Bajo el nuevo esquema, los subsidios del gas tendría una reducción en torno al 44% durante 2026.
Las facturas de gas suben 2,81% y la luz 1,5% en junio: ¿alcanza con los subsidios para frenar el golpe al bolsillo en pleno invierno?
Las tarifas de gas natural registrarán en junio un incremento promedio del 2,81% a nivel nacional, mientras que las de electricidad subirán un 1,5% en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Así lo confirmaron fuentes oficiales a la Agencia Noticias Argentinas, en coincidencia con la publicación de las resoluciones correspondientes en el Boletín Oficial.
Las medidas quedaron formalizadas a través de las resoluciones 25 y 26 del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE) y la Resolución 39/2026 de ENARGAS, que actualizaron tanto los cuadros tarifarios finales como los ingresos reconocidos a las distribuidoras. Los nuevos valores alcanzan a usuarios de Edenor, Edesur y Metrogas, en sus distintas categorías residenciales, comerciales y de bien público.
El aumento del gas —2,81% promedio— supera la inflación estimada para mayo, que las proyecciones del mercado ubican por debajo del 2,6%. Se trata de una suba que impacta de manera diferenciada según la distribuidora, la región y el nivel de consumo del usuario, ya que a nivel nacional coexisten 1.161 tarifas distintas.
Los ajustes en los cargos fijos y variables oscilan, según los anexos de las 38 resoluciones del ENReGE, entre el 0,56% y el 8,56%, tomando como referencia los menores niveles de consumo. El mecanismo responde a la actualización periódica prevista en las revisiones tarifarias quinquenales, que toman en cuenta la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) publicados por el INDEC.
La suba del 1,5% en electricidad se ubica por debajo de la inflación de referencia de mayo. Sin embargo, ese porcentaje aplica exclusivamente al AMBA. En el resto del país, los incrementos dependen de las decisiones que adopten los entes reguladores provinciales, lo que genera un mosaico de situaciones disímiles para los usuarios del interior.
En términos concretos, para los usuarios residenciales sin subsidio de la categoría R1 —los de menor consumo—, Edesur aplica un cargo variable de $145,404 por kWh y Edenor fija $146,551 por kWh. Para quienes reciben asistencia del Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), el valor bonificado baja a $70,513 por kWh en Edesur y $71,518 por kWh en Edenor sobre el bloque subsidiado.
La decisión del Ejecutivo de moderar el ritmo de eliminación de subsidios responde a una estrategia de alivio para los hogares en plena entrada de la temporada invernal, cuando el consumo de energía escala de manera pronunciada. El Ministerio de Economía justificó las actualizaciones al señalar que resulta "imperioso continuar con la corrección de los precios relativos de la economía, entre los cuales se encuentran los precios y tarifas concernientes a los sectores de gas natural y energía eléctrica".
Para compensar el impacto del mayor consumo, la Secretaría de Energía dispuso medidas adicionales de protección:
El esquema también alcanza a entidades de bien público, clubes de barrio y organizaciones sin fines de lucro contempladas en el régimen vigente, según establece la Resolución 121/2026 de la Secretaría de Energía, firmada por la titular del área, María Carmen Tettamanti.
Un informe reciente de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) permite dimensionar el peso fiscal de la política de subsidios. Según el documento, las transferencias del Estado Nacional al sector energético en el primer trimestre de 2026 equivalieron al 0,16% del Producto Interno Bruto (PIB).
La distribución sectorial muestra una marcada asimetría: el 75% de esas transferencias fue al sector eléctrico, mientras que el 22% correspondió al gas natural. El porcentaje restante se repartió entre otros componentes del sistema energético.
Esa fotografía presupuestal refleja la estrategia oficial de mantener cierto nivel de asistencia focalizada mientras avanza —a paso más lento— el proceso de normalización tarifaria iniciado en 2024.
El impacto concreto en cada hogar depende de múltiples variables: la distribuidora, la zona geográfica, el nivel de consumo y la situación patrimonial del usuario en relación al SEF. En términos generales, la Secretaría de Energía estima que durante los meses de invierno:
Para la electricidad, en los meses de mayor demanda:
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