Petroleros Jerárquicos, Petroleros Privados y Camioneros se reunieron en Maipú para definir una estrategia común frente a la pérdida de puestos de trabajo en Mendoza.
Camioneros, Petroleros Jerárquicos y Petroleros Privados se unieron para reclamar al Gobierno de Mendoza y a las empresas del sector.
La preocupación por el futuro del empleo petrolero en Mendoza llevó a tres gremios a unificar sus reclamos. Petroleros Jerárquicos, Petroleros Privados y Camioneros se reunieron en Maipú para analizar la situación de los trabajadores y definir una estrategia común frente a las dificultades del sector.
El encuentro reunió a Julián Matamala, Gabriel Barroso y Ricardo Letard, secretarios generales del Sindicato del Personal Jerárquico y Profesional del Petróleo y Gas Privado de Cuyo, del Sindicato de Petroleros Privados y del Sindicato de Camioneros de Mendoza, respectivamente.
Según informaron los gremios, la principal preocupación planteada fue la pérdida de puestos de trabajo, a la que sumaron la falta de nuevas inversiones y el deterioro de las condiciones laborales. También señalaron como temas centrales la seguridad laboral y el cuidado ambiental.
Para los sindicatos, la combinación de estos factores genera un escenario cada vez más delicado para la actividad petrolera mendocina y puede terminar afectando la paz social si no aparecen respuestas concretas por parte de las partes involucradas.
Uno de los casos que expuso la tensión que atraviesa la cadena petrolera en Mendoza es el de Transgriff S.A., empresa dedicada al transporte de petróleo, que se convirtió en el ejemplo más visible de la problemática planteada por los gremios.
En los últimos días, el Sindicato de Camioneros había advertido sobre la posible pérdida de alrededor de 100 puestos de trabajo en la compañía debido a una reducción de los servicios contratados. El gremio reclamó la intervención del gobernador Alfredo Cornejo.
El planteo fue incorporado al análisis realizado por los tres sindicatos en Maipú. Para las organizaciones, lo que ocurre con Transgriff no debe analizarse como un conflicto aislado, sino como parte de una problemática más amplia vinculada con la reducción de fuentes laborales en la provincia.
En ese sentido, los dirigentes marcaron una diferencia entre el crecimiento que se busca impulsar en la producción y la situación que atraviesan quienes trabajan en la cadena petrolera. "Los trabajadores no pueden seguir siendo la variable de ajuste. Sin trabajadores no hay industria", señalaron después del encuentro.
La discusión sindical se da mientras Mendoza intenta fortalecer su actividad petrolera mediante políticas orientadas a incrementar la producción y atraer inversiones a la provincia en un contexto de expansión del sector.
Los gremios no cuestionan solamente el nivel de actividad, sino que reclaman que las inversiones petroleras y el crecimiento productivo tengan un impacto concreto sobre el mercado laboral, con puestos sostenidos y nuevas oportunidades de empleo genuino.
A la discusión por el empleo se agregan las preocupaciones relacionadas con la seguridad laboral y el cuidado del medio ambiente, dos aspectos que los sindicatos consideran inseparables de cualquier estrategia de expansión de la actividad hidrocarburífera.
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