A través del RTOC, Tecpetrol lleva el aprendizaje de Fortín de Piedra a Los Toldos II Este
El centro de operaciones en tiempo real de la compañía procesa más de 400 variables con IA y permite comandar perforaciones a más de 6.000 metros de profundidad.
La experiencia acumulada en Fortín de Piedra se convirtió en el laboratorio operativo de Tecpetrol para el desarrollo no convencional. Ahora, ese know-how técnico comienza a trasladarse a un nuevo frente: Los Toldos II Este, donde la compañía apuesta a replicar el modelo que le permitió perforar con ritmo y consistencia en su principal activo gasífero.
El eje de esa transferencia es, sobre todo, digital. El Real Time Operation Center (RTOC), que opera desde Buenos Aires, se consolidó como el cerebro remoto de las operaciones de perforación y estimulación de la empresa en la región. Lo que comenzó hace años con apenas dos monitores y un operador evolucionó hacia una estructura capaz de analizar, decidir y ejecutar maniobras sobre herramientas que trabajan a más de 6.000 metros de profundidad.
“Aprender, sistematizar y replicar con disciplina. Cada vez con más herramientas, con más innovación y tecnología aplicada. Ese es el camino y hacia allí vamos”, expresó Andrés Valacco, Drilling Senior Director de Tecpetrol, al referirse a la estrategia de la compañía.
"Hace varios años cuando empezamos con el centro de monitoreo de perforación en Neuquén, no nos imaginábamos hasta dónde podía llegar", señaló el ejecutivo.
El RTOC, un centro de comando digital para el upstream
Desde el RTOC se monitorean y operan pozos de petróleo y gas en Latinoamérica. El sistema integra siete softwares basados en inteligencia artificial y machine learning, que procesan más de 400 variables en tiempo real. Cada equipo de perforación cuenta con alrededor de 200 sensores y 55 alarmas operativas que envían información continua al centro de control.
Esa arquitectura digital permite ajustar parámetros críticos durante la perforación, automatizar operaciones y estandarizar “recetas” técnicas. El objetivo es el de incrementar la eficiencia y acelerar la curva de aprendizaje. Según la compañía, el uso de modelos predictivos y comandos remotos posibilita optimizar cada etapa del proceso, desde la perforación hasta la estimulación.
Una vez completadas las fases de perforación y terminación, el pozo queda en condiciones de entrar en producción. Incluso las tareas de estimulación responden a instrucciones enviadas desde Buenos Aires, en una dinámica que reduce la intervención directa en campo y mejora la capacidad de supervisión centralizada.
"Esto acelera la curva de aprendizaje. Y ese aprendizaje es el que nos permite encarar proyectos nuevos sin tener que empezar de cero", dijo Valacco en una publicación realizada en su cuenta de LinkedIn.
El antecedente en Los Toldos Este II
En julio del año pasado, Tecpetrol perforó por primera vez en el país una curva de pozo con motor de fondo de manera completamente remota. La operación se realizó en el pozo LTE-1202(h), en Los Toldos Este II, en conjunto con Nabors Industries y Halliburton.
Utilizando el equipo F-36 y las tecnologías SmartSLIDE y SmartNAV, el equipo técnico envió todos los comandos en tiempo real desde el RTOC, guiando la herramienta sin intervención directa en el yacimiento. “Se logró una tasa de penetración en modo slide de hasta 30 metros por hora y un tiempo de pre-slide remoto de apenas 4,8 minutos. Este avance demuestra cómo la innovación tecnológica puede transformar el corazón de Vaca Muerta”, había señalado Valacco tras la operación.
Más allá del logro puntual, el episodio funcionó como prueba de concepto para escalar el modelo en desarrollos futuros.
Cabe destacar que Fortín de Piedra fue el campo donde la empresa consolidó su capacidad para perforar en no convencional con estándares industriales. La sistematización de procesos, la estandarización de prácticas y el análisis de datos en vivo permitieron reducir tiempos y mejorar la performance de los equipos. Ese aprendizaje acumulado es el que ahora se aplica en Los Toldos II Este. La lógica es la de trasladar metodologías probadas y complementarlas con mayor automatización y herramientas digitales.
En esta nota









