YPF

YPF creció de la mano del Plan Gas y los combustibles

En su balance del primer trimestre, la compañía llevó su EBITDA ajustado a u$s 767 millones. Además, completó 34 pozos en la zona caliente de Vaca Muerta.

YPF presentó los resultados del primer trimestre del año, logrando una recuperación de la rentabilidad a los niveles previos a la pandemia. Si bien queda pendiente para el próximo balance el impacto de los cortes de ruta durante abril en Neuquén, cierto es que en los primeros tres meses del 2021 buena parte de la actividad tuvo un repunte con la empresa estatal a la cabeza en Vaca Muerta.

De hecho, uno de los datos que YPF destaca en el informe es la reanudación de la actividad en el upstream: en esos tres meses se alcanzó un récord en la cantidad de pozos horizontales completados con 34 pozos dentro la actividad no convencional (gas y petróleo), en los yacimientos con objetivo en Vaca Muerta, de un total de 48 pozos en todos sus campos operados.

Principalmente, el Plan Gas.Ar fue el que contribuyó a estimular las inversiones en la industria. El repunte venía observándose desde fines del 2020, cuando el gobierno nacional reglamentó el programa para mejorar la producción gasífera de cara al invierno. En buena parte, todas las nuevas perforaciones y etapas de fractura que se contaron en los primeros meses del 2021 en Neuquén estuvieron impulsadas por el nuevo plan gas.

De este modo, la producción de hidrocarburos creció un 3% en comparación con el trimestre anterior, impulsada por un aumento del 4% en crudo. La producción no convencional de petróleo creció un 20% a partir de los resultados obtenidos en Loma Campana, La Amarga Chica y Bandurria Sur, la trinidad del shale oil de Vaca Muerta que tiene la empresa controlada por el Estado nacional.

En este conjunto de campos que representan la vidriera de Vaca Muerta, se alcanzó en marzo un récord de producción de 42.000 barriles de petróleo por día.

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La Amarga Chica, uno de los yacimientos más importantes que tiene YPF con objetivo en la roca Vaca Muerta.

La Amarga Chica, uno de los yacimientos más importantes que tiene YPF con objetivo en la roca Vaca Muerta.

YPF canjeó en febrero pasado u$s 246,7 millones del bono 2021 amortizable en marzo, lo que representa una aceptación del 59,79%, sobre una deuda en torno a los u$s 400 millones.

YPF no sólo logró en Vaca Muerta un récord de pozos y producción, sino que en sus operaciones en la Cuenca del Golfo San Jorge marcó otro hito. En los últimos meses se observa un fuerte crecimiento en el área Manantiales Behr, un yacimiento de más de noventa años en la provincia del Chubut, que logró "rejuvenecer" gracias a la recuperación terciaria (EOR, por sus siglas en inglés).

En el primer trimestre de 2021, YPF logró la recuperación de la rentabilidad multiplicando por cuatro el EBITDA ajustado del último trimestre del año pasado y con niveles cercanos a los del mismo período del 2020, cuando todavía la pandemia del COVID-19 no había impactado de manera significativa en la Argentina y la industria hidrocarburífera. Este resultado estuvo impulsado principalmente por una mejora importante de la demanda de naftas y gasoil.

Esto último acompañado a que el gobierno nacional autorizó una actualización de precios que permitió a la compañía equilibrar todos sus segmentos en el sector de las estaciones de servicio, una de sus principales cajas. Además, tras el golpe de la pandemia, la empresa petrolera apuntó a una asignación de recursos más eficiente tras las lecciones aprendidas por el coronavirus en la industria.

Por el lado del Downstream, la demanda local de los principales productos refinados (nafta y gasoil) se incrementó un 6% respecto al trimestre anterior, pero aún está un 6% por debajo de los niveles del primer trimestre de 2019, período que excluye los efectos de la pandemia en la demanda de combustibles. Como ya se apuntó más arriba, los precios del surtidor pudieron recuperarse mejorando el margen del negocio.

En este contexto de pandemia del coronavirus y sus variantes, fue muy relevante el esfuerzo que realizó toda la compañía para reducir los costos y lograr eficiencias a lo largo del 2020. En consecuencia, los costos operativos disminuyeron un 21% respecto del primer trimestre del año anterior con resultados positivos en todos los segmentos.

Por último, el flujo de caja libre (FCF) terminó en territorio positivo lo que le permitió a la compañía reducir aún más los niveles de deuda neta, que disminuyó en u$s 324 millones al final del trimestre y se ubicó u$s 888 millones por debajo del primer trimestre de 2020 y alcanzó el menor nivel de deuda neta desde el año 2015.

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