Chevron proyecta más inversiones en Vaca Muerta y advirtió sobre la clave de la competitividad
La CEO de Chevron en Argentina destacó el potencial de Vaca Muerta y remarcó la importancia de reglas claras para sostener inversiones.
La demanda energética global, impulsada por el crecimiento económico y la transición en curso, abre una ventana de oportunidad para países productores como Argentina. En ese contexto, Vaca Muerta vuelve a posicionarse como uno de los activos más relevantes del mapa internacional de hidrocarburos.
La CEO de Chevron en el país, Ana Simonato, sostuvo que el escenario global es favorable para el desarrollo del sector. “La demanda no solamente energética, sino la demanda de petróleo y de gas sigue aumentando, y el año 2026 se ve como uno de los años en donde vamos a alcanzar máximos históricos”, afirmó.
Asimismo, la ejecutiva ponderó que el potencial del shale argentino es comparable con los principales desarrollos de Estados Unidos. “Es conocido que el potencial de Vaca Muerta es tan bueno como muchos de los yacimientos que tenemos en Estados Unidos, comparables con esa productividad”, explicó.
El rol del shale argentino en la estrategia de Chevron
El desarrollo de Vaca Muerta se consolidó como el eje de la estrategia de inversión de la compañía en el país. Desde su desembarco en 2013, Chevron se posicionó como uno de los actores clave en el crecimiento del no convencional argentino.
“Fuimos pioneros junto con YPF en Loma Campana, donde aprendimos con la industria y donde este yacimiento ha sido la insignia de Argentina para crecer en no convencionales”, destacó Simonato en el marco de un evento privado.
Además de su participación en ese bloque emblemático, la compañía también opera en El Trapial y mantiene asociaciones en otras áreas estratégicas. “Estamos operando en El Trapial y somos socios con YPF en Narambuena, donde YPF es el operador”, detalló.
“Tenemos planes para seguir avanzando en esa zona y seguir invirtiendo a largo plazo”, agregó.
Costos, escala e infraestructura
Más allá del potencial geológico, Simonato subrayó que el verdadero diferencial estará en la competitividad del desarrollo. La reducción de costos y la eficiencia operativa aparecen como variables determinantes para sostener el crecimiento.
“La clave va a estar siempre en la competitividad, y eso va a posicionar a Argentina a largo plazo en el sector energético”, afirmó.
En esa línea, explicó que la estrategia de Chevron consiste en adaptar aprendizajes globales al contexto local para acelerar resultados. “Nuestra estrategia es adoptar las lecciones aprendidas del portafolio global y aplicarlas de manera local y rápida en Argentina”, aseguró.
La ejecutiva también hizo hincapié en la necesidad de avanzar en infraestructura y escala productiva.
“Trabajar en los costos, alcanzar escala y seguir construyendo infraestructura es crítico para el desarrollo”, sostuvo.
Previsibilidad y reglas claras
En este marco, Simonato puso el foco en uno de los factores más sensibles para el sector: la seguridad jurídica y la estabilidad macroeconómica. Según explicó, estos elementos son determinantes para decisiones de inversión de largo plazo.
“La previsibilidad es central. Cualquier inversión a largo plazo mira el libre movimiento de capital, la disponibilidad de divisas y el respeto de los marcos contractuales”, afirmó.
En ese sentido, advirtió que el desarrollo sostenido de Vaca Muerta dependerá no solo de sus recursos, sino también del entorno económico y regulatorio. “Estamos mirando al libre mercado y al respeto de las reglas de juego como condiciones clave para seguir invirtiendo”, consideró.
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