Cobre: Siete megaproyectos transformarán la frontera Chile-Argentina para 2030
¿Revolucionará la minería andina el futuro tecnológico de Chile y Argentina? Siete proyectos cupríferos por US$21.000 millones prometen integración y sostenibilidad.
Siete proyectos de cobre, con una inversión conjunta de US$21.000 millones, están destinados a iniciar operaciones hacia 2030 en la frontera entre Chile y Argentina, según un informe de BNamericas. Estas iniciativas consolidarán un polo de integración minera y tecnológica en la región andina, impulsando un intercambio histórico de tecnología, servicios e insumos mineros.
El Tratado de Complementación e Integración Minera, firmado en 1997 y vigente desde 2000, es el pilar legal que facilita la explotación conjunta de recursos a lo largo de los 6.691 km de frontera, la tercera más extensa del mundo. Según Rolando Dávila, coordinador de la comisión binacional de minería de la Cámara Chileno-Argentina de Comercio, este acuerdo “promueve un modelo estratégico de desarrollo económico, sostenibilidad y competitividad regional”.
Proyectos líderes en la frontera
¿Cuáles son los siete proyectos en cuestión? Según el reporte, los que lideran esta integración son:
- Josemaría (Vicuña Corp): US$4.200 millones
- Filo del Sol (Vicuña Corp): US$1.800 millones
- Taca Taca (First Quantum Minerals): US$3.600 millones
- Los Azules (McEwen): US$2.500 millones
- El Pachón (Glencore): US$9.500 millones
- Mara (Glencore): US$4.000 millones
- San Jorge PSJ (Minera San Jorge): US$600 millones
Dávila destacó que, a pesar de los procesos electorales en Argentina (octubre 2025) y Chile (marzo 2026), los proyectos más avanzados tienen una alta probabilidad de entrar en operación antes del fin de la década.
Sinergias tecnológicas y foco en la sostenibilidad
La colaboración entre Chile y Argentina no solo generará empleo y encadenamientos productivos, sino que también fomentará un intercambio tecnológico. Chile aporta su experiencia en minería del cobre, automatización y tecnologías 4.0, como gemelos digitales, mientras que Argentina contribuye con su expertise en extracción de litio y su industria metalmecánica y electromecánica. Ambos países enfrentarán desafíos compartidos, como la gestión del agua, la reducción de emisiones y la descarbonización, mediante estrategias coordinadas.
La integración energética complementa este desarrollo. Chile importa gas argentino y exporta excedentes de energía solar, mientras que proyectos como gasoductos binacionales, interconexión eléctrica y cooperación en energías renovables (incluyendo hidrógeno verde) proporcionarán el soporte energético necesario para los nuevos proyectos mineros.
En palabras de Dávila, “esta es una oportunidad única para posicionar la frontera andina como un polo global de innovación tecnológica en minería”. Con un enfoque en sostenibilidad y tecnología, estos proyectos podrían redefinir el panorama minero de América Latina.
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