Calfrac

Quince años de Calfrac: De Corcovo a Vaca Muerta

La empresa de origen canadiense Calfrac cumplió quince años de su primera operación en el país. Fue una cementación para Petroandina en el yacimiento pampeano que hoy opera Pluspetrol.

El 14 de abril de 2008, Calfrac, una pequeña empresa y un grupo de operarios hicieron la primera cementación en un yacimiento de la cuenca neuquina. Desde aquel inicio hasta hoy la empresa creció y se capitalizó hasta convertirse en una de las compañías de servicios más importantes de la producción no convencional.

La startup canadiense Petroandina desarrolló en aquellos años una intensa actividad. De hecho fue el que dio vida a un área denominada CNQ7 (que luego sería denominada “Corcobo”), tras adquirir el 50% a YPF por U$S 75.000 en 2004. Esta empresa con base en Calgary, compró el área tras una acotada actividad sin resultados positivos de empresa como Shell, Petrobras, Unocal e YPF entre otras, y tras trabajos realizados en el yacimiento Jagüel Casa de Piedra, con resultados positivos, realizó una símica 3d masiva a fines del 2005 a pesar de la oposición de YPF que consideraba que el yacimiento no era productivo.

Finalmente Petroandina llevó a cabo una importante campaña de perforación en este campo, uno de los más importantes descubiertos en el país, logrando descubrir nuevas reservas de petróleo y gas, lo mismo que en Los Toldos (Mendoza) o Loma del Molle (Río Negro).

Naturalmente, y con un vinculo preexistente, Calfrac se sumó a la operación. En ese momento Calfrac Ltd. se asoció con Alberto y Armando Bertolin, dueños de Visión Sur (20%) y mantuvo el 80%. Actualmente el 100% de la empresa es de Calfrac (CWSL).

Con casa matriz en Calgary, Calfrac, que hoy tiene su base principal en el Parque Industrial de Neuquén, es una de las compañías de servicios más importantes del mundo con una flota combinada de 1.3 millones HP, con certificación API Q2 y operaciones en Canadá, Estados Unidos y Argentina. Ofrece servicios de fractura, Coiled Tubing, cementación y estimulación.

"Ese año (2008), un día como hoy, comenzaba un sueño, una aventura, un desafío diferente. Estábamos convencidos que íbamos a hacer algo importante, pero nunca imaginamos la magnitud a lo que esto nos ha llevado", publicó la empresa en sus redes sociales. Desde aquel entonces, a hoy la compañía se asentó hasta convertirse, según un alto directivo de la empresa, "en la numero uno en terminación en fractura convencional y una de las top 3 de fractura no convencional de la cuenca neuquina".

En el país, sus clientes principales para servicios de fractura, coiled tubing y cementación, son PAE, Total, Quintana, CGC,YPF y Capsa.

"En Santa Cruz, estamos migrando a shale en las formaciones D129 (Cuenca Austral) y Palermo Aike (Cuenca del Golfo)", agregó el directivo.

En nuestro país, según comunicó la empresa, "competimos en las grandes ligas de la industria de oil&gas, con gran performance en las tres líneas: coiled tubing con cuatro set operativos, cementación con ocho, y en fractura con más de 100.000 HP en Vaca Muerta y 130.000 HP en toda Argentina".

José Luis Bruno, uno de los empleados que participó en la primera operación en Corcovo, relató: "Éramos un grupito chico, ocho operadores, un mecánico, un administrativo, dos ingenieros trainee, tres supervisores, un jefe de base y la parte gerencial. Ahí comenzamos, en Catriel, en el yacimiento Corcovo. Hoy en día somos mucho más grandes, mucho más compañeros, mucho más equipo, los trabajos son mucho más grandes".

Mientras que Francisco Cortés, que también estuvo en aquella primera campaña agregó: "Soy prácticamente el primer empleado que entró a la compañía", dijo y recordó sobre la cementación de Corcovo: "Tuvimos que ir a buscar equipos a Buenos Aires (cementadores) y un backmixer a Olavarría. Y antes de todo eso, limpiar la base. Porque cuando llegamos, el yuyo más chico medía un metro. Fue todo a pulmón, todo con cosas nuestras, mamelucos nuestros, herramientas nuestras. Hasta que, bueno, se fue acomodando todo un poco y así inició Calfrac. Y la verdad que pertenecer a esta familia hoy, después de 15 años, es un orgullo. Porque el crecimiento que yo he visto, acá, ha sido la verdad imponente".

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