el menor nivel desde abril, reveló un sondeo de la Administración de Información de Energía (EIA, por sus siglas en inglés).

Alerta por los huracanes

A la recesión que enfrente al sector petrolero por la crisis de la demanda, se le sumaron la llegada de los huracanes a las zonas de explotación offshore y a las costas donde están las refinerías junto a centros de almacenamiento.

La tormenta que provocó el huracán Laura golpeó Luisiana con vientos de 240 kilómetros por hora que dañaron edificios, derribaron árboles y cortaron la energía a más de 650.000 personas en Luisiana y Texas. El escenario más tenido era el que incluía inundaciones masivas de las refinerías, que finalmente no ocurrieron.

Todos los pozos en el Golfo de México fueron cerrados y las plataformas offshore evacuadas, según informó el Departamento del Interior de Estados Unidos.

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El futuro del barril

Reuters volvió a consultar a un grupo de 43 analistas y economistas para estimar los precios del petróleo en lo que resta del año y con la mirada puesta en el año que viene. El panorama para el WTI es de u$s 38,82 por barril para este año, una leve mejora si se compara con la expectativa que había en julio de u$s 37,51.

Este mismo grupo de analistas y economistas considera que el Brent, referencial para la Argentina y buena parte de América Latina, promediará los u$s 42,75 por barril en 2020, luego del cálculo de julio de u$s 41,50 y frente al precio promedio de u$s 42,60 en lo que va del año. Se mantiene como proyección que este crudo alcanzaría los u$s 50,45 en 2021.

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