Minerales críticos: Una nueva ola de capital revoluciona al sector en América Latina
Una inédita ola de capital de instituciones multilaterales y fondos soberanos transforma el sector y reduce la dependencia china.
América Latina vive un punto de inflexión histórico en su industria minera. El creciente interés global por los minerales críticos impulsa una transformación profunda en la cual una nueva clase de inversionistas y financiadores gana terreno con fuerza.
La región, tradicionalmente receptora de capital privado global y estructuras accionarias de grandes mineras, observa ahora el ascenso de instituciones multilaterales y fondos soberanos como actores clave en el financiamiento de proyectos. Este cambio no es superficial: responde a diferencias estructurales en el perfil de los inversores y redefine las reglas del juego para el sector.
Durante años, China consolidó su liderazgo en minerales críticos gracias al respaldo estatal decidido, incluso en periodos de fuerte volatilidad de precios. Mientras tanto, proyectos en otras regiones enfrentaban dificultades ante un apetito de riesgo más conservador de los inversionistas privados. Hoy, esa dinámica evoluciona rápidamente.
Los gobiernos de Estados Unidos, de países de Europa, India, entre otros, detectaron los riesgos de la elevada dependencia china. Como respuesta, activaron instituciones multilaterales para construir cadenas de suministro más diversificadas, con una visión de largo plazo.
Esta estrategia ya genera resultados concretos en América Latina. Entidades como la DFC (Corporación Financiera de Desarrollo de Estados Unidos), la IFC (Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial), el US Exim Bank y diversas agencias de crédito a la exportación (ECAs) incrementan su participación en proyectos de tierras raras, litio, cobre y otros minerales estratégicos.
En declaraciones a BNAmericas, Rebecca Campbell, jefa global del área de minería y metales del estudio jurídico White & Case, explicó el fenómeno con claridad: “Desde una perspectiva global, en los últimos cuatro a seis años ha habido una creciente percepción de escasez estructural en varios minerales críticos. Inicialmente, la narrativa se centraba en la transición energética, pero evolucionó para incluir seguridad energética, seguridad económica y cadenas de suministro de defensa”.
“Más recientemente, esta concientización se ha acelerado, particularmente con el renovado enfoque del gobierno de Estados Unidos en garantizar cadenas de suministro de minerales críticos. Esto ha impulsado tanto el apoyo político como el financiamiento, que ahora está teniendo un impacto tangible en América Latina”, agregó.
Campbell destaca que la tendencia trasciende a las instituciones estadounidenses. Las agencias de crédito a la exportación de todo el mundo se vuelven más activas, respaldadas por acuerdos gobierno a gobierno e iniciativas estratégicas. En América Latina, este impulso resulta especialmente potente porque la región cuenta con una sólida experiencia en project finance.
“Países como Chile, Brasil y Perú tienen una larga trayectoria de operaciones de financiamiento minero, lo que crea una base sólida. Este ADN de financiamiento de proyectos, combinado con el potencial geológico, coloca a América Latina en una posición muy fuerte en comparación con otras regiones donde tales estructuras de financiamiento están menos desarrolladas”, afirma la experta.
Movimientos en el mercado
La tendencia ya se refleja en movimientos concretos de grandes jugadores del sector. A finales de 2025, la gestora de private equity londinense Appian Capital Advisory lanzó un nuevo fondo de US$1.000 millones junto a la IFC del Banco Mundial. El objetivo es claro: invertir en proyectos de minerales críticos en América Latina y África.
Michael W. Scherb, fundador y CEO de Appian, detalla que “la alianza busca atraer más capital privado hacia mercados emergentes en América Latina y en África, ampliando el acceso a recursos esenciales, al mismo tiempo que apoya el desarrollo local y genera resultados financieros sólidos”.
Otro actor que percibe este cambio es Orion Resource Partners, uno de los principales gestores globales de inversiones especializadas en metales y minería. Istvan Zollei, socio gerente y director de inversiones de la firma, señaló: “Estamos viendo un interés significativo por parte de grandes inversionistas institucionales que buscan aumentar su exposición al sector de minería”.
“Hay un claro reconocimiento de que los minerales críticos y los metales estratégicos están en el centro de algunas de las tendencias globales de largo plazo más importantes, y los inversionistas cada vez más ven al sector como una inversión estratégica, similar a la infraestructura, que respalda sectores clave como energía, tecnología y defensa”, agregó.
América Latina, con su probada capacidad en project finance, su riqueza geológica y su experiencia operativa, se posiciona como destino privilegiado de esta nueva ola de capital global. Hoy por hoy, frente a los colosos mineros de la región, el foco no parece estar en Argentina. Países como Chile (líder mundial en litio y jugador en cobre), Perú (gran productor de cobre) y Brasil (con potencial en tierras raras y niobio) concentran gran parte de las expectativas.
La diversificación de las cadenas de suministro globales ya no es solo un deseo geopolítico: se materializa a través de financiamientos concretos, alianzas estratégicas y miles de millones de dólares en movimiento.
La pregunta que queda abierta es cuánto tiempo tomará esta transformación en generar nuevos proyectos en producción y cómo impactará en los precios y la disponibilidad mundial de minerales críticos. Lo cierto es que América Latina ya no es solo proveedora de materias primas: se consolida como actor estratégico en la reconfiguración de la economía global del siglo XXI y el tiempo dirá el rol que juegue nuestro país.
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