Mientras desembarca en Vaca Muerta, el Rey del Fracking paraliza la perforación en Bakken
El fundador de Continental Resources ordenó detener los equipos en la formación Bakken ante la caída del precio del petróleo, una medida inédita en décadas. La decisión contrasta con su creciente actividad en Argentina.
La baja en los precios internacionales del petróleo ya genera impacto en la actividad de la industria petrolera norteamericana. Harold Hamm, el magnate considerado el padre del fracking moderno, quien este año desembarcó fuerte en Vaca Muerta, anunció la suspensión de las actividades de perforación en la formación Bakken (Dakota del Norte), el corazón productivo de su empresa, Continental Resources.
La decisión responde a una lógica financiera estricta ante un mercado deprimido. "No hay necesidad de perforar cuando los márgenes básicamente han desaparecido", sentenció Hamm en una llamada con Bloomberg. La medida implica que la compañía, el mayor productor privado de EE.UU., dejará de abrir nuevos pozos en su cuenca insignia hasta que la cotización del barril permita recuperar la rentabilidad.
Este "parate" en el Norte es histórico: es la primera vez en más de treinta años que Continental detiene su maquinaria de crecimiento en Dakota del Norte, una señal inequívoca del agotamiento de los pozos fáciles en EE.UU. y de cómo la estructura de costos del shale estadounidense se vuelve vulnerable ante precios bajos.
Cerca del punto de equilibrio
En Bakken, el punto de equilibrio para perforar un pozo es ahora en promedio de al menos 58 dólares por barril, un 4% más que hace un año, debido al aumento de los costos, según un informe de BloombergNEF.
La promesa de campaña del presidente Donald Trump de vender petróleo barato a alrededor de 50 dólares por barril reduciría la actividad de perforación en todas las cuencas principales, incluida la más resistente, la del Permian. Hamm dijo a Bloomberg que “mucha gente está evaluando su actividad en todas las cuencas”.
Según un informe prublicado en diciembre pasado por Wood Mackenzie, la producción de petróleo de los 48 estados continentales se estancará en 2026 por primera vez desde la pandemia, por la caída de plataformas petrolíferas a lo largo de 2025 y la menor actividad durante el año. La Cuenca del Permian se mantiene resiliente y es el motor del suministro de petróleo de EE. UU.
Hamm apuesta por Vaca Muerta
La retirada táctica en Estados Unidos resalta, por contraste, la agresiva apuesta de Hamm en el sur del continente. Lejos de replegarse globalmente, Continental Resources redirigió su atención y capital hacia Vaca Muerta, donde la calidad de la roca aún ofrece el potencial que Bakken ha perdido.
Este interés se profundizó el pasado 5 de enero de 2026, cuando se oficializó una alianza clave con Pan American Energy (PAE). En este acuerdo, Continental adquirió el 20% de participación en cuatro áreas estratégicas: Coirón Amargo Sureste, Bandurria Centro y Aguada Cánepa (Neuquén), y Loma Guadalosa (Río Negro).
Si bien PAE se mantiene como operador, la entrada de Hamm busca inyectar eficiencia técnica. Marcos Bulgheroni, Group CEO de PAE, destacó que "como socio no operador, Continental nos aportará su know-how en derisqueo y eficiencia de operaciones". Por su parte, Doug Lawler, CEO de la firma estadounidense, ratificó que "Vaca Muerta es una de las formaciones de shale más atractivas del mundo", justificando la inversión en Argentina en un momento de recorte en su propio país.
El acuerdo con PAE es parte de un desembarco mayor. Se suma a la reciente adquisición del 90% y la operación del bloque Los Toldos II Oeste, comprado a Pluspetrol, lo que convierte a Continental en un jugador con doble rol en Argentina: socio estratégico de los locales y operador independiente.
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