Vaca Muerta

Reciclaje en Vaca Muerta: el centro de clasificación de Fortín de Piedra triplicó los residuos tratados

A más de un año de su puesta en marcha, el recinto recupera el 60% de los residuos sólidos urbanos y ya se prepara para replicarse en Los Toldos II Este.

En Fortín de Piedra, la nave insignia de Tecpetrol en Vaca Muerta, la basura dejó de ser algo que simplemente se enterraba. Desde marzo de 2025 funciona allí un centro de clasificación de residuos que recupera el 60% del volumen de los residuos sólidos urbanos que llegan de las distintas instalaciones: plásticos, envases, bolsas de nylon y restos orgánicos.

“Estamos logrando que muchos materiales sean reutilizados y reciclados, con lo cual les damos un segundo uso en vez de enviarlos a un vertedero”, dice Alejandro Leiva, Environmental Lead Supervisor. En poco más de un año, la cantidad de residuos que ingresa al recinto se triplicó.

Según Leiva, el sistema se sostiene entre varios. Dos trabajadores de una empresa contratista están dedicados full-time al proyecto; el área de Medio Ambiente gestiona el día a día y busca mejoras, y el personal de cada sector clasifica los residuos antes de mandarlos al recinto.

Separar en origen

Esa segregación en origen ahorra tiempo y mejora la recuperación y la revalorización de los materiales. Para que funcione, las capacitaciones son constantes. Y los resultados se notan: entre marzo de 2025 y junio de 2026, los residuos bien separados en cada área del yacimiento pasaron del 11,4% al 62%.

No siempre fue fácil convencer. “Muchos creen que separar es una pérdida de tiempo porque va todo a un mismo vertedero”, admite Héctor Rolando Pantoja, también Environmental Lead Supervisor. Por eso, además de explicar los criterios de clasificación, el equipo muestra qué se hace con cada bolsa y qué resultados se obtienen.

“Así es como van tomando conciencia y sumándose al esfuerzo”, cuenta Pantoja. Las bolsas salen de cada sector cuidadosamente etiquetadas, de modo que en el recinto ya se sabe cuál es el destino adecuado de cada material: el reciclado, el compost o el descarte.

Los números del recinto

Desde el arranque hasta junio de 2026, los residuos ingresados para su tratamiento pasaron de 1039 a más de 3255,5 kilos por mes. La mayoría son productos secos; en menor medida llegan residuos húmedos, metálicos y no valorizables, que también se procesan en el lugar.

Después del proceso, los materiales salen convertidos en insumos para reciclar o reutilizar, en compost o en productos no valorizables. La tasa de aprovechamiento creció todavía más rápido que el volumen recibido: pasó de 573 a 2917,5 kilos mensuales, cinco veces más.

Economía circular fuera del yacimiento

Para Paula Piccinini, Environmental Coordinator, el paso siguiente es encontrar quién le dé valor agregado a lo que sale del recinto. La idea es sumar comunidades, emprendimientos y empresas que fortalezcan la economía circular en la región y le den otra vida a esos materiales.

Ya hay ejemplos concretos. Una comunidad indígena de Rincón de los Sauces usó las botellas plásticas para armar las divisiones de los corrales de sus animales. Y una planta recicladora especializada va a recibir papel film, nylon, botellas, tapas de bandejas trituradas y bolsas descartables.

Lo orgánico y la madera también tienen destino. El compost, que lleva meses de proceso, se aplica como abono para mejorar la fertilidad del suelo, mientras que la madera recuperada se entrega a los superficiarios, los dueños de las tierras donde se opera, para su propio abastecimiento.

El modelo ya tiene réplica. Con los resultados de Fortín de Piedra sobre la mesa, Tecpetrol puso en marcha el plan para implementar una iniciativa similar en Los Toldos II Este, el bloque petrolero que la compañía desarrolla en Vaca Muerta.

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