VMOS

El ducto offshore del VMOS pasó su control de soldadura a bordo del buque Seminole

El buque factoría Seminole soldó otro tramo del ducto de VMOS bajo la mirada de los inspectores ambientales y técnicos de Río Negro.

A bordo del buque italiano Seminole, técnicos de Río Negro pasaron la jornada agachados sobre cada unión de caño, comprobando la soldadura del ducto offshore de VMOS (Vaca Muerta Oil Sur). No fue una visita protocolar: inspectores de Ambiente y de Hidrocarburos subieron a la embarcación para fiscalizar en persona una de las etapas más delicadas del sistema submarino.

El operativo combinó a la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático con la Secretaría de Hidrocarburos, ambas bajo la órbita de Energía y Ambiente. Prefectura Naval Argentina colaboró con la logística, algo clave: sin su intervención, ningún técnico provincial pisa la cubierta de un buque en movimiento.

Esa coordinación le dio a los equipos provinciales algo que no siempre consiguen: acceso directo a las embarcaciones que trabajan en la construcción del sistema submarino. Ahí, sobre el agua, se fiscalizó una de las etapas centrales de la obra marina del VMOS.

VMOS: inspectores de Río Negro controlaron el ducto submarino desde el buque italiano Seminole.

VMOS: inspectores de Río Negro controlaron el ducto submarino desde el buque italiano Seminole.

Control ambiental en el frente offshore

Durante la recorrida, los inspectores de Ambiente pusieron la lupa sobre el cumplimiento de la normativa ambiental provincial y de los Planes de Gestión Ambiental comprometidos por la empresa. Nada quedó librado al azar: cada procedimiento se revisó contra lo que la Provincia exige por escrito.

También pasó por control la gestión de residuos especiales que generan las tareas de soldadura y mantenimiento a bordo. Los técnicos verificaron cómo se acopian, cómo se clasifican y hacia dónde termina yendo cada desecho que producen las cuadrillas que trabajan en el buque factoría.

El avistaje y protección de fauna marina también estuvo bajo la mira, junto con las medidas de prevención y mitigación que la empresa se comprometió a cumplir. Es la parte del control que menos se ve, pero la que más pesa cuando hay ballenas cerca de la obra.

Seguimiento de la calidad constructiva

Los inspectores de Hidrocarburos, en paralelo, se metieron de lleno en la calidad constructiva del ducto submarino, con la mirada puesta en las soldaduras. Ahí no hay margen: una unión mal hecha a metros de profundidad no se arregla con una visita de mantenimiento.

La revisión incluyó los procedimientos técnicos de soldadura, la calificación de cada soldador y los registros de las uniones realizadas hasta ahora. También se controlaron los ensayos que certifican, unión por unión, que el trabajo ejecutado responde a los estándares que exige un ducto de este tipo.

El control provincial no se limita a la soldadura: abarca también las pruebas hidráulicas, la limpieza interna de las cañerías, la colocación de mantas termocontraíbles y el estado del revestimiento de hormigón, antes de que cada tramo termine tendido sobre el lecho marino.

Río Negro fiscalizó a bordo del Seminole la construcción del ducto submarino de VMOS.

Río Negro fiscalizó a bordo del Seminole la construcción del ducto submarino de VMOS.

Qué es el VMOS

El VMOS tendrá 437 kilómetros de extensión y 30 pulgadas de diámetro. El trazado arranca en Allen, llega a Chelforó a los 110 kilómetros y sigue otros 327 kilómetros hasta la costa atlántica de Río Negro, donde se conecta con la Terminal Punta Colorada.

En su primera etapa, el sistema transportará 180.000 barriles diarios, un volumen que subirá a 550.000 hacia 2027 según lo previsto por las empresas del consorcio. Más adelante, si los números de Vaca Muerta lo justifican, la capacidad podría llegar hasta los 700.000 barriles por día.

Detrás del proyecto están YPF, Vista, Pan American Energy, Pampa Energía, Chevron, Pluspetrol, Shell y Tecpetrol, con una inversión cercana a los 3.000 millones de dólares. La nueva terminal de Punta Colorada operará con buques VLCC y le dará al petróleo de Vaca Muerta una salida directa al Atlántico. YPF calcula que, hacia 2030, las exportaciones podrían superar los 15.000 millones de dólares anuales.

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