Chevron entra en el paraíso petrolero de Guyana tras vencer a Exxon
“Estamos complacidos con el resultado del arbitraje y entusiasmados con la oportunidad de trabajar con el gobierno de Guyana", afirmaron desde Chevron.
La petrolera estadounidense Chevron dio un paso decisivo en su estrategia de expansión al confirmar que avanzará con la adquisición de Hess Corporation por 53.000 millones de dólares, tras imponerse en un proceso arbitral contra ExxonMobil y CNOOC por los derechos sobre activos clave en Guyana.
El conflicto se centraba en la participación de Hess en el consorcio Stabroek, una de las mayores áreas de producción offshore del mundo, con más de 600.000 barriles diarios. Exxon y la china CNOOC, socios en el bloque, habían intentado frenar la operación alegando derecho de tanteo sobre la participación de Hess. El tribunal arbitral desestimó esa pretensión, argumentando que no se trataba de una transferencia directa del activo, sino de una fusión corporativa integral.
Según informó la agencia Reuters, el panel de arbitraje concluyó que Exxon no podía bloquear la operación, lo que despejó el camino para que Chevron cierre la transacción en el tercer trimestre de 2025.
El gigante californiano (con sede en San Ramón, San Francisco) sumará así una posición estratégica en uno de los focos más dinámicos del petróleo global, en plena expansión en América del Sur.
“Estamos complacidos con el resultado del arbitraje y entusiasmados con la oportunidad de trabajar con el gobierno de Guyana y nuestros socios para desarrollar aún más el bloque Stabroek”, indicó la compañía en un comunicado.
El acuerdo fortalece el portafolio de Chevron en un contexto de consolidación global, con las grandes compañías compitiendo por recursos de bajo costo y alto retorno ante la incertidumbre del mercado energético a largo plazo.
¿Puede impactar en Vaca Muerta?
El avance de Chevron sobre Guyana podría tener implicancias indirectas sobre su estrategia en la Cuenca Neuquina, donde opera directamente a través de su alianza con YPF en el bloque Loma Campana, uno de los desarrollos shale más importantes del país. Y opera El Trapial, en el norte neuquino.
La comparación técnica no pasa desapercibida: el bloque Stabroek ofrece un break-even por debajo de los US$ 35 por barril, mientras que en Vaca Muerta el break-even promedio ronda los US$ 40 a 45/bbl en desarrollos de escala, y puede superar los US$ 50 en etapas tempranas o bloques marginales. Además, el lifting cost promedio en el shale argentino se ubica entre US$ 8 y 12/bbl, según un informe reciente de Moody’s, que también alertó por presiones inflacionarias en dólares sobre los costos operativos.
Si bien Vaca Muerta mantiene ventajas en productividad y recursos disponibles, el marco contractual previsible y la estabilidad macroeconómica de Guyana colocan al offshore caribeño como un destino cada vez más competitivo para el capital de las majors. La capacidad de Argentina para sostener inversiones dependerá, en buena medida, de su habilidad para reducir incertidumbre y mejorar condiciones de acceso al financiamiento y divisas.
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