El cierre del estrecho de Ormuz enfría el comercio de petróleo de África Occidental
El bloqueo del estrecho de Ormuz tensiona la oferta global. Los vendedores retienen cargamentos ante la suba de precios y la incertidumbre sobre la evolución del mercado.
El cierre del estrecho de Ormuz, uno de los principales cuellos de botella del comercio energético del mundo, comienza a generar efectos indirectos sobre otros mercados: el flujo de circulación de petróleo de África Occidental se desacelera, incluso en un contexto de escasez internacional. Los cargamentos previstos para abril encuentran pocas operaciones, mientras los productores retienen barriles a la espera de precios más altos o los desvían a sus propias refinerías.
Retención de cargamentos en medio de la crisis mundial
Según información de Reuters, la dinámica responde al impacto de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que alteró de forma notoria los movimientos globales de petróleo. El bloqueo efectivo del paso por Ormuz, clave para el transporte de hidrocarburos desde Medio Oriente, obligó a productores como Arabia Saudita, Kuwait e Irak a recortar su producción, ajustando la oferta disponible a nivel global.
En ese escenario, lejos de acelerar ventas, los operadores de África Occidental adoptaron una estrategia más cautelosa."Podrían vender si el precio es el adecuado, pero no es necesario", señaló uno de los traders consultados por la citada agencia internacional. De acuerdo con esas fuentes, hasta 15 de los cargamentos disponibles podrían ser refinados por sus propios dueños si no aparecen ofertas lo suficientemente atractivas.
Actualmente, unos 20 cargamentos correspondientes a abril siguen disponibles, una cifra que, en condiciones normales, podría leerse como un signo de debilidad en la demanda. Sin embargo, el escenario actual modifica esa interpretación.
Precios altos y un mercado más selectivo
La disrupción en Medio Oriente impulsó los precios del crudo africano, que se posiciona como alternativa para refinadores que buscan reemplazar barriles perdidos. En ese marco, el Bonny Light de Nigeria alcanzó una prima de 7,50 dólares por barril sobre el Brent, el nivel más alto desde la invasión rusa a Ucrania en 2022.
El fenómeno no implica un exceso estructural de oferta -el llamado"overhang"- típico de otros momentos del mercado, cuando la falta de compradores deja cargamentos sin vender. En este caso, los operadores prefieren esperar y apuestan a una mayor tensión de la situación, o incluso evalúan colocar esos barriles donde obtengan un mejor margen.
Cambios en la demanda asiática
A la ecuación se suma el encarecimiento del transporte marítimo, que también actúa como freno para las transacciones. Las tarifas de flete hacia Asia, principal destino del crudo de África Occidental, alcanzaron máximos de varios años, según datos de Reuters.
Este factor impacta directamente en la demanda. China, uno de los principales compradores, mantiene su presencia en el mercado, pero con una estrategia más selectiva."El país sigue comprando petróleo, pero opta por las opciones más baratas", explicó otro de los traders, en referencia al mayor atractivo de crudos con descuento como el ruso o el iraní.
De acuerdo con información de la consultora Kpler, China e India concentraron cerca del 40% de las exportaciones de crudo de África Occidental en 2025, lo que refuerza el peso de Asia en la formación de precios y en la dinámica comercial de la región.
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