Del Estrecho de Ormuz a Vaca Muerta: la industria ve una oportunidad para Argentina
Ejecutivos del sector destacaron que el país puede ganar protagonismo en un escenario que busca ampliar las alternativas de abastecimiento energético.
La guerra en Medio Oriente volvió a encender una preocupación para la industria hidrocarburífera: qué ocurre cuando una parte importante del suministro mundial queda expuesta a un conflicto geopolítico. Con el estrecho de Ormuz afectado por más de tres meses de enfrentamientos, con barcos detenidos y efectos en los precios, la discusión sobre la seguridad energética recuperó protagonismo y reactivó la búsqueda de soluciones alternativas.
El tema fue uno de los ejes del Panel de CEOs II de Gas Natural de la Conferencia Arpel 2026, que se realizó esta semana en Buenos Aires. Allí, referentes de algunas de las principales compañías gasíferas de la región coincidieron en que la diversificación será una de las claves para reducir la exposición a estos riesgos y remarcaron que Argentina cuenta con una oportunidad para ganar protagonismo como proveedor de energía gracias a los recursos de Vaca Muerta y a los proyectos de infraestructura en marcha.
La diversificación como respuesta al conflicto en Medio Oriente
Sergio Mengoni, director general de TotalEnergies en Argentina, sostuvo que los acontecimientos recientes dejaron una enseñanza para la industria. "El contexto geopolítico y la guerra nos está dejando un mensaje importante para todos, y es que ya no hay en el planeta un lugar inmune a ningún acontecimiento. Hace años atrás nos encontrábamos con el problema de la falta de gas de Rusia, ahora nos está pasando lo de Medio Oriente. Creo que el mensaje es que estamos muy vulnerables", señaló.
"La palabra clave que surge de toda esta experiencia es la diversificación. Y aquí es donde entra la oportunidad para las compañías, para Argentina y para la región. Primero, porque tenemos los recursos y porque nos estamos dando cuenta de que diversificar es importante. Dónde ponemos este riesgo geopolítico creo que es un elemento nuevo que está apareciendo cada vez más", agregó.
La visión fue compartida por María Julia Aybar, vicepresidenta senior y country manager de la firma estadounidense Hunt Oil Company, quien consideró que los conflictos internacionales modificaron la mirada sobre América Latina como región proveedora de energía.
"Hemos estado muchos años enfocados en la transición energética, pero lo que ocurrió y nos hizo reflexionar es que no estamos de salida con el petróleo y el gas. Seguimos siendo parte de este suministro. Y eso pone una mirada distinta en la seguridad energética", afirmó.
Para la ejecutiva, la búsqueda de nuevos proveedores fuera de las regiones en conflicto abre una oportunidad para América Latina. "Los conflictos han hecho ver una mirada distinta porque ahora estamos buscando diversificar. Tenemos un rol importante, una oportunidad, porque tenemos los recursos. Hablo de recursos en general porque sin minería y sin gas no hay transición y ambos son productos que tenemos aquí", sostuvo.
Vaca Muerta, ante el escenario internacional
Dentro de ese escenario, los ejecutivos indicaron que el potencial del país deberá estar acompañado por obras de infraestructura que permitan transformar los recursos en exportaciones sostenibles.
Oscar Sardi, CEO de TGS, señaló: "Argentina se encuentra en una posición particular. Creo que más importante aún es el potencial que tiene nuestro país, con recursos en Vaca Muerta, que abre una oportunidad para convertirlo en un proveedor confiable de energía tanto en la región como en el mundo", afirmó.
Según explicó, la consolidación de ese potencial requiere avanzar en proyectos de transporte y evacuación de producción, tanto para petróleo como para gas. Entre ellos mencionó desarrollos como Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el Oleoducto Trasandino y los proyectos vinculados al GNL, incluyendo la iniciativa Argentina LNG impulsada por YPF.
Asimismo, Sardi destacó el papel del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como una herramienta para viabilizar proyectos de gran escala y recordó que TGS impulsa dos desarrollos vinculados a la exportación de líquidos y al procesamiento de gas natural.
La compañía anunció este año una inversión cercana a los US$3.000 millones para desarrollar un proyecto de líquidos de gas natural (NGL), considerado el mayor emprendimiento de este tipo en la región. El proyecto contempla nuevas instalaciones de procesamiento en Tratayén, un poliducto hacia Bahía Blanca y nueva infraestructura para almacenamiento, fraccionamiento y exportación, con la expectativa de generar exportaciones por alrededor de US$1.200 millones anuales.
"Estamos en una situación única de Argentina, donde no solamente todo esto va a permitir maximizar los recursos que tenemos, sino asegurar la seguridad energética de nuestro país, para hacer frente a situaciones como la que está viviendo el mundo", sostuvo Sardi.
Seguridad energética, resiliencia e integración regional
Los participantes coincidieron en que la seguridad energética depende también de construir sistemas fuertes y adaptables frente a interrupciones de suministro o shocks de precios. Juan Manuel Rojas, presidente de la firma colombianaPromigas, planteó que existen tres factores fundamentales para fortalecer esa resiliencia: desarrollar redundancias en estos sistemas, mejorar los marcos regulatorios que facilitan el flujo de energía y diversificar las cadenas de suministro.
"El tercer elemento tiene que ver con la diversificación. Debemos insistir en esos tres frentes para tener una mayor seguridad energética", afirmó.
Desde Perú, Andrés Mendizábal, COO de Transportadora de Gas del Perú (TGP), destacó que la cooperación regional será clave para enfrentar los desafíos futuros. "A nivel regional es importante tener un equilibrio entre compañías, entre competir y colaborar. La competencia permite mejores precios, encontrar mejores alternativas, fortalecer las cadenas de suministro. Pero también tenemos que seguir colaborando, y ahora más que nunca", sostuvo.
El ejecutivo remarcó que los países de la región comparten desafíos regulatorios, de infraestructura y de integración energética que exigen una coordinación más estrecha entre empresas, gobiernos y organismos reguladores.
El desafío de atraer inversiones
Más allá de los recursos disponibles, los expositores del panel coincidieron en que la principal competencia de la región será por el capital necesario para desarrollar los proyectos.
Aybar destacó que la abundancia de recursos por sí sola no garantiza inversiones y valoró los incentivos implementados por Argentina. "El reto es cómo somos competitivos para traer el capital que se necesita para desarrollar esos recursos. El capital es cada vez más escaso", advirtió.
En ese marco, elogió la implementación del RIGI y afirmó: "Siento una envidia sana de lo que están haciendo en Argentina, para llevarlo a Perú".
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