Locación de fractura en Vaca Muerta: el agua dulce, bajo la lupa por el nuevo canon.
¿Y si el agua de Vaca Muerta regara alfalfa, pistachos y vides? Tras la suba del canon, las petroleras presentaron sus proyectos.
La presión económica ya mueve a la industria. Tras el aumento del canon del agua, la totalidad de las operadoras presentó proyectos productivos y los primeros pilotos arrancarán en diciembre.
En junio, la provincia sancionó el Decreto 792/26, que ratifica la Disposición 260/26 de la Subsecretaría de Recursos Hídricos. La norma vincula el canon con el precio del gasoil Grado 3 (Premium) de YPF en Neuquén capital. Desde el 1 de julio de 2026 equivale a 2,5 litros por metro cúbico, y desde el 1 de enero de 2027 pasa a 3 litros. Hoy eso representa unos $ 8.500 por metro cúbico. La disposición también establece una actualización automática bimestral.
El cálculo difundido tras la reforma estima el costo del agua para fractura en cerca de US$ 320.000 por pozo, y en unos US$ 400.000 a partir de enero.
Hipólito Salvatori, secretario de Ambiente de Neuquén, explicó en el setreaming El Fondo del Pozo que el cambio busca transparentar y despolitizar el valor. El canon deja de depender de “la decisión de un funcionario de turno”. Agregó que hasta ahora “las empresas no tenían ningún incentivo económico para reutilizar el agua que toman de los ríos”. El decreto se enmarca en la emergencia hídrica que rige en la provincia desde octubre de 2025.
Cada operadora deberá presentar dos iniciativas en paralelo: un desarrollo productivo sustentable y un piloto de reúso de agua.
Las hectáreas de cada empresa surgen de la fórmula polinómica que Neuquén utilizó en el acuerdo de pavimentación de rutas. “Es una fórmula consensuada con las empresas que ya dio resultado en las rutas”, afirmó Salvatori. Las compañías que irrigarán mayor superficie son YPF, Vista, PAE y Shell, en orden de actividad en la Cuenca Neuquina.
Entre las propuestas figuran alfalfa, pistachos y vides, además de hidroponia y cultivos bajo atmósfera modificada. El riego será tecnificado, con aspersión, pivot o goteo. Los pilotos comienzan en diciembre y la meta es completar las hectáreas exigidas en octubre de 2027. El Gobierno apunta a unas 5.000 hectáreas productivas.
Como contrapartida, las empresas que cumplan no recibirán el aumento previsto para enero. Mantendrán congelado el valor de la última actualización hasta que se concreten los proyectos.
El agua para regar saldría del río, no de la actividad petrolera. La propuesta aprovecha las “redes azules”, que transportan agua cruda desde los ríos Neuquén y Colorado. La captación se haría antes de que el agua ingrese al circuito de la industria. Salvatori señaló que esa red “irá quedando ociosa” a medida que los desarrollos se desplacen a nuevas áreas en los próximos 5, 7 o 10 años.
En paralelo, Neuquén busca reducir el uso de pozos sumideros. Varias petroleras presentaron proyectos para reutilizar el flowback, y otras avanzan en el tratamiento del agua de producción.
La meta inicial es un mínimo del 10% de reúso del flowback, con porcentajes crecientes después. Según estimaciones del sector, el 97% del agua termina hoy en pozos sumideros.
Guillermo Aversano, gerente de la Produced Water Society (PWS) Argentina, describió la experiencia de la cuenca estadounidense, donde el reúso para fractura ya superó el 60%. “Empresas como Exxon fijaron una meta de entre 90% y 95% para 2030”, afirmó. La compañía, en tanto, comunicó de forma oficial una meta de más del 90% para ese año.
Aversano estimó que el circuito completo en Estados Unidos (captar, trasladar, almacenar e inyectar en sumideros) ronda los US$ 2,5 por barril. “Con el reúso, una vez que el agua está en superficie, el costo baja entre un 40% y un 50%”, aseguró.
También marcó una diferencia con el modelo neuquino: según el ejecutivo, en el Permian el canon recayó sobre la inyección en sumideros y no sobre la captación de agua dulce, y eso funcionó como el principal motor del tratamiento y el reúso.
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