Hidrógeno

El shale gas abre la ventana al hidrógeno a costos competitivos

El gas de Vaca Muerta es una de las grandes ventajas que tiene el país para producir hidrógeno a costos competitivos a nivel mundial, indica un informe del consorcio H2AR.

Luego de un año de intensas labores, se dio a conocer el informe de resultados del Consorcio H2Ar, el espacio de trabajo colaborativo formado entre diferentes empresas y organismos para impulsar el desarrollo del hidrógeno en Argentina. En el contexto actual, las reservas de gas de Vaca Muerta se presentan como una importante oportunidad en el camino hacia el recambio de la matriz energética.

Lanzado a finales del 2020, el Consorcio H2Ar estructura su funcionamiento en base a ocho células de trabajo transversales a la cadena de valor del hidrógeno: Producción, transporte, movilidad, red de gas natural, energía eléctrica, exportación, industria y regulación y normativa. El grupo está formado por un total de 50 empresas, entre las que se encuentran transportadoras y distribuidoras de gas natural, refinadoras de petróleo, productoras de H2 en el país, grandes consumidores de energía, junto a firmas pertenecientes a la industria automotriz.

“Cada empresa miembro se suma a las distintas células en función a sus intereses y expertise, formando grupos de trabajo. También convocamos a entidades y organizaciones que tienen un rol central en la definición de normativa y regulaciones, y nos apoyamos en distintos grupos del sistema científico para complementar capacidades”, explicaron a este medio fuentes de Y-TEC, la empresa que coordina el Consorcio H2AR.

En comunicación con +e, desde la compañía de tecnología señalaron que el primer año de trabajo fue “superador” en cuanto a las expectativas y agregaron que, gracias al impacto que logró alcanzar el equipo, al finalizar el 2021 se incorporaron 20 firmas, llegando a un total de 50 integrantes.

“Comenzamos los trabajos por célula, detallando objetivos específicos por temática, indicadores clave a desarrollar y expectativas a alcanzar. Desde Y-TEC coordinamos reuniones periódicas con los miembros para intercambiar información clave que permitió desarrollar modelos y obtener resultados, que fueron consolidados en el reporte del primer año emitido en diciembre pasado”, detallaron.

Oportunidades para el gas

En el camino hacia la transición energética, el gas natural se impone como uno de los insumos fundamentales dentro del proceso productivo del hidrógeno. “Uno de los desafíos es el de reducir las emisiones de dióxido de carbono. Desde esa perspectiva, entre las vías con mayor potencial se ubica la captura y almacenamiento en subsuelo de las emisiones. El hidrógeno producido por esta vía se conoce como hidrógeno azul”, señalaron las fuentes de Y-TEC.

Respecto del papel que juega Vaca Muerta en el recambio hacia una matriz más amigable con el medioambiente, desde la empresa tecnológica manifestaron que, frente a las abundantes reservas de gas con las que cuenta el yacimiento neuquino, sumado al conocimiento del subsuelo en la región y a la infraestructura madura de transporte por gasoductos, “se visualiza un gran potencial para el desarrollo del hidrógeno azul en escala en Argentina, a precios altamente competitivos”.

De acuerdo con el informe de resultados del Consorcio H2Ar, Vaca Muerta posee un estimado de 308 TCF (trillón de pies cúbicos) de shale gas técnicamente recuperable. En base a estas cifras, se calcula que estos recursos podrían producir más de 2100 megatoneladas de hidrógeno, lo que representa 20 veces la producción actual global por año. “Esta generación sería limpia si se logra una capacidad de almacenamiento geológico de CO2 cercana a 20 Gton (gigatoneladas)”, aseguraron.

El costo proyectado de la producción del elemento a partir de gas natural en Argentina es de 1,4-1,8 dólares por kilogramo, con un precio del gas natural de entre 3 y 5 dólares por MMBTU.

Según el análisis del grupo, el vector energético, producido por reformado de gas natural con captura de emisiones “aparece como una oportunidad para posicionar a la Argentina como exportadora de moléculas limpias en forma temprana, mientras se desarrolla la cadena del hidrógeno producido por electrólisis utilizando energías renovables”.

En materia de exportación, el impulso del hidrógeno prevé grandes posibilidades de crecimiento para Argentina debido a los abundantes recursos para la producción a gran escala con los que cuenta el país, tanto a partir del gas natural con captura y almacenamiento de emisiones en el caso del hidrógeno azul, como a partir de fuentes renovables como la energía solar y eólica mediante la electrólisis de agua, para el caso del hidrógeno verde.

“El mercado internacional del hidrógeno limpio está en sus primeros estadios de desarrollo, pero creciendo a paso firme, con cada vez más países anunciando metas de descarbonización”, indicaron a +e fuentes de Y-TEC, y destacaron la importancia de obtener “un posicionamiento temprano” en el mercado del elemento, con el objetivo de “apalancarse en los valores competitivos que se pueden alcanzar gracias a las capacidades con las que cuenta la nación”.

“Una potencial vía alternativa para la exportación de hidrógeno es a través del transporte de amoníaco limpio, producido a partir de hidrógeno, verde o azul. Argentina tiene uno de los 37 puertos de amoníaco del mundo, lo cual supone una ventaja estratégica”, añadieron.

En su cartera de propuestas, el Consorcio H2Ar presentó la iniciativa H2Armmonia, un proyecto de exportación de amoníaco limpio a gran escala en la ciudad bonaerense de Bahía Blanca. La iniciativa fue incluida en el informe de la Agencia Internacional de la Energía (IEA, por sus siglas en inglés) Hydrogen In Latin America (2021), un reporte que contó con la revisión del equipo técnico de Y-TEC.

El proyecto se presenta como “un caso insignia” lanzado en el marco del grupo, el cual deberá evaluar el impacto y la demanda de recursos que deben ser considerados a la hora de llevar adelante una obra de tal magnitud.

Entre las ventajas y potencial de la propuesta, el informe del Consorcio señala que el amoníaco tiene la ventaja estratégica de “contar con una infraestructura de transporte madura y parámetros y normas de seguridad sólidos” y explica que la obra constituye una pieza clave “para ganar visibilidad internacional”.

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