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Sapag: "Vaca Muerta es una política de Estado a continuar"

La opinión de un impulsor del desarrollo de la industria del shale neuquino.

Jorge Sapag fue gobernador de Neuquén por dos periodos, entre 2007 y 2015, y una de las claves de su gestión fue el impulso de Vaca Muerta. Los desarrollos no convencionales y las nuevas técnicas de hidrofractura hicieron que el ex mandatario insistiera en la exploración de esos horizontes. Un ensayo en Loma La Lata en 2008 corroboró que la geología tenía un gran potencial.

Sapag visitó una feria de minería e hidrocarburos en Alberta en 2007, como gobernador electo, y escuchó por primera vez y en detalle los desarrollos de George Mitchel (conocido como el padre del fracking). Comenzaba así el trabajo de Sapag para convencer al arco político y empresarial para dar un salto tecnológico.

“Cuando me remonto al 2008, sacamos la ley 2615 de extensión de los contratos petroleros que nos permitió recaudar un bono de u$s 500 millones y conseguir inversiones por u$s 2000 millones con la remediación de los pasivos ambientales. La mayoría de las concesiones vencían en 2017”, dijo el ex gobernador.

Ese mismo año, Neuquén creó GyP. “Queríamos maximizar la renta, que tuviera las áreas y que buscara los socios. Hoy es socia con carry con casi todas las empresas al punto de que el año pasado GyP dio un beneficio de 1000 millones de pesos con 40 empleados. Empresas públicas bien gerenciadas pueden dar ganancias”, indicó.

El contrato YPF-Chevron fue el puntapié del desarrollo de los hidrocarburos no convencionales. Sapag apunta sobre esto que el acuerdo “fue injustamente cuestionado por las cláusulas reservadas”, aquella ingeniería financiera para que los juicios de Ecuador a la empresa estadounidense no afecten el giro de las inversiones por u$s 1200 millones en Loma Campana.

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Un trabajador mira una plataforma en Vaca Muerta, una reserva de hidrocarburos no convencionales, en la provincia patagónica de Neuquén, Argentina, el 21 de enero de 2019. Foto de archivo. REUTERS/
Un trabajador mira una plataforma en Vaca Muerta, una reserva de hidrocarburos no convencionales, en la provincia patagónica de Neuquén, Argentina, el 21 de enero de 2019. Foto de archivo. REUTERS/

“Este año el país importó u$s 1400 millones en gas y los subsidios que se dieron u$s 9000 millones. El año que viene va a ser un número muy grande”, analizó, y consideró que los problemas macroeconómicos tienen que encontrar un plan de solución para transmitirles confianza a los inversores.

“Como partido provincial, iniciamos una política de Estado, avalada por el gobierno nacional en 2013, adoptada por el gobierno que le siguió y que ahora el gobierno que está entiende que Vaca Muerta es una política de Estado que hay que continuar”, subrayó Sapag.

“Vaca Muerta es mérito de la geología de la provincia y gracias a eso tenemos una realidad distinta. Neuquén produce el 40% del petróleo del país y el 65% del gas. Estamos escribiendo un poquito la historia con pasos firmes, nosotros lo estamos haciendo como provincia”, opinó.

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