nuclear

Nucleoeléctrica bate récords y exporta tecnología nuclear por primera vez en su historia

¿Puede la energía nuclear de Argentina convertirse en un producto de exportación? Los números del primer semestre de 2026 sugieren que sí.

Nucleoeléctrica Argentina cerró el primer semestre de 2026 con 4.450.355 MWh de energía eléctrica generada, un volumen que representó más del 7% de la producción total del país y cubrió el 13% de la demanda residencial nacional. El dato cobra relevancia porque se logró con solo dos de las tres centrales en operación: Atucha II y Embalse funcionaron a pleno mientras Atucha I permaneció fuera de servicio por las tareas de su Proyecto de Extensión de Vida.

El resultado confirma la tendencia de 2025, año en que la compañía alcanzó 10.760.572 MWh de generación neta anual, su segundo récord histórico consecutivo y una marca superior a los 10.449.015 MWh registrados en 2024. Aquel desempeño estuvo impulsado por los propios récords individuales de Embalse, con 5.352.203 MWh, y de Atucha II, con 5.408.370 MWh.

La energía nuclear opera como fuente de base del sistema eléctrico argentino: genera de forma continua durante las 24 horas del día, sin depender de las condiciones climáticas, una característica que la diferencia de otras fuentes renovables y que explica su peso estable en la matriz energética nacional.

Exportar conocimiento

El hito más relevante del semestre, sin embargo, no ocurrió en las centrales sino en el terreno corporativo. El 13 de mayo de 2026, la Asamblea de Accionistas de Nucleoeléctrica aprobó una reforma de estatuto que incorporó formalmente la prestación y comercialización de servicios nucleares como una unidad de negocios estratégica. La medida institucionaliza actividades que la empresa ya realizaba de manera fragmentada y las convierte en una línea comercial permanente, orientada a asistencia técnica, ingeniería, mantenimiento, inspecciones, capacitación, puesta en marcha de instalaciones y provisión de componentes para centrales nucleares de otros países.

La estrategia se apoya en más de cinco décadas de operación de Atucha I, Atucha II y Embalse, en la finalización de Atucha II en 2014, en la extensión de vida de Embalse completada en 2019 y en los trabajos que actualmente avanzan sobre Atucha I. Esa trayectoria dual, con experiencia tanto en reactores CANDU de uranio natural como en reactores PWR de uranio enriquecido, constituye un perfil poco frecuente entre las operadoras nucleares del mundo.

La primera exportación de tecnología argentina

En junio, la estrategia dio su primer resultado concreto: Nucleoeléctrica concretó la venta de tapones de blindaje de salida con restrictor de flujo, conocidos por su sigla en inglés FROSP, a Candu Energy Inc., empresa canadiense integrante del grupo AtkinsRéalis y diseñadora original de la tecnología CANDU. La operación, valuada en más de un millón de dólares, marcó la primera comercialización internacional de componentes desarrollados íntegramente en el país para reactores nucleares.

Los tapones fueron desarrollados junto con CONUAR y la Comisión Nacional de Energía Atómica, a partir de la experiencia técnica adquirida durante la extensión de vida de Embalse. El vínculo con Candu Energy no fue inédito: ambas compañías ya habían firmado un memorando de entendimiento en noviembre de 2025, que sentó las bases del acuerdo comercial concretado ocho meses después.

La central de Cernavoda, en Rumania, próximo destino de la asistencia técnica argentina de Nucleoeléctrica.

La central de Cernavoda, en Rumania, próximo destino de la asistencia técnica argentina de Nucleoeléctrica.

Una estrategia con proyección internacional

El 23 de julio, Nucleoeléctrica sumó un nuevo paso en su expansión internacional al firmar un memorándum de entendimiento con Nuclearelectrica, la operadora de las centrales nucleares de Rumania, para brindar asistencia técnica en los proyectos de extensión de vida de los reactores CANDU de la central de Cernavoda. Se trata de un acuerdo marco que todavía no constituye un contrato comercial ni garantiza la adjudicación de tareas, aunque establece el camino para futuras negociaciones entre ambas compañías.

El memorándum se suma a una red de cooperación técnica que ya incluye intervenciones de profesionales argentinos en instalaciones de Canadá, Brasil, China, Corea del Sur y España. Entre enero y febrero de 2026, personal de la empresa participó en la parada de mantenimiento de la central de Angra II, en Brasil. Desde agosto de 2025, técnicos nacionales trabajan en el simulador de Atucha I contratado con la firma española Tecnatom, y entre julio y agosto de ese mismo año la compañía envió especialistas a la central de Wolsong, en Corea del Sur, además de capacitar a profesionales coreanos y brindar asistencia técnica a la central de Qinshan, en China.

El avance comercial de Nucleoeléctrica se enmarca en un proceso de transformación más amplio. En septiembre de 2025 el Gobierno autorizó una privatización parcial de la empresa, que contempla la venta del 44% de las acciones por licitación pública y hasta un 5% adicional para empleados, mientras el Estado retiene el 51% del control. En mayo de 2026, la Comisión Nacional de Energía Atómica presentó además una nueva política nuclear con cuatro ejes prioritarios: exportaciones de alto valor agregado, seguridad energética, desarrollo tecnológico nacional y liderazgo regional.

FUENTE: World Nuclear Association, Noticias Argentinas.

En esta nota

Las más leídas